El lenguaje de Cervantes inunda hasta las telenovelas

El investigador Arturo Díaz Sandoval asegura que el lenguaje popular era protagonista en la obra cervantina porque se la pasaba en las tabernas conviviendo con sirvientes para escuchar sus chismes.
Arturo Díaz Sandoval asegura que Cervantes construía sus novelas a partir de los chismes que le llegaban de los sirvientes.
Arturo Díaz Sandoval asegura que Cervantes construía sus novelas a partir de los chismes que le llegaban de los sirvientes. (Foto: Héctor Téllez)

Guanajuato

Hay elementos del lenguaje popular, sobre todo el que se refleja en las telenovelas, que tienen sus orígenes en ciertas obras de Miguel de Cervantes, a decir del investigador Arturo Díaz Sandoval, quien dictó la conferencia El imaginario cervantino ejemplar y el nuevo lenguaje de la telenovela.

Al hacer un recorrido por diversas telenovelas, pero en especial obras de Cervantes en las que hay una clara apuesta por el lenguaje, el especialista ejemplificó con el protagonismo de los sirvientes en sus obras como una característica que se mantiene hasta nuestros días.

“Si se fijan, en las novelas aparecen siempre los sirvientes de una manera protagónica, no están al fondo. Aparecen porque Cervantes les da un lugar en las novelas… sobre todo en la Gitanilla, donde escribe ‘y de esto darán cuenta los sirvientes que estaban al tanto de todo’”.

"Cervantes nos está diciendo: los nobles no tienen en la lengua la experiencia de la vida cotidiana”


Al compartir su charla, como parte del 26 Coloquio Internacional Cervantino, el también integrante de la Asociación Internacional de Bibliotecas y Museos de Artes Escénicas aseguró que Cervantes estaba muy cercano a la vida popular, “se la pasaba en las tabernas, convivía con la gente del pueblo. A raíz de esas historias él construía sus novelas, sobre todo de los chismes que le llegaban de los sirvientes”.

“Otra imagen es la de los raptos de las personas nobles para llevarlas a casas de otros ricos que no tienen hijos. Eso está en las Novelas Ejemplares y las peripecias que pasan y cómo pueden estar en un lugar humilde o en un territorio de nobleza, pero en donde los nobles no se saben comportar, como la Gitanilla, quien tiene sentimientos nobles, pero no está viciada por la ambición, como sí lo están los nobles”.

Al hacer una revisión de telenovelas mexicanas, colombianas y hasta turcas, Arturo Díaz Sandoval recuerda que una de las tesis cervantinas es lanzar a los nobles al mundo popular, para que realmente se bañen de los sentimientos que definen a esos grupos sociales, “porque Cervantes nos está diciendo: los nobles son éstos, pero no tienen en la lengua… en haber vivido todo lo que significa, la experiencia de la vida cotidiana”.


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