Hacen castración innecesaria en 80% con tumor de próstata

Es urgente actualizar las guías de intervención basadas en mejores prácticas para evitar tratamientos que no se requieren y diagnósticos poco acertados, asegura especialista.

San Diego

Los sobretratamientos y diagnósticos poco acertados por parte de la comunidad médica en México han provocado complicaciones severas, muchas irreversibles, entre pacientes oncológicos, por lo que es urgente actualizar las guías de intervención basándose en las mejores prácticas internacionales, advirtió Juan José Galán Maraboto, cirujano urólogo.

El director del Centro de Urología Avanzada del Noreste en San Pedro Garza García, Nuevo León, otorgó una visión crítica en la reunión anual de la American Urological Association, en San Diego California, sobre la forma en la que los médicos en México tratan a los pacientes con tumores malignos.

En especial, el urólogo se refirió al cáncer de próstata que, a su juicio, 80 por ciento de los casos cae en cirugías de castración innecesarias y el resto en tratamientos invasivos cuando sus lesiones son "indolentes y de muy bajo riesgo".

Galán Maraboto explicó que el cáncer avanzado reportado en las instituciones públicas no coincide con los reportes de neoplasias de las instituciones privadas. "¿Cómo se explica que en el sector público más de 85 por ciento llega en etapas avanzadas de cáncer de próstata y en el sector privado es menos de 10 por ciento?".

Falta capacitación

Si bien, dijo, entre la gente que paga sus servicios médicos existe más posibilidad de acceder al especialista, también "es una realidad que muchos médicos caen en dos situaciones muy riesgosas".

"Ignoran el problema, porque no saben leer un simple resultado de antígeno o simplemente optan ante cualquier lesión detectada por tratamientos agresivos cuando por edad, tamaño, puede resultar de bajo riesgo y solo necesita de vigilancia.

"Por un lado la falta de capacitación está provocando grados terminales, cuando pudieron haberse salvado con una adecuada detección, y por el otro la mera intuición hace que tumores controlables con intervenciones no invasivas sean motivo de terapias que dañan el organismo a un grado crítico, causando úlceras, afectando hígado, riñón, sistema digestivo, disminuyendo la calidad de vida", aclaró.

"Estamos ante una situación verdaderamente grave: el acceso a una información veraz. Los estudios sobre prevalencia, casos, etapas, estudios realizados para llegar un diagnóstico adecuado, certero, están muy sesgados y, lo que se reporta, refleja solo la realidad de una institución, pero no la realidad de México", dijo el especialista que ha trabajado en hospitales de alta concentración.

"No estoy negando —aclaró— que en el país hay un porcentaje de enfermos con tumores malignos avanzados, de gente con metástasis en huesos e invasiva".

"Pero hay que dejar en claro que no a todos se les debe suministra quimioterapia, radioterapia, tratamientos que no son los idóneos".

El especialista ejemplificó que cuando se hacen biopsias solo uno de cada cinco pacientes sale con probabilidad de padecer cáncer. De esa proporción poco más de la mitad tendrá un riesgo muy bajo.

"Ahí debe de iniciarse un protocolo para determinar si con un primer tratamiento se baja la elevación de antígeno. Hay que tenerlos en control, pero las citas prolongadas en el sector de seis meses después provocan desarrollo de males innecesarios", detalló Galán Maraboto.

La ausencia de un censo real, donde se establezca el número de pacientes, de terapias y tratamientos, es lo que ha provocado también en un descontrol en los padecimientos oncológicos.

Actualizar

Ante ese panorama, el especialista destacó la importancia de actualizar las guías para abordar cada uno de los cánceres, además de invertir en capacitación y campañas adecuadas.

"No basta con hacer antígeno prostático a todos y papanocolau a todas, lo cual es muy sencillo, el problema está en la interpretación, pues no contamos con gente suficiente con esa capacidad", aseguró Galán Maraboto.

"Me refiero, principalmente, al primer nivel, donde no saben leer esos resultados ni envían por mínima sospecha a expertos certificados que deben de hacer biopsia y de ahí someter el caso a protocolos para dar el tratamiento adecuado. Estamos hablando que menos de 10 por ciento está siendo remitido a los especialistas", aseguró.

En este proceso de homogenizar criterios también es importante que en México se regulen los tratamientos otorgados a pacientes terminales.

"¿Cómo es posible que se les esté mandando a los pacientes oncológicos parches de morfina cuyo costo supera los mil y mil 500 pesos, cuando una ampolleta vale 128 pesos. Es a estas a las que se les debe dar acceso a los más pobres y estar en los cuadros básicos del sector público", opinó.

"¿Qué estamos viendo? Una alta corrupción. Porque se compran parches en lugar de ampolletas, por los intermediarios, porque esto se ha convertido en un negocio de unos cuantos que lucran con la salud de la gente y en esto se debe de actuar de inmediato", concluyó.


Diagnóstico

Las biopsias no siempre son necesarias para detectar el padecimiento. Las estadísticas respecto a este método de diagnóstico en México señalan que

20 por ciento sale con probabilidad de padecer cáncer

60 por ciento de esos tendrá un riesgo muy bajo

1,500 urólogos están certificados para hacer ese procedimiento