7 de cada 10 casos de cirrosis hepática, son por exceso de alcohol

Esta enfermedad es la sexta causa de muerte en México, con más de 30 mil defunciones al año, según datos de la Secretaría de Salud federal.

Guadalajara

Más allá del temor a una elevada multa o pasar la noche en el CURVA, un motivo más trascendente para evitar el abuso de bebidas alcohólicas es una de sus muchas repercusiones a la salud: “El consumo excesivo y prolongado de alcohol causa siete de cada diez casos de cirrosis hepática”, sostiene el director general del Hospital Civil de Guadalajara (HCG), Héctor Raúl Pérez Gómez.

La cirrosis hepática es la consecuencia de diferentes enfermedades crónicas que afectan al hígado y modifican la estructura del tejido hepático. “Es definitivo que la cirrosis hepática se presenta con mayor frecuencia en el hombre por una razón: la principal causa que lo origina es el consumo excesivo y por periodos prolongados de alcohol, 70 por ciento de los casos en todo el mundo”, apunta el entrevistado.

La segunda causa más frecuente de cirrosis hepática son las hepatitis virales C y B (20 por ciento), mientras que el hígado graso (acumulación de grasa en este órgano), otras infecciones y en menor medida otras causas como la cirrosis biliar primaria o acumulo de metales pesados constituyen el 10 por ciento restante de los casos.

Desde el campo de su especialidad, la infectología, el directivo lidera una investigación sobre hepatitis virales y cirrosis hepática, que lo han llevado a seguir de cerca este trastorno.

Pérez Gómez cita datos de la Dirección General de Información en Salud de la Secretaría de Salud (SSa): la cirrosis hepática es la sexta causa de mortalidad en México, produce cerca de 30 mil fallecimientos anuales; mientras que en Jalisco se reportaron 1,575 muertes por cirrosis hepática en 2011. Siete de cada diez muertes ocurren en varones y los otros tres en mujeres.

El especialista indica que pasan años de evolución para llegar a producir cirrosis. En el caso del consumo abusivo de alcohol, varía en función de la susceptibilidad que tiene cada persona a esta sustancia. “Quienes la asimilan más lento, pueden consumir más alcohol para llegar a la embriaguez y esto aumenta la cantidad de ingesta y el consecuente daño a las células hepáticas”, señala.

Sin embargo, comparando el mismo tiempo y cantidad de alcohol, las mujeres son más susceptibles que los varones a desarrollar esta patología en el hígado; lo que se asocia a factores genéticos, peso corporal y asimilación del etanol.

La cirrosis hepática se evidencia por la presencia de fibrosis. En términos coloquiales ésta produce “una madeja de cicatrices en el interior del hígado que transforma su arquitectura”, ejemplifica, y paulatinamente avanza por diferentes estadíos. En las primeras etapas hay fibrosis pero el hígado es funcional, en las más avanzadas se presentan complicaciones que van deteriorando la funcionalidad de este órgano y del riñón. 

Héctor Raúl Pérez destaca que en los estadíos tempranos la cirrosis hepática no presenta ningún síntoma que pueda percibir la persona. Aparecen luego cansancio, pérdida de peso, deterioro cognitivo y sangrado de tubo digestivo (evidente en vómito o en evacuaciones de heces negruzcas). No hay dolor.

La cirrosis hepática no es curable —salvo trasplante de hígado al que pocos tienen acceso y para el que no califican alcohólicos— sin embargo, se puede controlar con tratamiento médico, el éxito depende de la oportunidad del diagnóstico.

Como prevención es importante frenar el abuso de alcohol y descubrir cualquier infección. Se estima que 1.2 por ciento de los mexicanos son portadores del virus de la hepatitis C y un alto porcentaje lo desconocen. También suele desestimarse  la inflamación del hígado causada por la grasa, un trastorno que no debe considerarse ‘normal’ por la obesidad sino atenderse para evitar su evolución a cirrosis hepática.

MÁS INFORMACIÓN

Principales causas de cirrosis hepática

Consumo excesivo de alcohol

Hepatitis C

Hepatitis B

Hígado graso (asociado a obesidad y diabetes)

Otras infecciones (hepatitis D)

Enfermedades que afectan la producción o salida de la bilis del hígado

Enfermedades metabólicas congénitas del hígado

Toxicidad por fármacos u otros químicos

Diagnóstico

Un estudio de ecografía y exámenes de laboratorio

 

Prevención

Evitar el consumo de alcohol

Moderar el consumo de sal de mesa (cloruro de sodio)

Evitar el consumo de medicamentos o sustancias tóxicas para el hígado

No tener prácticas sexuales de riesgo

No compartir agujas o jeringas con otras personas

Aplicar la vacuna contra la hepatitis B

Si tiene alguna enfermedad hepática, estar atento para evitar su evolución a cirrosis hepática