REPORTAJE | POR LILIA OVALLE ARIAS

La Casa de la Música, donde nació la esperanza para los niños

En la colonia Santiago Ramírez fue hasta poco un escenario violento.

En octubre de 2014 que de la mano del maestro Joel de Santiago encontraron rumbo a través de la música, instrumento de vida que transmite pensamiento y que forma conciencia ciudadana.

Torreón, Coahuila

La colonia Santiago Ramírez fue hasta hace bien poco un escenario violento donde el crimen dejó tras su paso historias de muerte y venganza.

Del año 2007 hasta seis años después, los niños debieron permanecer encerrados en sus casas confundiendo el rugir de las armas con los golpes de un martillo, escondiéndose de las balas.

Fue en octubre de 2014 que de la mano del maestro Joel de Santiago encontraron rumbo a través de la música, instrumento de vida que transmite pensamiento y que forma conciencia ciudadana.

"En ese año pudieron echar a andar un programa que desarrolló un objetivo de prevención del delito y de la violencia en contra de los niños y jóvenes del polígono 2 suroriente de Torreón, que estaba detectado como una zona de alto índice delictivo y de violencia", explicó De Santiago.

El maestro conoció a varias madres de familia cuando inició un censo, que se amplió hasta la colonia Lázaro Cárdenas. Así se corrió además la voz sobre la apertura del programa Casa de la Música, donde se enseña a niños a cantar y a tocar instrumentos de viento y percusión.

"Iniciamos sin instrumentos, durante cuatro meses se hizo trabajo de integración, nos apoyó el Instituto de la Mujer y el DIF con psicólogos para trabajar con los niños y jóvenes, posterior llegamos hasta los padres de familia, les trajimos cursos. También recibimos apoyo de Desarrollo Social del ayuntamiento que nos dio apoyo alimenticio para las familias", indicó.

Yamaha  se ha interesado en este proyecto y su gerencia está dispuesta a proveer a los menores con instrumentos, pensando que estos modelos forman a los verdaderos músicos que trabajarán en las orquestas en México.

Los maestros pronto se dieron cuenta de que algunos menores tenían problemas visuales y de salud, detectando enfermedades crónico degenerativas y propias de la región, como las alergias. Por ello solicitaron además brigadas de salud pública.

"Recuerdo una ocasión en que una niña salió directo al hospital, estaba malísima. Nos sucedió también que en algún evento detectamos a niños enfermos porque no aguantaban el ritmo normal de los demás, fuimos a una peregrinación y se nos quedó una niña que terminó en la Cruz Roja. Así detectamos problemas de salud serios", dijo.

El trabajo también abarcó el poder movilizar a los niños para que pudieran apreciar espectáculos culturales.

De los conciertos quincenales que ofrece la Camerata de Coahuila a espectáculos en los teatros de la ciudad y a la Plaza Mayor donde escucharon el concierto del tenor Javier Camarena, Joel de Santiago apuntó que los niños abrieron su visión en torno a lo que ocurre fuera de su colonia.

"Los niños aprendieron música de una manera rápida, el trabajo que hicimos previo a los instrumentos les sirvió mucho para establecer el dominio de su aparato psicomotor. En febrero de 2015 el ingeniero Riquelme nos entregó los instrumentos con apoyo del gobierno federal y de la Subsecretaría de Prevención Social de la Secretaría de Gobernación y fue una alegría para todos los chiquitines".


EL APRENDIZAJE DE LA MÚSICA

Luego de aprender las bases y encontrar sentido a la disciplina musical, los niños encontraron en la Casa de la Música un motivo de vida.

Al llegar y abrir el salón que aún ocupan en el Centro Comunitario de la colonia Santiago Ramírez, se hacían masa.

El maestro dice que no lo dejaban pasar porque lo empujaban para entrar con un entusiasmo desmedido. La autoestima se había elevado y el conocimiento humano ya se había anidado en ellos.

El 26 de julio de 2015 en el Palacio de Bellas Artes tuvieron su primera presentación coral. Previo se hicieron cuatro ensayos en los teatros Isauro Martínez y Nazas, lo que permitió afinar su actuación con una buena logística para que los niños perdieran el pánico escénico.

Cabe mencionar que de origen se evitó seleccionar bajo el argumento de cazar talentos y con ello discriminar a cualquier interesado en ser parte de la Casa de la Música.

Joel de Santiago recuerda que después de regresar de Bellas Artes, todas las familias se sentían triunfadoras y los padres manifestaban un gran orgullo por sus hijos.

Y son los niños quienes explican el proceso de cambio en sus vidas a través de su testimonio. Gabriel, abrazado de su corno francés de la marca Júpiter, comentó que en el pasado los niños no salían a la calle porque sencillamente era peligroso.

Así él se la pasaba de la escuela a la casa porque siempre escuchaban disparos.

Hans, asido a su trompeta, recordó que un día mientras él se bañaba, un grupo armado baleó la casa de un vecino. Él confundió las percusiones con el sonido de un martillo y salió 'como si nada' pero su mamá le gritó que se metiera a la casa.

Las historias de encierro se repiten entre los niños. Por su parte las mamás confirman que sólo algunas horas salían porque el olor drogas estaba en las calles junto con los consumidores.

Ahora salen con la confianza puesta en que pueden lograr muchas cosas, llegan de la escuela, comen, hacen sus labores y se movilizan a hacer música en colectividad y vuelven a casa para ensayar. Ahora tienen amigos con afinidad común y tienen el reto de no bajar sus calificaciones.

Incluso algunos han manifestado la intención de profesionalizarse en la música.


CON FUTURO PROMETEDOR

La Casa de la Música se afianzó a través de la constitución de una asociación civil. Joel de Santiago explica que aún hoy se depende del apoyo del ayuntamiento de Torreón pues cuando concluyó el financiamiento a través del gobierno federal, el gobierno municipal retomó el proyecto para que la nómina de maestros y psicólogos que trabajan de planta fuera cubierta.

Ahora los niños salen con la confianza puesta en que pueden lograr muchas cosas, llegan de la escuela, comen, hacen sus labores y se movilizan a hacer música en colectividad y vuelven a casa para ensayar. Ahora tienen amigos con afinidad común y tienen el reto de no bajar sus calificaciones.

No obstante los padres de familia también han hecho su tarea. Primero promoviendo actividades, sujetándose a juntas y planeando ventas de alimentos.

Luego realizaron una rifa de un viaje doble todo pagado con destino al puerto de Mazatlán. Todo para que sus hijos continúen con sus clases.

"Las actividades sirven para que los niños puedan asistir a festivales porque pertenecemos a una asociación de orquestas en la república mexicana y nos invitan a festivales en diferentes Estados. El 26 y 27 si dios quiere, nos vamos a Ojo Caliente, Zacatecas, es el octavo festival que se lleva a cabo allí, es nacional y es una fi esta maravillosa con niños músicos".

Estas actividades le permite a los niños no sólo probarse en los escenarios sino el hacer alianza con integrantes de otras bandas, intercambian teléfonos, intereses y sus propios deseos al fortalecer un ejercicio de comunicación al hacer amigos.

Los niños de la Casa de la Música ha sido postulada por la Secretaría de Prevención Social de Saltillo, para participar en una convocatoria nacional, dentro de las diez mejores acciones de prevención del delito. De ser seleccionado, este programa se podrá replicar en otras regiones del país.

La compañía Yamaha también se ha interesado en este proyecto y su gerencia está dispuesta a proveer a los menores con instrumentos, pensando que estos modelos forman a los verdaderos músicos que trabajarán en las orquestas en México.

Así se piensa en apoyar a los músicos que en el futuro comprarán sus instrumentos. Además los niños que se formaron dentro del coro de la Casa de la Música, fueron seleccionados por el maestro Eduardo García Barrios, coordinador nacional de Fomento Musical, para participar en el proyecto Voces en Movimiento, que con un repertorio infantil global y con orquestación, presentará a los menores en gira por Coahuila.

Será en octubre próximo cuando se presenten junto con la Camerata de Coahuila, el resultado de la suma de voluntades con los coros de Peñoles y los que se conformaron en Matamoros y San Buenaventura.

dcr