Corrección de anomalías causa enojo en la Casa de la Cultura

En entrevista teléfonica, el director del recinto en Gómez Palacio aseguró que el problema es la poca disposición del personal para trabajar, por lo que las exigencias laborales los molestan.
Ramón Ignacio González González, director de la Casa de la Cultura, aseguró que la corrección de anomalías causa enojo en los trabajadores.
Ramón Ignacio González González, director de la Casa de la Cultura, aseguró que la corrección de anomalías causa enojo en los trabajadores. (Lilia Ovalle)

Gómez Palacio, Durango

Ante los señalamientos de ofrecer un trato despótico, motivo por el cual el administrador de la Casa de la Cultura de Gómez Palacio, Juan Méndez, inició una protesta solicitando la destitución de Ramón Ignacio González González, actual director del recinto, este último en entrevista telefónica apuntó que se trata de personas renuentes a trabajar y rendir cuentas.

Mencionó que al inicio del año cuando fue nombrado titular, en el recinto cultural detectó múltiples irregularidades administrativas que se ha dado a la tarea de corregir, motivo que ha molestado sólo algunos trabajadores, entre ellos al administrador, así como al promotor cultural Aarón González.

Asimismo, dijo que no se ha presentado en la Casa de la Cultura ya que viajó a temprana hora a la ciudad de Durango para realizar unos reportes y gestionar ante el Congreso un encuentro con los diputados comisionados al rubro de Cultura.

Estableció que se trata de personal renuente a trabajar y a que se presenten informes de evaluación, ya que se acostumbraron a lo contrario.

De esta manera le fue informado que se habían tomado simbólicamente las instalaciones de la Casa de la Cultura, de la cual acotó, no es un recinto que le pertenezca a alguien en particular sino que debe ser visto como un bien de los habitantes de la región.

"La Casa de la Cultura no es mía ni de nadie, de ningún particular, le pertenece a los gomezpalatinos y a los habitantes de La Laguna. Me informó gente del sindicato que ellos no avalan esta protesta y que llegaron a levantar solo algunas actas".

"Se me acusa de prepotente y maltrato, es lo que menos tengo, esos son los comentarios que me han hecho, lo que ocurre aquí es que durante mucho tiempo el ex director y el administrador resolvían todo y eso no puede seguir así", explicó.

Refirió que al llegar cambiaron la dinámica administrativa y restaurando las direcciones, pero también llevando un control financiero que permita la transparencia de los recursos.

De esta forma se controlaron ingresos y egresos, solicitando tres cotizaciones para hacer adquisiciones, situación que no le ha parecido al administrador y un pequeño grupo de trabajadores.

Estableció que se trata de personal renuente a trabajar y a que se presenten informes de evaluación, ya que se acostumbraron a lo contrario.

González González estableció que la consigna del gobernador es dar transparencia financiera y reactivar la vida artística y cultural en el recinto.

JFR