Material inédito de Diego Rivera y Frida Kahlo en exposición

El sábado se inaugura la exposición 'Correspondencias… Archivos y fondos del Cenidiap' en la Casa Estudio del pintor y de Frida Kahlo; los visitantes podrán escuchar la voz del muralista mexicano.
Parte de la correspondencia que será subastada
Una carta de Frida Kahlo a su amante español Josep Bartolí. | Archivo (Doyle New York)

México

Escuchar por primera vez la voz de Diego Rivera, justo en el estudio donde creó su más grande producción artística, será una de las sorpresas que le depara al público la exposición Correspondencias… Archivos y fondos del Cenidiap, que estará abierta al público a partir del próximo sábado.

Es una grabación de aproximadamente una hora de duración, donde el muralista reflexiona acerca del papel del artista en la política, luego de que su hija le cuestionara al respecto. Sin dejar de trabajar, Rivera habla del arte, de la arquitectura de la Ciudad de México que, dicho sea de paso, no era del todo de su agrado.

Esta joya auditiva, acompañada de siete fotografías que lo muestran mientras pinta y ofrece una conferencia de prensa, representa un regalo para los visitantes a esta muestra, quienes tendrán la oportunidad de conocer y escuchar a Rivera como si estuviera todavía creando la Casa Estudio Diego Rivera y Frida Kahlo.

El timbre de su voz parece no corresponder con la imagen de Rivera, pero por lo que dice, nadie dudará de que se trata del artista de origen guanajuatense: “El papel del artista, aliado del pueblo, que procura expresar la verdad exacta de la sociedad en la que vive, el tema de la belleza, del mundo maravilloso que lo rodea, y que está en comunicación directa con las masas de la sociedad, del lado de la justicia, del lado del
progreso, ese artista cumple un papel perfectamente positivo, como perfectamente negativo es el papel, tal es el papel del artista actualmente, o productor de anestésicos, de enervantes o productor de alimentos para el progreso del hombre, no hay línea de en medio, quiere decir que invariablemente toda obra de arte es una obra de agitación”.

La muestra Correspondencias… Archivos y fondos del Cenidiap, organizada por el Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información de Artes Plásticas (Cenidiap), presenta documentos poco conocidos y algunos inéditos, como este registro de voz, además de cartas, videos, documentales y fotografías.

Dentro de estos documentos también hay una carta de 12 hojas del puño y letra de Frida Kahlo, que le mandó a Diego, en la que, a decir de Luis Rius, director de la Casa Estudio Diego Rivera, la pintora habla de la posibilidad de la reconciliación después de su divorcio.

Se muestra también una foto del 4 de agosto de 1890, de cuando Diego Rivera tenía cuatro años de edad, con un recadito de Frida Kahlo en la parte posterior: “Mi Dieguito a los 4 años, qué bonito se veía y con unos ojos muy inteligentes”.

Estos testimonios históricos dan cuenta también del quehacer plástico de otros creadores como Gabriel Fernández Ledesma, Isabel Villaseñor, Francisco Goitia y Leopoldo Méndez; son una “mina de indicios sobre su actividad cotidiana y las relaciones que mediaban entre ellos”, indicaron los curadores de la muestra, Eduardo Espinosa y Patricia Brambila.

Estas piezas, subrayaron, son solo una prueba de la riqueza que se resguarda en diversos acervos documentales, rescatados y clasificados por el Cenidiap, del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA). Lo revelador es que ofrecen un acercamiento a su vida diaria, donde se enfatizan las
peripecias, las peculiaridades, las confidencias y la intimidad.

A través de la propuesta curatorial —dividida en cuatro núcleos temáticos: “Poder y política”, “Formación y trabajo”, “Amor y amistad” y “Enfermedad y muerte”—, la exposición presenta reproducciones facsimilares del patrimonio documental en toda su diversidad: cartas personales, telegramas, manuscritos, documentos oficiales y administrativos, libros, revistas, catálogos de exposiciones, fotografías y microfilmes.

Mención especial merece el telegrama que le envió Diego Rivera al entonces presidente Lázaro Cárdenas, en protesta por la destrucción del mural de Juan O’Gorman que se localizaba en el antiguo aeropuerto de la Ciudad de México. También destacan los telegramas y los recados que el pintor guanajuatense envió a María Félix y Dolores del Río; la reproducción de la esquela oficial por la muerte de Frida Kahlo, en la que Rivera tacha las referencias religiosas para agregar un texto personal, y la recreación del mural perdido Pesadilla de Guerra, sueño de paz, en 1952.

Claves

Fotos y ausencias

- Hay una foto de 1956, que tomó Héctor García, en la que Rivera convocó a rueda de prensa para decir que había estado sometido a un tratamiento y que había vencido el cáncer, el cual poco tiempo después se convirtió en metástasis y produjo el desenlace final.

- El ausente de la muestra es el cuadro El estudio del pintor, considerada la obra emblemática del estudio de Rivera, en donde está como modelo Lucila Retes y se aprecia el espacio en toda su dimensión.