Los carpinteros del Papa en Pátzcuaro alistan la silla y el altar

“Somos los anfitriones y tenemos que dar lo mejor de nosotros”, dicen. No se mandó a hacer un trono porque el pontífice quiere algo más sencillo, explicó un sacerdote.

Pátzcuaro

Agustín, Claudio y José Antonio son los carpinteros del papa Francisco en Pátzcuaro, Michoacán. Nunca pensaron que un día el padre Carmelo les daría la noticia: en sus manos quedaría el altar, silla y atril donde el líder de la Iglesia católica oficiará la misa el 16 de febrero. Por eso realizan este trabajo más que contentos.

"El Cardenal me dijo: 'Quisiéramos que todo fuera de aquí, manufacturado en Michoacán'. Mi responsabilidad es solo el altar principal donde el Papa celebrará la eucaristía, el ambón donde leerá y la silla, porque no quiere un trono, sino algo más sencillo", relata este sacerdote cuyo nombre verdadero es José del Carmen; aunque a los patzcuarenses les gusta más llamarlo por su sobrenombre, Carmelo.

Tomó la decisión en el Santuario de Guadalupe, su iglesia: "Aquí hay excelentes ebanistas y don Agustín no va a cobrar un centavo, lo hace por amor simplemente. Fue, digamos, un dedazo, porque el cardenal me eligió a mí para ésta tarea y yo lo elegí a él".

El negocio se llama Made Muebles, pero no tiene que ver con el verbo gringo made —que significa hacer—. Es más bien el diminutivo que ellos utilizan para la madera; aquí se han hecho trabajos para otras iglesias de la región, aunque esa no es su especialidad. "Y le dije a su dueño: Agus, ¡tú serás! Y él en ningún momento dudó. Yo sé que hará algo digno para Dios que viene en la persona del papa", cuenta el párroco en entrevista para MILENIO.

Made Muebles se localiza a la orilla de Pátzcuaro en un amplio terreno donde la maquinaria, materia prima, empleados y perros, son custodiados por la imagen de San José, el patrón de los carpinteros.

Desde hace dos meses los ojos del santo atestiguan cómo la madera (cedro traído de Veracruz) toma forma. Las piezas papales tienen un avance de 70 por ciento y están a la espera de recibir el visto bueno del Vaticano, el cual puede hacer modificaciones mínimas; más no cambiar el diseño para tener que rehacerlo. No hay tiempo.

"Nuestra especialidad es el tallado y el dibujo a mano", describió su propietario, Agustín Chávez, quien junto al padre Carmelo revisó fotografías de altares religiosos con diseños europeos, de los que solo tomó ideas para hacer un modelo propio decorado al estilo local. Sus dibujos hechos en papel y con pluma, tienen rayados de color donde se perfeccionan medidas, líneas, curvas y formas.

La madera es cortada por las manos de José Antonio Paz, un católico de 51 años, hijo de carpintero, quien tiene siete hermanos con la misma profesión y tuvo la fortuna de haber sido elegido de entre un total de siete maestros más que trabajan en el lugar.

"Es un orgullo que me hayan dicho: 'Toño, hay que hacer unos muebles para el Papa'. Yo digo que si San José era carpintero, su hijo Jesús también lo fue.

En mi caso yo lo heredé de mi papá (...) Nunca pensé que Francisco iba a venir ¡Y mucho menos que íbamos a fabricar algo para él!".

Cuando una pieza está terminada se procede al tallado. Es la tarea de Claudio Ramos, quien no despega la mirada de su lápiz y la hoja albanene con la que dibuja sobre la madera racimos de uva que se convertirán en grabados.

"Me siento orgulloso y halagado de que estas manos pecadoras vayan a ser partícipes de este gran trabajo", dijo, pero su voz se entrecorta y llora discretamente, porque ocurre algo más: "Es que esto yo ya lo había soñado ¡Era una gran ilusión que tenía desde hace muchos años!".

Claudio cuenta que hace tiempo un médico le pronóstico de tres a seis meses de vida. "Mi entrega al de arriba (dice refiriéndose a Dios) fue grande, de ahí que me sienta afortunado con este tipo de detalles".

De no haber contratiempos esta semana, don Agus y su equipo procederán al armado final de los muebles. Luego vendrá el barnizado y, por último, el tapizado con un peculiar terciopelo color blanco, que ya ha sido encargado a un proveedor. "Que digan: '¡qué bonitos muebles, qué bonito altar le pusieron, muy de acuerdo a lo que se requería!'".

El padre Carmelo está contento, sabe que todo saldrá bien. Y por si eso fuera poco desea que el 16 de febrero, junto al altar papal que se instalará en el estadio Venustiano Carranza, luzca la imagen del señor del Desamparo, el peculiar Cristo que se encuentra en su parroquia: "Somos los anfitriones y tenemos que dar lo mejor de nosotros".

Claves

Fieles de Chihuahua

- La Diócesis de Hermosillo entregará boletos para el ingreso en los eventos del papa Francisco en Ecatepec, Estado de México, y Ciudad Juárez, Chihuahua.

- El arzobispo José Ulises Macías, informó que la oficina de la diócesis ha recibido 500 solicitudes de sonorenses que tienen planeado viajar a esos dos los lugares .

- Señaló que ello se debe en parte a que será muy difícil obtener boletos para el ingreso en los actos que se llevarán a cabo en la Ciudad de México y en Morelia, Michoacán.