Clásicos ofrecen horizontes de libertad: Carlos García Gual

“Hay que salvar al individuo, y todo lo que se haga para sacarlo de la presión mediática es bueno”, dice el escritor, quien en casi medio siglo ha publicado más de 40 títulos propios.
El autor muestra dos de sus obras recientemente llegadas a México.
El autor muestra dos de sus obras recientemente llegadas a México. (Javier García)

México

Desde 1977, Carlos García Gual se ha encargado de coordinar una de las colecciones emblemáticas de la industria editorial, como lo es Biblioteca Clásica Gredos, donde incluso se han reunido algunos de los autores clásicos griegos a los que ha traducido, pero también es uno de los referentes en filosofía antigua y mitología desde hace más de medio siglo.

“Aún siento el aire ese antiguo, es como si me rejuveneciera un poco. También he tenido penas en la vida, sin embargo, pienso que lo que he vivido y todo lo que he hecho, siempre por placer, valía la pena”, confiesa este hombre de 74 años, quien a lo largo de casi medio siglo de trabajo ha publicado más de 40 títulos propios y alrededor de 20 traducciones, en especial de clásicos griegos, a los que sigue defendiendo en un tiempo que pareciera no interesan a nadie, pero también de literatura medieval o de mitología.

“Vivimos en una sociedad muy mediatizada, muy entregada a una especie de rentabilidad económica. La gente viaja con el móvil en la mano durante horas y viven un mundo donde todo es igual. En cambio, la literatura y el amor a los clásicos, ofrecen horizontes de libertad”. Por ello, Carlos García Gual (Palma de Mallorca, España, 1943) es un convencido de que la vida humana no está solo hecha de cosas materiales: el hombre es un ser imaginativo, alguien que esboza su propio proyecto de vida, pero no solo a partir de conseguir la rentabilidad económica y es ahí donde los clásicos, el pensamiento antiguo, juegan un papel fundamental.

“¿Qué quiere decir que no deja nada? ¿Que uno no gana dólares mientras se está leyendo a los griegos? ¡Seguro! Pero puede ganar otra cosa: como decía Epicuro, es fundamental no pasar hambre ni pasar sed pero, una vez superado ese escalón, el mundo de la fantasía, de la literatura, del pasado, nos proporcionan horizontes nuevos. Horizontes de libertad”.

El mundo antiguo

Cuenta Carlos García Gual que su pasión por el pasado y sus pensadores proviene de haber pasado mucho tiempo en la biblioteca de su abuelo, por lo que en realidad “no tengo mucho mérito, porque lo he hecho siempre por placer, he disfrutado enormemente haciendo eso: siempre sentí por los libros y por las historias una cierta fascinación, luego ya me he sentido encantado por el mundo de los griegos”.

Hacer este tipo de incursiones hacia el mundo antiguo terminó por ser un hecho refrescante, divertido y, a la vez, emotivo para el catedrático de Filología Griega en la Universidad Complutense de Madrid, donde no solo ha hablado de los textos de Homero y de la tragedia, de figuras míticas como las Ulises o de Edipo, sino también le interesan otros temas, como el rey Arturo (uno de sus libros más conocidos es precisamente Historia del rey Arturo). “A mí los caballeros de la mesa redonda, el amor cortés, ese mundo de fantasías, también me atrae, sin embargo, encuentro que el mundo griego tiene una suerte de condensación, no sé decir si dramática o trágica, de nuestro presente: ya no somos griegos, pero algo nos queda.

“Queda ese amor a lo humano y esa resistencia frente a las penas, a las durezas de la vida, el amor a la libertad, el que cada individuo tiene que hacerse su destino. Eso es muy griego, si pensamos en otra cultura será difícil encontrar una donde la libertad y la audacia, y la curiosidad, tengan ese valor que tenían en Grecia”.

Sin embargo, el autor de títulos como La muerte de los héroes (Turner), Sirenas. Seducciones y metamorfosis (Turner) o Diccionario de mitos (Turner/El Colegio de México) también es consciente de que las nuevas generaciones ya no se acercan de la misma manera a esos temas.

“Me gustaría que los jóvenes se enfrentaran a algunos de estos libros de historias fantásticas. Aunque hay un cierto auge de la mitología, a través de los libros para niños, las fábulas prácticamente ya no existen, por eso es importante apostar por la vida personal: resistirse a la propaganda mediática, que solo vende una serie de productos hechos. Hay que salvar al individuo y todo lo que se haga para sacarlo de la presión mediática, es bueno”.

Jesús Silva-Herzog Márquez, Juan Villoro y Carlos García Gual sostendrán el diálogo “Mitos, muertes y sirenas” este jueves a las 19:00 horas  en el Centro Cultural Bella Época (Tamaulipas 202, en la colonia Condesa).