REPORTAJE | POR LILIA OVALLE

Entre el reconocimiento global y funciones de 500 pesos por cabeza

Cardencheros de Sapioriz

A pesar de ser un orgullo para el Estado de Durango, las autoridades dejan en el olvido a las voces del campo que se esfuerzan por mantener viva una tradición, que se encuentra al borde de la extinción.

Abrazando sonoramente los espacios, las voces cálidas vuelan hechas canto en el aire lagunero.
Abrazando sonoramente los espacios, las voces cálidas vuelan hechas canto en el aire lagunero. (Miguel González)

Lerdo, Durango

Sus voces no viven de discordias. Sin música de fondo mantienen un diálogo que en espiral se va haciendo enorme, de hombre reacio, cicatrizado por el sol que cae pleno sobre el campo.

Abrazando sonoramente los espacios, las voces cálidas vuelan hechas canto en el aire lagunero.

"Yo siento que sí tenemos derecho al apoyo por lo que hemos hecho, ojalá que nuestro Estado se preocupara por darnos una pensión, porque nosotros ya no trabajamos, ya no nos ocupan".

Los Cardencheros de Sapioriz han sabido labrar la tierra, mantener el secreto que guarda la fibra del sotol y hacer del dolor una denuncia universal que se ha dejado sentir en Nueva York, en París y en la Ciudad de México, donde se han presentado con llenos totales.

Paradójico, este mismo discurso en su tierra es apreciado por el pueblo, pero vilipendiado por los gobiernos.

El federal les prometió un recinto cultural que como toda esperanza fue abandonada y que ahora alumnos de La Salle van construyendo ladrillo por ladrillo.

El gobierno estatal jamás ha pensado en una pensión para Fidel Elizalde García, Antonio Valle Luna y Guadalupe Salazar, en tanto que el ayuntamiento de Lerdo los ha utilizado de la manera más deplorable al contratarlos para presentarse en el festival Lerdentino, pagándoles "500 pesos por cabeza", sin que se pensara siquiera en trasladarlos de regreso a su comunidad.

Su presentación se realizó durante la noche de sábado 6 de mayo en el Foro Morelos, como artistas secundarios.

Es Fidel quien apunta que el objetivo primario del grupo es el darle continuidad a la tradición del Canto Cardenche, que sus abuelos entonaban a pie del río luego de terminar el jornal en el campo, donde recogían el capullo del algodón bajo la mirada fiera del caporal.

"El proceso ha sido el de querer mantener la tradición, el seguir preservando y divulgando el Canto Cardenche".

"Nosotros cantábamos canciones de nuestra época, ya de Pedro Infante y del Charro Avitia, y una que otra canción norteña, pero nuestros padres nos impulsaron a cantar Cardenche".

Fueron los tatarabuelos de estos hombres quienes entonaron coplas sin instrumentos y la encomienda fue el darle continuidad a esa voz, los nietos hicieron parodias al calor de los tragos, hasta que el propio canto les clavó la espina tocando fibras sensibles, pues se trata de un discurso doliente, cargado de la melancolía que propicia el hambre y la necesidad de dar sustento a una familia.

Fue el personal de la oficina de Culturas Populares el que dimensionó el canto y a través de Fidel, Toño, Lupe, y Genaro, el último retirado del grupo por cuestiones de salud, impulsó un taller para la enseñanza del canto.

En el año 2008 Los Cardencheros de Sapioriz ganaron el premio Nacional de Ciencia y Artes en la categoría de Artes y Tradiciones Populares.

"No creíanos (sic) el valor que esto tiene, pero a través del tiempo llegan las invitaciones de varias partes y en el 2008 tuvimos la fortuna de recibir el premio a nivel nacional y se viene una escalada de presentaciones".

"El andar en las naciones con esta tradición y de la responsabilidad que tenemos de prepararnos y hacerlo lo más natural que podamos porque así se dio".

"Cuando nuestros padres no tenían esperanza de que hubiera un cambio y estaban esclavizados por los hacendados, después del jornal ellos nomás cantaban, que es como el canto del blues que se daba con los negros, canto de esclavos. Nosotros sabemos que semos (sic) campesinos, gente que trabaja la tierra y es la gente la que nos ha movido", explica Fidel.

Muchas cosas han cambiado en La Laguna y ahora su cultivo rector es el forraje. Entre maizales y alfalfa, el trigo y el algodón se extinguieron del paisaje. Guadalupe Salazar no obstante apunta que el ejido está unido, rondando Sapioriz los 3 mil habitantes.

Son tres voces, la primera lleva liderazgo, la de arrastre o marrana, y la contralta, don Antonio, orgulloso, apunta que la suya es la primera fundamental, es quien lleva el canto y la melodía y más aún, la que dicta el tono del canto.

Al principio sentían pena al pisar un escenario y dice Guadalupe, hasta les temblaba el pantalón.

El miedo se ha superado luego de ver la reacción del público, volcado en ternura y atenciones.

Sus presentaciones son, en voz de ellos mismos, una charla donde incluso se piden canciones, todo con una sencillez extraordinaria a pesar de que uno de sus discos estuvo rankeado en el primer sitio en una lista de música alternativa de Japón durante el año anterior.

Y pese a la aceptación social, apuntan Los Cardencheros de Sapioriz, es el gobierno el que mantiene un trato hostil hacia sus trabajo de promoción cultural, pues no cuentan con una pensión vitalicia por parte del gobierno de Durango y se les prometió un recinto cultural en la comunidad que ahora intenta concluir una universidad.

Fidel Elizalde explica: "El gobierno federal y el gobierno local nos ha negado, es triste decirlo, el que a veces estamos en Lerdo y vemos que el municipio le ha puesto poco empeño a la difusión de nuestra cultural".

"Es nuestro gobierno, nosotros lo ponemos, cuando andan detrás del voto de nosotros y nos piden que vayamos a cantar y nos prometen pero llegan y se olvidan".

Fuera de la diputada Rocío Rebollo, quien donó el cemento para el recinto del Canto Cardenche, estos hombres se sienten abandonados.

"A veces vemos con tristeza, que hemos tenido más ayudas de Coahuila que de nuestro municipio de Lerdo, Durango también nos ha ayudado pero nuestro municipio nos ha olvidado".

"Fuimos al Lerdentino, teníamos el deseo de haber platicado con la alcaldesa (María Luisa González Achem) pero no ocurrió. Nos pagaron 500 pesos por cabeza".

"Un señor se enojó y hasta con palabras altisonantes dijo que nos habían pagado una miseria cuando somos orgullo del Estado. Hubo artistas a los que les pagaron miles y miles de pesos y eso no es justo", apuntó Fidel.

"Nosotros cantábamos canciones de nuestra época, ya de Pedro Infante y del Charro Avitia, y una que otra canción norteña, pero nuestros padres nos impulsaron a cantar Cardenche".

Sin olvidar su ser campesino y decir humildemente que provienen de la tierra, dijeron sentirse relegados cuando han solicitado una pensión. En la región sólo una artista ha logrado acceder a ella.

En agosto de 2013 por decreto del Congreso de Coahuila, la bailarina Pilar Rioja logró ser reconocida como figura benemérita del arte y acceder a una pensión de 20 mil pesos mensuales.

"Yo siento que sí tenemos derecho al apoyo por lo que hemos hecho, ojalá que nuestro Estado se preocupara por darnos una pensión, porque nosotros ya no trabajamos, ya no nos ocupan. Necesitamos que alguien hable por nosotros".

Incluso don Guadalupe Salazar refirió que hace 5 años atrás acudió al Servicio Estatal de Empleo.

Examinó la lista y continúo en la fila para solicitar un empleo como velador. Después de más de una hora fue atendido, pero cuando le preguntaron la edad y respondió que tenía 65 años, sencillamente le dijeron que él ya no porque estaba muy grande.

JFR