Las cárceles ADX serán escenificadas en México

Las compañías Teatro Línea de Sombra y Molino de Viento presentan un montaje que busca recrear una prisión de alta seguridad.
La obra se podrá ver desde el 12 de junio y hasta el 13 de julio.
La obra se podrá ver desde el 12 de junio y hasta el 13 de julio. (Mónica González)

México

Una instalación escénica que muestra la evolución tecnológica que hay en el mundo en materia de seguridad es el proyecto que las compañías Teatro Línea de Sombra y Molino de Viento presentarán a partir del 12 de junio en la Casa de la Cultura de Tlalpan.

El proyecto surgió a partir de que su autor, Gabriel Yépez, cursó una maestría en Investigación Teatral y Artes Escénicas en La Sorbona de París, en donde logró conocer al ex ministro de Justicia francés Robert Badimter, quien intervino en un ciclo de conferencias que fueron realizadas en el Museo de Louvre sobre la relación entre justicia y tecnología, lo que provocó que el dramaturgo reflexionara sobre el tema. También conoció al artista Harun Farocki, quien hizo una pieza sobre convictos que habla de las cárceles de máxima seguridad en Estados Unidos, llamadas ADX.

“El contacto con estas dos personas fue importante para mí porque me ayudaron a desarrollar la instalación escénica. Para hacerlo, lo inscribí en un Taller de la Intermedialidad para las Artes de la Escena en La Sorbona, y el resultado fue el libro La mirada del prisionero: reflexión sobre la videovigilancia y la vigilancia en el espacio teatral”, dice Yépez en entrevista con MILENIO.

Allí el autor desarrolla —con una mirada antropológica y filosófica, apoyándose en las ideas de Michel Foucault— cómo las sociedades han construido mecanismos de control social para compensar las faltas en contra de ellas.

—¿Cómo ha influido la tecnología en este tipo de prisiones?

—Por un lado, nos ha ayudado a construir mejores sociedades —entre comillas—, pero nosotros, en una era de saturación visual, nos hemos acostumbrado a las imágenes, las cuales nos impiden ver la realidad. Las imágenes mienten porque son una construcción, una elaboración, no son el espejo de la realidad. La caverna platónica está vigente, solo que ahora, en vez de sombras en la caverna, vemos imágenes en la pantalla.

—¿Cómo se relaciona eso con tu pieza?

—Lo que propongo en el libro y lo presento, a su vez, en esta instalación escénica, es una réplica de las ADX, de seis metros cuadrados, donde el prisionero es enterrado vivo. La más famosa de estas cárceles es la de Florence, Colorado; también hay en Arizona, Illinois y Nueva Jersey. Es una práctica que está creciendo porque depende de un sistema de justicia, donde el Estado se impone como Dios en una estructura vertical, donde la máxima autoridad que te juzga es el Estado. Este tipo de cárceles son como un limbo, donde se condena al aislamiento.

Según el director de teatro, el tipo de presos que son ingresados a este aislamiento es variado: “Las cárceles fueron hechas en 1984, después de un atentado en Estados Unidos, por lo que en las celdas ADX se encuentran personas consideras terroristas. Sin embargo, aunque en México no existen, los estadunidenses han empezado a encerrar en este tipo de celdas a migrantes mexicanos intentando cruzar la frontera, debido a la saturación que presenta el sistema penitenciario de ese país”.

—¿Qué ha hecho el gobierno mexicano?

—La Secretaría de Relaciones Exteriores ha tenido problemas con Estados Unidos por este tema, ya que hay mujeres migrantes mexicanas que no saben inglés, y han sido detenidas y condenadas a 25 años, sin tener derecho a un abogado. De ahí que nos interese presentar este proyecto en México.