El canto cardenche llega al Teatro de la Ciudad

Los últimos intérpretes de este género musical de la región de La Laguna se presentarán el próximo jueves 14 de noviembre en ese recinto.
Canto cardenche
Canto cardenche (Cortesía)

Ciudad de México

Según la historia oral, esa que se transmite de generación en generación, de abuelos a padres y a hijos, el canto cardenche, originario de la región de La Laguna de Durango y Coahuila, se llama así porque habla del amor; como la cardencha es una cactácea que tiene espinas que penetran suavemente la piel y que duelen mucho al sacarlas, sus intérpretes consideran que se parece a este sentimiento.

Aunque no se sabe muy bien la época a la que se remonta esta tradición musical —pues en ella no se emplean instrumentos; se canta a capela, gritando y sin cuadratura—, en México solo quedan tres cardencheros: Fidel Elizalde, Guadalupe Salazar y Antonio Valles, los cuales se presentarán, junto a los artistas Juan Pablo Villa y Arturo López, en un único concierto el 14 de noviembre en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris.

Originarios de Sapioriz, Durango, los tres cantantes interpretarán algunas de las 100 melodías que conforman el repertorio de canto cardenche. El recital estará dividido de la siguiente manera: en la primera parte Fidel, Guadalupe y Antonio, de 68, 65 y 77 años, respectivamente, mostrarán su destreza vocal; en un segundo momento Arturo López y Juan Pablo Villa compartirán el escenario para entrelazar la voz y los medios electrónicos — como el cine a mano, propuesta pictórica donde hay dibujos hechos en vivo sobre acetato y cristal con distintos materiales, y en los que lo mismo se puede seguir una historia que yuxtaponer imágenes—, y en la última sección del concierto, denominada “Espinada”, todos participarán de este encuentro artístico.

En conferencia de prensa —en la que no estuvieron los cardencheros, por problemas de salud— Villa dijo que los temas que caracterizan este canto son el amor, el desamor, la persona que se va, el desierto, e incluso hay una canción que se llama “Yo ya me voy a morir al desierto”. Las canciones hablan del dolor que les produce el abandono.

Con más de un año trabajando con ellos y habiéndose presentado en Cumbre Tajín y Monterrey, Villa reconoció que lo más llamativo es que los cardencheros cantan con voz franca y congruente con su naturaleza y entorno: “La voz no tiene sentido si no se conecta con lo humano”.

Arturo López comentó que busca darle frescura a sus propuestas de cine a mano: “Lo que se verá ese día es un solo proyector con dibujos hechos con base en tinta china. Los dibujos están basados en las canciones de don Fidel, Guadalupe y Antonio; mientras ellos cantan intentaré captar sus letras y dibujar paralelamente”.