Le canta y cuenta a los rincones de Madero

Durante apertura de la muestra fotográfica, donde se presentaron imágenes de sitios icónicos de la urbe petrolera, la joven cantautora norveracruzana Sory Galnares acompaño la velada con su música.

Tampico

Sory Galnares rasca su guitarra con tanto sabor huasteco que más de uno zapatea quedito sentado en su silla.

Hay cámaras por todos lados que captan sus gestos en la canción, atrás de ella el banco al que no quiso sentarse, y al fondo, las 15 fotografías esparcidas en una mampara blanca, todas de Daniel Mata, todas de sitios históricos de Ciudad Madero.

"Aylaraylarara, Viva Madero, ay larara, Así te quiero Madero" canta al micrófono.
Es la primera intervención en la noche de la joven cantautora originaria del norte de Veracruz pero radicada en Tampico.

Dejó por un momento su estilo clásico, la trova, por el cual la conocen en varios rincones de la región. Decidió entrarle un ratito a las huastecas, casi al huapango tamaulipeco.

Hace unos momentos inició el evento "Rincones de Madero", tras la presentación de Manuel Chirinos a los invitados de esa velada que fue noche de miércoles, contrario a los clásicos martes del Patronato de Cultura de Madero. Habían evitado chocar con otros actos públicos. Mejor.

La muestra fotográfica presenta pasos de lanchas, el faro de la barra, los vestigios de ferrocarriles, la Virgen del Carmen, la iglesia Juan del Bosco y hasta residuos porfiristas, los del auge petrolero. El río Pánuco.

El historiador José Cruz Álvarez va explicando las primeras exploraciones en la margen derecha del río, los primeros asentamientos, la llegada de la primera pobladora, Cecilia Villarreal, sus matrimonios, su riqueza, sus decisiones que fueron las futuras decisiones la villa que luego fue ciudad.

Entre los relatos por ratos graciosos, por ratos enriquecedores, Sory regresa a catar Mi Villa Azueta, o La petenera o una trova, Amor, Amor, Amor, que es suya.

Y luego don Ramón Chávez que fue modelo en una de las fotos, también con su jarana y los aplausos acompasados le canta un poquito a la tierra.

"Madero te doy mi son" salpica en ritmo cumbiero.

El cronista mantiene expectación y salen las preguntas. También saluda el nieto de Melquiades, uno de los promotores de la independencia de Villa Cecilia de Tampico e hijo de la primera registrada en la urbe entonces naciente.

El fotógrafo, el promotor cultural, Daniel Mata, fue muy escueto con su plática, que se cayó y que le salió un perro, y que le gustó tomar fotos. Y dejó al historiador y a los que hacen música que hicieran lo suyo al finque sus fotos ya estaban ahí al frente. Y los músicos le cantaron las mañanitas a su mamá, a la de Daniel.

Una noche especial, huasteca, quizás por eso, por única vez en miércoles.