El Incan estrena mastógrafo digital más preciso y rápido

El aparato, donado por la Administración del Patrimonio de la Beneficencia, cuesta alrededor de 700 mil dólares.
María del Socorro García, administradora de la APBP, Abelardo Meneses y Yolanda Villaseñor, del Incan.
María del Socorro García, administradora de la APBP, Abelardo Meneses y Yolanda Villaseñor, del Incan. (Jorge González)

México

El Instituto Nacional de Cancerología (Incan) cuenta con un nuevo mastógrafo digital que detecta lesiones milimétricas en mujeres asintomáticas con cáncer de mama en un lapso de tres a cinco minutos, cuatro veces más rápido que los artefactos anteriores que superan los 20 minutos.

Yolanda Villaseñor, subdirectora de Servicios Auxiliares de Diagnóstico y Tratamiento del Incan, previo a la inauguración formal de la placa conmemorativa de la donación del aparato por parte de la Administración del Patrimonio de la Beneficencia Pública (APBP) explicó que la nueva tecnología además ayudará a valorar mejor la respuesta al tratamiento de las pacientes en etapas avanzadas.

Gracias a que el equipo de alta resolución hace cortes tridimensionales de imagen se puede llegar a esas lesiones, microcalcios, puntitos que con el mastógrafo convencional pueden pasar desapercibidas por la superposición de tejidos.

MEJORAR EL DIAGNÓSTICO

En la ceremonia de entrega simbólica del aparato, que recibió el director general del Incan, Abelardo Meneses, de parte de María del Socorro García, administradora de la APBP, Villaseñor detalló que la estereotaxis (visión tridimensional) ayudará a hacer biopsias guiadas y extraer tejido o células milimétricas a efecto de enviarlas al patólogo y que se determine si son malignas.

"Esto marca la diferencia entre la evolución del cáncer y la cura oportuna", destacó la especialista del Incan, tras referir que con este tipo de tecnología pretenden incrementar el diagnóstico temprano.

"Una mujer diagnosticada con cáncer por lo regular acude a los servicios en etapas avanzadas y por eso necesita determinados ciclos de quimioterapia. Una vez concluidos es necesario hacer controles con mamografía, ultrasonidos e incluso resonancia magnética para saber si está respondiendo al tratamiento y, si es preciso, modificarlo", detalló Villaseñor.

"Atendemos alrededor de 12 mil pacientes en el Incan en todos los servicios y deseamos incrementar el número, pero dependerá también del personal del que disponemos", acotó la experta.

México cuenta con alrededor de mil mastógrafos, de los cuales 30 por ciento es digital y debe ser manejado por tecnólogos capacitados. "Son muy pocos para atender los más de 20 mil nuevos casos anuales y también hace falta personal certificado", opinó Villaseñor.

"En el Incan somos cinco o seis médicos radiólogos con entrenamiento específico, y en todo el país serán alrededor de 350 o 360 radiólogos certificados dedicados a mama de un total de 4 mil", detalló.

Por el momento, el Incan solo atiende a personas referidas y que cuentan con diagnóstico, pero han llegado a 2 mil mujeres con factores de riesgo a través de campañas de detección que iniciaron como parte del mes de la lucha contra el cáncer de mama.

EL DISPOSITIVO

Con este aparato el Incan fortalece su área de atención que antes solo contaba con mastógrafos análogos (de imagen bidimensional). Con el artefacto digital se puede observar el resultado tridimensional en una pantalla, magnificarlo, cambiarlo de color o transmitirlo a distancia para varios médicos.

El dispositivo, que tiene un costo aproximado de 700 mil dólares, es considerablemente más rápido. "Con los aparatos analógicos nos podemos tardar 20 minutos, con este nuevo nos tardamos máximo cinco minutos, lo que nos permitirá hacer más mamografías y diagnósticos con más detalle y mayor precisión", aseguró Villaseñor.

Por su parte, Abelardo Meneses, director general del Incan, refirió que este tipo de aparatos eleva la calidad de los estudios y por ello el personal se está capacitando para hacer lecturas adecuadas.

"Se está iniciando un proyecto muy interesante en reconstrucción mamaria entre la pacientes que se han sometido a extirpaciones de las glándulas. Hay poco más de mil 700 cirujanos plásticos en el país y lo que se busca es que al igual que la mastografía, se acredite a este sector de cirujanos en esta técnica", afirmó el oncólogo.

"Vamos a presentar un proyecto a la Secretaría de Salud en 2016 para fortalecer la reconstrucción mamaria en el instituto y en todo el país, cuidando la dignidad la paciente, incluyendo a los hombres que también desarrollan tumoraciones malignas", adelantó.

Cada año, concluyó Meneses, el Incan realiza alrededor de 200 reconstrucciones mamarias y es posible difundir estos éxitos en todo el país, con óptimos esquemas de tratamiento en esta alianza con los gobiernos de los estados y el apoyo del patronato del Incan.