Refuerzan el bienestar de pacientes con Centro de Apoyo para la Atención Integral

Las personas con cáncer son atendidas por un grupo multidisciplinario de especialistas que les brinda alternativas vinculadas al manejo del impacto al que se enfrentan por la enfermedad.
La institución es pionera en América Latina; este tipo de lugares están en países de primer mundo.
La institución es pionera en América Latina; este tipo de lugares están en países de primer mundo. (Juan Carlos Bautista)

México

Una vez que la persona ingresa al Centro de Apoyo para la Atención Integral de pacientes con cáncer (CAAI) es recibido por un grupo multidisciplinario de especialistas que le ofrece diversas actividades, desde pláticas sobre el manejo de las emociones, talleres de nutrición, capacitación en algunos oficios hasta cuestiones psicológicas vinculadas con manejar el grave impacto que tiene en su vida la enfermedad.

El centro surgió hace cuatro años por sugerencia de una sobreviviente de cáncer de mama que además se encargó de conseguir una casa justo enfrente del Instituto Nacional de Cancerología (Incan).

"Sabemos que nuestros pacientes están siendo adecuadamente tratados, que reciben todo el soporte médico requerido como cirugías, radio y quimioterapias, atención de primera; no obstante, en el Incan quisimos otorgar un apoyo complementario que abarcara un enfoque humanista mediante programas que contribuyan a mejorar su calidad de vida", explicó Laura Suchil, titular del área de Vinculación del instituto.

Por ello, desde la gestión pasada, a cargo del doctor Alejandro Mohar, y ahora, bajo la dirección del doctor Abelardo Meneses, los especialistas del Incan han escuchado a quienes padecen cáncer y a las organizaciones civiles que guían muchas de las mecánicas complementarias que se ofrecen a los pacientes en el CAAI.

Gracias a esta sinergia entre pacientes y expertos del Incan, se concretó el esfuerzo. La casa se
convirtió en un centro integral para llevar de la mano a los enfermos y sus parientes en el proceso de enfrentar el impacto que tiene el cáncer en la vida personal y familiar, en su entorno social, laboral e incluso financiero.

MÁS QUE UN LUGAR RECREATIVO

Suchil acotó que "no debe verse como un lugar de descanso o recreativo", ya que es un sitio que cuenta con profesionales de la salud como psiquiatras, psicooncólogos y terapeutas que apoyan las actividades del centro.

En cada espacio, la cocina, salas de estar, aulas, salones, bellos jardines y huertos, se realizan dinámicas que complementan y mejoran la adherencia al tratamiento médico, todo esto considerando el estado físico e historial médico del paciente.

Las personas que acuden al CAAI (poco más de 60) son evaluadas primero. Si presentan coraje, ira, depresión extrema, angustia o miedo a la muerte, suelen ser canalizados a talleres emocionales donde son escuchados y conviven con personas en situaciones similares.

En ese proceso, los especialistas del Incan los ayudan a procesar todo ese enojo y temor, y a encontrar alternativas para liberar la carga psicológica de sus inquietudes, porque eso puede retrasar el tratamiento e incluso propiciar que lo abandonen.

Además de las sesiones individuales con expertos en salud mental y de sumarse, cuando es necesario, a actividades grupales, los pacientes son incorporados a dinámicas de danzaterapia, arteterapia y hasta talleres de costura y tejido que los hacen sentir útiles, creativos y productivos. Salen con una enorme sonrisa.

La idea de ofrecer disciplinas como yoga y taichi, por ejemplo, tiene más que ver con revertir ciertos efectos adversos de la radio y quimioterapia. Se disminuye la náusea mediante la meditación como una disciplina de autocontrol, que nada tiene que ver con lo religioso. Se les enseña a respirar cuando sufren de cansancio extremo.

"Aunque estamos en un proceso de evaluar los resultados del centro, es importante aclarar que todo el programa está científicamente sustentado. Son estrategias, disciplinas, que ayudan a los pacientes a su bienestar", explicó Suchil.

Hay un área de información donde, en un ambiente más amable y relajado, los pacientes resuelven todas sus dudas sobre las causas de su enfermedad, cuidados cuando hay amputaciones de mama o cuestiones esenciales de alimentación.

El centro también cuenta con talleres de cocina, risoterapia, música y teatro, entre otros.

"Nosotros, no hay que olvidar, somos una institución que hace investigación y por eso es esencial que constatemos la forma
en que este centro contribuye al tratamiento médico. Sabemos, hasta ahora, que hay menos abandono, mejor adherencia, se disminuyen los efectos adversos secundarios y sobre todo hay aceptación", destacó la especialista.

Un ejemplo del enfoque científico es que el Incan ya hizo un estudio sobre la práctica oriental llamada chikung, con la cual bajó el índice de ansiedad, depresión, y lo importante es que al controlar estos dos aspectos, algunas pacientes con cáncer de mama bajaron de peso con ese ejercicio.

Ello resulta trascendente si se toma en cuenta que la quimioterapia tiene un efecto menor en pacientes con sobrepeso, mientras que cuando se está en su talla se responde mejor a los fármacos.

El Centro de Apoyo para la Atención Integral de paciente con cáncer es pionero en México y en América Latina, dado que, por lo regular, este tipo de lugares se construyen en países de primer mundo donde los apoyos no son gratuitos.

En la actualidad, 85 por ciento de los usuarios de esta casa son mujeres de diferentes edades (40 a 60 años), muchas pobres, algunas indígenas, con diferentes niveles educativos y culturales. Ahí todo eso se borra: cada vez que llega una, recibe ayuda de especialistas y de las mismas pacientes del Incan.

60 personas reciben diferentes apoyos en el CAAI, de quienes se estudia previamente su estado emocional para saber el tipo de apoyo que necesitan, además de convivir con personas que viven situaciones similares.

85% de los usuarios del CAAI son mujeres que tienen entre 40 y 60 años de edad. Muchas de ellas son de escasos recursos, algunas otras son indígenas y todas tienen diferentes niveles educativos

25% de las pacientes con cáncer padecen depresión y ésta afecta de igual manera tanto a los hombres como a las mujeres, según un informe del Instituto Nacional del Cáncer de los institutos nacionales de salud de Estados Unidos.