“Ser campeones del mundo sí se puede porque somos talentosos los de la Huasteca”

El campeón del mundo comentó que este éxito fue gracias a sus padres que lo apoyaron y han hecho todo para sacar adelante a su hijo, quien representa la primera generación de su familia que va a ...
Leonardo Hernández Martínez habló en representación de sus compañeros ante el gobernador.
Leonardo Hernández Martínez habló en representación de sus compañeros ante el gobernador. (Arturo González)

Pachuca

Alcanzar el primer lugar del mundo por más difícil que parezca no es imposible, y el alumno de la Universidad Tecnológica de la Huasteca Hidalguense (UTHH) Leonardo Hernández Martínez, demuestra que es una realidad en el estado.

Junto a sus compañeros, integró el equipo de cinco jóvenes que alcanzaron la gloria del campeonato en el Mundial Vex Robotics 2014 realizado del 23 al 26 de abril en Anaheim California, Estados Unidos.

“Salimos a las cuatro de la mañana de Huejutla, pero yo tuve que hacer el viaje un día antes para llegar a Huejutla, porque soy de Atlapexco”, comentó sobre su experiencia.

Después de la desvelada, Leonardo arribó a Pachuca a las 11:00 horas para el abanderamiento del equipo por las autoridades, realizado en el Instituto Hidalguense de la Educación Media Superior y Superior (IHEMSYS). Ahí les entregaron uniformes para representar a México en esta competencia internacional.

“Nos sentíamos nerviosos de viajar al extranjero, ninguno de nosotros había volado en avión, ninguno había viajado a otro país, estábamos nerviosos pero muy ansiosos”.

El equipo, comentó, tuvo que esperar porque ese día (lunes) se quedaron en un hotel de Pachuca para salir al día siguiente a las 10 de la noche rumbo al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

“Llegamos a la terminal 2 Benito Juárez como a eso de la una de la mañana”. Estaban ya demasiado cansados por estar gran parte de la noche haciendo los trámites del abordaje al avión, y de pasar la revisión de la visa y el pasaporte. “Ya me estaba quedando dormido cuando el avión se empezó a mover, las piernas me empezaron a temblar”.  

Llegando al aeropuerto en Estados Unidos, nuevamente otra revisión en la aduana, para después viajar en autobús a Anaheim, junto con toda la delegación mexicana, que junta cupo en dos camiones. “Comimos y nos dedicamos a nuestro robot porque tuvimos que desarmar todo el robot. A nosotros nos habían comentado que debíamos llevar un equipaje de 25 kilos máximo para transportar en el avión, pero ya que llegamos al aeropuerto nos dicen que son 23 kilos, entonces tuvimos que desarmar parte del robot para que no tener excedentes en el equipaje”.

Hicieron el armado del robot contra reloj porque a las tres de la tarde había que llevarlo a registrar ante la justa mundialista. El primer conflicto fue dominar a la perfección el idioma inglés, “lo poco que sabemos del inglés lo practicábamos. Con gente de Hawái, que hablan el inglés conversábamos con ellos, fue una experiencia muy padre convivir con gente de otros países”.

Ahí es donde vieron sus limitaciones, pues comentó que no lograron entablar una conversación como tal, sino que se preguntaban cosas básicas. Pero peor complicación fue entenderse con el equipo de Arabia Saudita, con quienes se comunicaban sólo por medio de señas, pues no hablaban inglés tampoco. Con señas les preguntaban cómo se llamaba su robot, con qué mecanismo funcionaba.

Platicó que aunque durante la competencia disponían de alimentos, “era el estrés, el movimiento en el que estábamos de match a match que no nos daba tiempo de nada, no nos daba tiempo de sentarnos a comer algo porque corríamos a ver la programación o que el tornillo se dobló, teníamos que estar ahí apretando”. Todos los del equipo, recuerda, tenían que estar muy al pendiente del robot, “nuestro coach que corría a ver qué match nos tocaba y correr para traernos y estar al pendiente de nosotros”.

Para Leonardo, no se puede estar comiendo tantos días seguidos comiendo hamburguesas y hot-dogs. “Extrañaba mucho las enchiladas de aquí de Huejutla y la carne de Huejutla, ya era del diario comer hamburguesas, una ocasión fue comida china, extrañaba mucho la comida de la Huasteca, no tiene nada de comparación con nuestra comida de acá”.

Pero no se sentían solos, llevaban el respaldo de su universidad y su rector quien los alentó y confió en ellos, y quien les decía que ya eran campeones tan sólo por estar donde estaban parados. “Nos divertíamos en cada match, risa y risa porque sabíamos que éramos mejores que ellos a pesar de nuestra tecnología”. Se daban ánimos y se apoyaban entre ellos, hubo mucho compañerismo, afirma.

“Lo más emocionante fue ver mexicanos que radican en Estados Unidos y la delegación mexicana, cantando el Cielito Lindo. Es una sensación que pone la piel chinita, el corazón latía con más fuerza porque te sientes querido y respaldado en otro país y orgullosos de ser huastecos, de ser hidalguenses y ser mexicanos”. Prueba tras prueba, avanzaron hasta la final en la que vencieron al país anfitrión: Estados Unidos; victoria que siempre tiene un sabor especial.

Luego de regresar a tierras aztecas y estar bajo el cielo huasteco, Leonardo siente en el pecho las ganas de seguir adelante y sobresalir en el mundo de la robótica, pero externa que también desea sentirse respaldado por el gobierno del estado y por la Secretaría de Educación Pública para seguir impulsando los talentos de la Huasteca “porque somos talentosos los de la Huasteca”, aclaró, por si quedaba alguna duda.

Esta experiencia le dejó a Leonardo la certeza de que se debe apoyar mucho a los talentos, “tal vez hay gente que no confía en estudiantes de bajos recursos, piensan que por ser indígenas no pueden salir adelante”, por ello pide al gobierno su apoyo, pues a él y sus compañeros campeones mundialistas, les han preguntado “qué sigue para ustedes” y ellos también se preguntan: “qué sigue para nosotros”.

Leonardo comentó que este éxito fue gracias a sus padres que lo apoyaron y han hecho todo para sacar adelante a su hijo, quien representa la primera generación de su familia que va a ser profesionista. El éxito no es sólo suyo, sino de todos los que están atrás de él, finalizó.

CAMPEONES DEL MUNDO

El pasado 27 de abril el representativo de Hidalgo de la Universidad Tecnológica de la Huasteca Hidalguense se coronó como campeón mundial del torneo Vex Robotics en Anaheim, California, al vencer en la final al Vaughn College of Aeronautics and Technology de Flushing, Nueva York por marcador de 51 puntos a 45, a favor de los hidalguenses.

Los alumnos del equipo y ganadores absolutos de la competencia internacional de robótica fueron: Sergio Lucas Hernández, Reynaldo Pascual Bautista, Alefh Cruz Sánchez, Víctor Manuel Suárez Bautista, José Rubén Hernández Magdalena y Leonardo Hernández Martínez, así como los docentes César Chávez Olivares y Pedro Hernández Garnica.

Paul Copioli, Presidente de Vex Robotics a nivel global, entregó los premios a las diferentes categorías y encabezó la ceremonia de clausura en donde también destacó la primaria 18 de Marzo de Pachuca, quien ganó el premio mundial “Build Award”.

Los estudiantes de la UTHH, ganaron su participación en dicha justa mundial el 17 de febrero de este año cuando se coronaron en el torneo regional de Vex Robotics México en Rincón de Romo Aguascalientes, en donde se compitió con equipos de Universidades Tecnológicas Politécnicas e Institutos Tecnológicos de todo el país y de gran trayectoria, entre los que destacaron ex campeones mundiales, como la Universidad Tecnológica de Emiliano Zapata, Gutiérrez Zamora, León, Aguascalientes y la politécnica de San Luis Potosí. La Universidad compitió con dos equipos, el segundo de ellos quedó ubicado entre los 10 mejores, resultado que respaldó a la Academia Estatal de Robótica como una de las mejores. (Redacción/Pachuca)