Tocar y cantar es parte de lo que soy: Camille Thurman

“Crecí escuchando a Wayne Shorter, Benny Golson, Dexter Gordon, Miles Davis y George Coleman”, comenta en entrevista con MILENIO.
Su gran inspiración fue el disco "Go!", de Dexter Gordon.
Su gran inspiración fue el disco "Go!", de Dexter Gordon. (Especial)

México

A los 12 años Camille Thurman ya estudiaba flauta. Tres años después se decidió por el saxofón. Su gran inspiración fue el saxofonista tenor Dexter Gordon: al escucharlo por primera vez en el disco Go! (1962) decidió que su vida estaba en el jazz.

Al combinar el saxofón con el canto, Thurman ha conquistado un lugar importante en el jazz. Con un currículum que incluye haber tocado con músicos como Billy Taylor, George Coleman, Lew Tabackin y George Benson, ocupó el segundo lugar en el Concurso de Canto Sarah Vaughan. Inside the Moment, que saldrá a la venta el 19 de mayo, incluye la participación de Mark Whitfield, Ben Allison y Billy Drummond.

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"Crecí escuchando a Wayne Shorter, Benny Golson, Dexter Gordon, Miles Davis, George Coleman y una lista que sigue y sigue"

Thurman, quien se presentará hoy las 20:30 en el Centro Cultural Roberto Cantoral en el ciclo NY Jazz All Stars, comenta en entrevista con MILENIO que desde niña estuvo en contacto con el jazz: “Mi madre, que escuchaba discos de Louis Armstrong, Duke Ellington y otros, me enseñó quiénes eran estos músicos. En el barrio en el que creció en los años cincuenta vivían grandes músicos, como Ella Fitzgerald, Frank Wess y Count Basie. En los ochenta hizo una investigación sobre el tema, así que me hablaba de ellos y yo escuchaba la música que consultaba para su trabajo”.

Sobre Dexter Gordon recuerda: “Al escuchar Go! mi cabeza voló: sonaba poderoso, con tanta creatividad, inteligencia y autoridad, que yo quería hacer esto también. Conseguir todos los discos que había grabado se volvió mi misión y me aprendí las canciones y los solos. Luego aprendí de muchos otros músicos, como Joe Henderson, George Coleman y Hank Mobley. Se convirtió en una actividad sin fin: quería aprender lo más que pudiera sobre jazz e improvisación”, comenta entre risas.

La vida le ha permitido tocar con algunos de sus ídolos: “Crecí escuchando a Wayne Shorter, Benny Golson, Dexter Gordon, Miles Davis, George Coleman y una lista que sigue y sigue, y luego tuve la fortuna de conocer a algunos de ellos, por ejemplo, a Golson, con quien he tenido la fortuna de tocar y ahora tenemos una relación maravillosa. Se ha convertido en mi mentor. Lo mismo ha ocurrido con Coleman, quien tocó con Miles”.

Cuando se le pregunta sobre su doble papel de cantante y saxofonista, dice: “¡Soy una sola persona! Muchos músicos han hecho las dos cosas, como Nat King Cole, que fue un cantante sorprendente y un pianista increíble. Sarah Vaughan era pianista y cantante, lo mismo que Carmen McRae y Betty Carter. Louis Armstrong tocaba y cantaba de manera genial. No sé qué pasaba por la mente de ellos, pero para mí escucharlos fue una reafirmación de mi deseo de dedicarme a la música. Tocar y cantar, a fin de cuentas, es parte de lo que soy”.