La crítica: fotógrafo periodista

A pesar de que él mismo no se consideraba especialista en fotografiar arquitectura, Burri hizo retratos importantes de Walter Gropius, Le Corbusier, Tadao Ando y Luis Barragán.
Burri captó a los arquitectos y su obra.
Burri captó a los arquitectos y su obra. (René Burri)

México

Hace unos días nos enteramos del fallecimiento de un gran fotógrafo, el suizo René Burri (Zurich, 1933). Los noticieros y principales diarios reportan el triste suceso y recuerdan al autor de célebres retratos, entre ellos el de Ernesto Che Guevara, fotografiado por Burri en 1963 con su emblemático habano, mirando al horizonte en Santiago de Cuba. Otros personajes retratados por Burri son Alberto Giacometti, Le Corbusier, Luis Barragán, Maria Callas y, por supuesto, Pablo Picasso. Como miembro de la agencia Magnum, Burri cubrió infinidad de acontecimientos políticos por todo el orbe y sus imágenes se publicaron en los principales diarios y revistas de todo el mundo: aparecieron en las portadas de Life, ParisMatch y Stern, por mencionar solo algunas. Burri trabajó en Brasil, México, Francia, Estados Unidos, China, Cuba, Pakistán, Corea, Alemania, Argentina, Líbano, Irán, Japón, Kuwait e infinidad de sitios más. Al respecto de sus viajes, comentaba: “La cámara ha sido siempre mi varita mágica: me ha dado el acceso ilimitado a los lugares donde puedo comenzar nuevas experimentaciones”.

A pesar de que él mismo no se consideraba especialista en fotografiar arquitectura, Burri hizo retratos importantes de Walter Gropius, Le Corbusier, Tadao Ando y Luis Barragán, de los que también fotografió sus obras. En los años sesenta el editor John Ansley, de la revista del periódico inglés Daily Telegraph, encargó a Burri fotografiar casas modernas por todo el mundo. Al llegar a la Ciudad de México el fotógrafo recuerda: “Cuando el taxi me dejó frente a la casa de Barragán pensé que estaba en el lugar equivocado: todas las puertas eran iguales [...] una vez que entré en la casa y el jardín fue una experiencia mágica. Me recordó al jardín encantado descrito por H. G. Wells en su cuento ‘La puerta en el muro’”. Barragán y Burri mantuvieron una gran amistad durante los siguientes 20 años. Los retratos del arquitecto mexicano hechos por Burri en la primera ocasión continúan siendo utilizados hasta la fecha, ya que la captación psicológica pocas veces fue superada. También algunas fotografías de su obra, como el patio de la Cuadra San Cristóbal, contribuyeron a la difusión del trabajo de Barragán, que fue proyectado con un énfasis visual incomparable con ningún otro modernista mexicano de la época.

La fotografía de Burri pertenece al género del fotoperiodismo, del que es, sin duda, uno de sus máximos exponentes. Cuando captó arquitectura se nota que en ningún momento pretendió que sus imágenes sustituyeran a la experiencia física de las obras: sus fotografías son contribuciones visuales a la percepción del espacio, que se sirve de éste para crear una forma distinta de belleza visual.