La búsqueda del origen, peligrosa: Marcos Eymar

“Quien no habla o no conoce su lengua materna, de alguna manera tiene que llenar ese vacío lingüístico y también existencial”, explica.
Se trata de una novela negra.
Se trata de una novela negra. (Especial)

México

Quien no habla o no conoce su lengua materna, ¿cómo puede hacer para llenar ese vacío lingüístico y también existencial? De alguna manera esa es la pregunta que dio

origen a la novela [i]Hendaya [/i](Editorial Océano, 2013), del escritor español Marcos Eymar, quien se propuso hacer una reflexión mucho más amplia del tema a partir de una experiencia personal.

“La historia surgió porque llevo 10 años viviendo entre Madrid y París y durante los primeros años solía coger mucho el tren que une a esas dos ciudades, donde me encontré con muchos emigrantes españoles de los años 50 y 60 que me contaron algunas historias que influyeron en la novela.

“También surgió de una experiencia que tuve en París, donde me encontré con muchos emigrantes de españoles que no hablaban castellano, porque había la idea de que la mejor manera de que se integraran era no enseñándoles su idioma materno, para que fueran franceses de pura cepa”.

Aparecida dentro de la colección Hotel de las Letras, coordinada por Martín Solares, la novela aborda

la historia de un hombre que,

tras la muerte de la madre, tiene el interés por acercarse a una lengua que le había sido prohibida a lo largo de su vida y que parece encerrar todos los enigmas de su pasado y, por lo tanto, de su existencia, si bien esa búsqueda se convierte en una aventura entre dos tiempos, dos ciudades y dos lenguas.

“Esa idea me pareció muy estimulante literariamente: quien no habla o no conoce su lengua materna, de alguna manera tiene que llenar ese vacío lingüístico y también existencial.”

La idea es explorar las nociones de la lengua y del desdoblamiento, lo que se puede llegar a experimentar por residir en el extranjero, al tiempo de darse una reflexión sobre el pasado de España, aunque con la idea de mostrar cómo esa historia ha influido mucho en las generaciones actuales y cómo esa búsqueda obsesiva del origen puede tener consecuencias negativas.

“El exilio es, en primer lugar, el exilio de los padres del protagonista, un exilio que se da por razones económicas, y luego el de toda una generación, de ahí la búsqueda del protagonista por encontrar su origen. Una de las tesis de la novela es que la búsqueda del origen puede ser peligrosa, en el sentido de que finalmente el personaje se da cuenta que todos, incluso los que parecen más arraigados en España, finalmente son extranjeros.”

Al final, todos llevamos una parte de extranjería en nosotros mismos, una parte de la paradoja que Marcos Eymar, quien es codirector de un taller literario en el Instituto Cervantes en París, quiso abordar en la novela los secretos que oculta la lengua: explorar

el lenguaje a la caza de ese secreto, que finalmente es un secreto inaccesible.

“El secreto definitivo de la lengua nunca lo podemos conocer, aunque el personaje está obsesionado con un hecho que se remonta a su infancia, cuando su madre le impedía hablar español.”

[i]Hendaya[/i], además, está contada desde la perspectiva de la novela negra, lo que para el escritor español solo es un reflejo de la importancia que ha adquirido el género en España, donde se asume “como una vía perfectamente legítima para hacer una literatura arriesgada e interesante”.