'La bohème', un aire fresco de humildad: Ramón Vargas

El cantante invitó a los jóvenes a "no ver todo lo que ocurre en este mundo tan cambiante exclusivamente a través de la tecnología".
Las funciones en el Auditorio Nacional serán los días 11 y 12 de julio.
Las funciones en el Auditorio Nacional serán los días 11 y 12 de julio. (Javier García )

México

En esta época de tecnologías futuristas nos estamos olvidando del ser humano, afirmó ayer en conferencia de prensa el tenor Ramón Vargas. La ópera es un medio "para regresar a los seres humanos a lo somos, con nuestras alegrías, nuestras limitaciones, nuestras miserias y nuestras cualidades. Escuchar La bohème nos da un aire fresco de humanidad".

El director artístico de la Ópera de Bellas Artes, aseguró que "la ópera nos enseña muchas cosas: lo que podemos hacer, lo que podríamos hacer, lo que no deberíamos hacer. Para los jóvenes es una invitación a que no nos olvidemos de quiénes somos y que no veamos todo lo que ocurre en este mundo tan cambiante exclusivamente a través de la tecnología".

En la conferencia de prensa para anunciar las funciones de La bohème en el Auditorio Nacional los días 11 y 12 de julio, Gerardo Estrada, director del inmueble, indicó que "la ópera es un género que merece llegar a la mayor parte del público. Por ello se ofrecen estas funciones en el Auditorio". Vargas indicó que la ópera ha estado en el Palacio de Bellas Artes desde hace más de 70 años, pero "tiene un significado muy grande presentarla fuera del Palacio, especialmente en un foro tan importante y entrañable como el Auditorio".

El tenor dijo que La bohème es una de las óperas "más queridas y populares. Junto con La Traviata y Carmen, es de las óperas que más se presentan en el mundo. En 1990 canté por primera vez el papel de Rodolfo en el Palacio de Bellas Artes, y entonces lo detestaba como personaje. Ahora lo veo como un joven inexperto, que no supo llevar su amor buen término. La forma de interpretarlo ahora va a ser muy diferente, incluso distinto de cómo lo interpreté en la Metropolitan Opera de Nueva York en el 2008".

Luis Miguel Lombana, director de escena del montaje, quien también desempeñó el mismo trabajo en las funciones de Turandot en Bellas Artes y el Auditorio Nacional, afirmó que los personajes puccinianos "son muy creíbles, muy orgánicos, muy tangibles y muy cercanos. No hay dónde esconderse en los personajes de Puccini."

Con el paso de los años, la manera de interpretar un mismo personaje cambia, advirtió la soprano mexicana Olivia Gorra, quien hará a Mimí en la función del 12 de julio, en tanto que la soprano española Ainhoa Arteta desempeñará el mismo papel un día antes. "Ahora interpreto a Mimí con mayor conciencia. Vocalmente uno se va a enriqueciendo y saboreando más algunos pasajes, además de conocer más al autor. Como he estado tomando clases de actuación será otra Mimí, definitivamente, que pensará como el personaje y no como Olivia Gorra."

Percance el domingo

El domingo pasado, Ramón Vargas tuvo que suspender su actuación en El trovador de Verdi en el Palacio de Bellas Artes, porque súbitamente su voz comenzó a fallar. El tenor declaró que decidió detener la función, pues forzar la voz en estas circunstancias puede resultar muy peligroso. Explicó que ahora está muy bien y que un incidente como el que ocurrió el domingo, forma parte de los "gajes del oficio. Me dio mucha pena, pues es una de obras que estaba esperando cantar en México hace mucho. Sin embargo, el hombre propone y Dios dispone. Así es la salud."

Los cantantes son como los deportistas, agregó el tenor. "De repente pasa algo y no podemos hacer nuestro trabajo atlético vocal como quisiéramos. Por fortuna teníamos preparada gente lista para una eventualidad como la que pasó. Creo que estaré muy bien para la próxima función".