Artista funde modelos con emblemas de NY

Trina Merry utiliza cuerpos desnudos como lienzos para crear imágenes que se camuflan con lugares característicos de la Gran Manzana.
El cuerpo de la modelo Jessica Mellow parece fundirse con el Puente de Manhattan.
El cuerpo de la modelo Jessica Mellow parece fundirse con el Puente de Manhattan. (AP)

Nueva York

Las calles de Nueva York son el estudio de Trina Merry. Los cuerpos desnudos, su lienzo.

La artista crea imágenes extraordinarias que camuflan a modelos desnudas con la silueta de la ciudad, fundiéndolas con detalles del edificio Empire State, el Puente de Manhattan, el Parque Central y otros lugares emblemáticos.

La forma de arte, preservada en fotografías, es el resultado de un proceso meticuloso que depende de las modelos, que deben mantenerse perfectamente inmóviles a veces por horas, y las leyes relativamente liberales de la ciudad de Nueva York, que no hacen problema si una mujer con el torso desnudo pasa horas parada en medio de una calle ajetreada.

Merry dice que la idea de la serie surgió este año, tras haberse mudado de San Francisco a Nueva York.

"Quería involucrar a la ciudad y entenderla y hacer varias observaciones", dijo Merry. "Así que en vez de una persona justo frente al edificio Empire State o la Estatua de la Libertad, estos están suavemente en el fondo, y uno tiene como una imagen más reflexiva de la persona dentro del paisaje".

La semana pasada, la artista de 33 años puso a su modelo en medio de una calle de Brooklyn, fundiéndola hábilmente con el Puente de Manhattan y sus alrededores, pincelada tras pincelada.

"Se siente maravilloso que a una la pinten", dijo la modelo Jessica Mellow, quien sólo llevaba la parte de debajo de un bikini y zapatillas para correr. "Uno siente el proceso de transformación. El mismo pincel es realmente suave; se siente más como un masaje".

Pero la ciudad como un estudio para la pintura corporal trae sus riesgos.

Merry revisó cuidadosamente el estado del tiempo para asegurarse de que no hubiera lluvia a la vista. Tuvo que volver a pintar una porción de la modelo luego que una van en el fondo se movió. Y tuvo que lidiar con la constante distracción de los peatones y taxistas que se detienen a curiosear, tomar fotos y hacer preguntas.

"Esto es tan neoyorquino", dijo Celeste Hernández, una transeúnte. "Ya nada puede sorprendernos".