Sinfónica de San Luis Potosí, contra el conformismo musical

Además de Scheherazada, de Rimski-Korsakov, la agrupación fundada en el 2000 tocará obras de Chopin y Prokofiev el 21 de enero en el Palacio de Bellas Artes.
Vladimir Petrov con José Miramontes Zapata.
Vladimir Petrov con José Miramontes Zapata. (Xavier Quirarte)

Ciudad de México

Una orquesta sinfónica en una ciudad de provincia, afirma José Miramontes Zapata, "puede generar el potencial para empujar proyectos y desarrollos musicales. Mientras no existe, los desarrollos siguen a tientas, llenos de entusiasmo, pero —salvo contadas excepciones— no logran conseguir explotar el potencial de la sensibilidad musical que caracteriza a México".

Miramontes, quien está al frente de la Orquesta Sinfónica de San Luis Potosí (OSSLP), afirmó ayer en conferencia de prensa que esta agrupación, fundada en el 2000, ha permitido "un desarrollo musical más cercano a lo profesional y a lo artístico, en el sentido pleno de la palabra. Hasta antes de la orquesta había entusiasmo, sobre todo, pero con la orquesta hay entusiasmo más una aportación de herramientas técnico-metodológicas para la ejecución que implican un desarrollo musical".

Una orquesta brinda la oportunidad de entablar una lucha contra la hegemonía de la música comercial en el gusto de la gente, agregó el director: "Una orquesta debe llevar su música a los lugares en los que se requiere que la ciudadanía escuche otra opción, no lo que es repetitivo, limitado a estructuras lacónicas. No podemos ser tan conformistas con la pobreza musical. Nosotros ofrecemos una entrega absoluta de calidad artística".

La OSSLP se presentará el martes 21 de enero en el Palacio de Bellas Artes, con un programa que incluye Scheherazada, de Nikolai Rimski-Korsakov, así como obras de Frédéric Chopin y Serguei Prokofiev. Vladimir Petrov, pianista ruso nacionalizado mexicano que actualmente estudia en Rusia, debutará en Bellas Artes con el Concierto para piano núm. 1 en mi menor, de Chopin.

Al hablar sobre el concierto, Petrov, joven pianista de 16 años, explicó que la música romántica de Chopin es muy cercana a él. "Disfruto mucho tocarla, me causa mucho placer interior. Chopin escribió para el piano con toda su capacidad creativa. Conocía el instrumento más que nadie y toda la naturaleza pianística está en su obra, por lo que el reto es superar todas las dificultades técnicas y musicales. Aunque es difícil explicar esta música, se trata de algo muy fino y delicado, precioso, algo que amo".