Wolfryd expresa en vidrio causas sociales

Presenta 8 lienzos y 13 esculturas en las que aborda la cotidianidad, la política y el amor.
Reinterpreta objetos para dialogar humorísticamente con el público.
Reinterpreta objetos para dialogar humorísticamente con el público. (Especial)

México

Según Barry Wolfryd, su exposición Common Ground es una indagación artística sobre la iconografía contemporánea, la carga simbólica y la capacidad para formar narrativas a través de los objetos. El artista asegura que se vale de ellos para crear mensajes sobre nuestras experiencias en la vida diaria, la política y el amor.

Expuesta en la Real Fábrica de Cristales de la Granja, en Segovia, España, la muestra reúne ocho lienzos y 13 esculturas en cristal. Las piezas fueron realizadas en 2014, luego de que el también artista Adriano Berengo Murano lo invitó a experimentar con un material que “se trabaja caliente y por poco tiempo[…]. Me gusta usar vidrio porque es muy espontáneo aunque, claro, uno trabaja acompañado de maestros vidrieros porque se trata de una técnica muy refinada”.

Common Ground explora temáticas de advertencia: objetos que tienen ya una serie de connotaciones se vuelven contradictorios en las esculturas y lienzos de Wolfryd: “Muestro un helado, lo que puede hacerte pensar en la inocencia de los niños, pero derritiéndose en un charco de sangre”, dice.

El artista, quien participó en el proyecto El Mural del MILENIO, dice que la reinterpretación y utilización cínica de objetos reconocibles para la mayoría de la gente le ha permitido dialogar humorísticamente con su público.

Para Wolfryd, la escultura en cristal le ha dado a su trabajo cierto grado de causa social, acercándolo a temas como la guerra, la pérdida de la infancia y el dolor que experimentan las personas en diferentes puntos del mundo: “Es algo que me permite el arte conceptual: trabajo con ideas que cuentan algo sobre la realidad. Parte de la experiencia comunal universal es que hoy la gente está recibiendo las mismas imágenes si está en Uzbekistán, Francia o Chile; ciertas cosas, como una lata de sopa Campbell’s, va a ser reconocida por todos. Se les otorgan valores entendidos”.

Sobre los lienzos expuestos, José Manuel Springer, crítico de arte en México, dijo que en ellos “encontramos una crítica al origen, pues nada de lo que está plasmado en este mundo predominantemente visual en el que vivimos es original. Las identidades que se forman a partir de la imagen son tan solo pasajeras.

“Quizá lo único que podría decirse con certeza sobre las pinturas de este artista y el mundo, es que todo es una ficción, una verdad a medias, una mentira dulcificada por el humor”.

Wolfryd comentó que el recibimiento de las piezas en España ha sido grato, pues observa cómo generan opiniones diversas e incluso encontradas.

Common Ground permanecerá en la Real Fábrica de Cristales hasta enero de 2018.