Presenta 'Jazzamoart' los ruidos de la pintura

El artista exhibirá 20 piezas al óleo de las que dijo pintó escenas musicales imaginadas y vividas.
El artista exhibirá 20 piezas al óleo de las que dijo pintó escenas musicales imaginadas y vividas.
El artista exhibirá 20 piezas al óleo de las que dijo pintó escenas musicales imaginadas y vividas. (Especial)

México

Los ruidos de la pintura, es la próxima exposición del artista Javier Vázquez Estupiñán, mediante la que exhibirá 20 piezas al óleo para enfatizar la importancia que posee la pintura como materia y "gran placer" estético, táctil y sensorial.

El artista, mejor conocido en el gremio como Jazzamoart, dijo que las escenas musicales que pintó son tanto imaginadas como vividas.

"Desde mi infancia fui testigo de la música de mis abuelos, de la bohemia de mi padre con los músicos, poetas y borrachos, ya cuando tuve la posibilidad de entrar a los antros y ver a los músicos en su lugar de origen: rodeados del humo de cigarro acumulado en toda la cueva de jazz. De todo eso más lo que he visto en la farándula han surgido muchas ideas que en el taller se han transformado en pinturas bastante cercanas a la realidad, en ellas hay una mezcla de visiones reales, testimonios pintados e inventados", dijo.

Dijo que en los últimos años se ha preocupado por la cuestión del lenguaje perfecto de la pintura como materia, "más allá del estilo, de la temática o la propuesta".

"Por ello en estas piezas busco exaltar todo lo que significa poner sobre la tela una pasta tan sensual y tan exquisita como lo es el óleo, siendo este un material tan ancestral y tradicional, pues la manera en que comporta sobre el lienzo puede resultar en algo muy novedoso en el sentido de que uno siente como si fuera la primera vez que lo estas usando", agrega.

El colaborador de la colección artística de MILENIO asegura que para traducir la música al lenguaje plástico se apoya en los valores y la terminología que comparten ambas disciplinas: timbre, tono, intensidad, ritmo, color, contraste, "uniendo esto a la hora de pintar tengo un ritmo, una especie de coreografía enfrente de la tela o escultura, hago movimientos rítmicos en el sentido físico"; y afirma que mientras hay pintores que trabajan de manera muy minuciosa con movimientos breves y exactos, él hace toda una catarata de sonidos, emociones y gestos, "en todo eso hay una especie de correspondencia entre los ritmos pictóricos y los musicales".

"Por ejemplo: hay unos cuadros que se llaman Un solo de pintura, que son retratos de bateristas, y son como un solo de batería: así como el baterista tiene las baquetas y enfatiza sobre la tarola, yo hago lo mismo pero sobre la tela pero con la pintura y pincel, e incluso a veces uso dos pinceles al mismo tiempo y eso provoca esa rítmica, pues la intención es imaginarme que estoy echándome un solo de pintura. Es así que he encontrado esa asociación y esa manera fácil de emparentar una actividad con la otra", añadió.

"'Jazzamoart' es un seudónimo y una bandera de trabajo, una filosofía de vida. Y de pasada es para no parecerme a nadie y no ser solamente el Javier Vázquez como algunos colegas que se llaman igual, empezando por mi papá, otros músicos, toreros, etcétera; mucha gente que se llama igual, pero Jazzamoart solo somos tres: mi hijo, mi nieto y yo", concluye.

Los ruidos de la pintura estará disponible para su visita del 22 de abril al 16 de mayo en la Yuri López Kullins Galería (Baja California 349, col. Condesa).