“El arte es un espejo de lo que uno es”: Demián Flores

Con 30 pinturas homenajea a su tierra natal y a sus mujeres; es una interpretación de las imágenes creadas en el Foto Estudio Jiménez.
“Soy una especie de mestizo contemporáneo”, dice el artista.
“Soy una especie de mestizo contemporáneo”, dice el artista. (Especial)

México

Se dice que en Juchitán, Oaxaca, los artistas se dan por racimos, pero algunos llegan a serlo sin siquiera haberlo pretendido porque solo hacían su trabajo. Eso es lo que Demián Flores (1971) expresa respecto al fotógrafo Sotero Constantino Jiménez, quien durante los años cuarenta y cincuenta mantuvo su estudio en el poblado.

Es a partir de aquellas fotografías, en especial un retrato de su abuela, que el juchiteco ideó Estucos, su más reciente exposición, en la que, a través de 30 pinturas realizadas al temple al huevo con pigmentos naturales sobre un lienzo de estuco, hace un homenaje a su tierra natal y a sus mujeres mediante una interpretación de las imágenes creadas en el Foto Estudio Jiménez.

¿Cómo nace 'Estucos'?

Hace un par de años estuve revisando las fotos de mi familia, y llegue a algunas que me parecía que estéticamente guardaban puntos de relación. Empecé a hacer una investigación de qué año eran, y me di cuenta de que esas fotos eran de Sotero Constantino Jiménez, el primer fotógrafo de Juchitán. Después me encontré con el libro de Francisco Toledo, y a partir de ahí surgió esta idea de hacer una aproximación pictórica de las fotos.

Jiménez no era un fotógrafo que tuviera interés en ser un artista sino que nada más era un fotógrafo que cumplía una función social. Cerró su estudio en los años setenta, pero afortunadamente Toledo logró acercarse a su familia y recuperar sus archivos fotográficos. A esto se le debe aquel libro que salió en el 83, y que fue prologado por Carlos Monsiváis.

También hay una implicación que no tiene que ver con intentar hablar sobre el pasado ni tiene un aspecto de nostalgia, sino un carácter de reafirmación. Me interesa trabajar sobre los conceptos del territorio, la memoria, el desplazamiento, la identidad, y creo que acercarse a un cuerpo de trabajo como el de Sotero Constantino es justo tener una relación con esos aspectos identitarios, ya que me son propios: son fotos que toda la vida me han acompañado en los muros de mi casa, y además tienen una vigencia bastante significativa porque vas a Juchitán y son las mismas mujeres y los mismos trajes.

¿Cómo el arte puede ayudarte a rememorar?

El arte es un espejo de lo que uno es, es la posibilidad que alguien tiene para expresar lo vivido y lo que vive. En ese sentido a mí me interesa trabajar con esos conceptos de memoria e identidad, pues me han definido: nací en Juchitán y después me vine a vivir a la Ciudad de México. Mi trabajo intenta hablar sobre ese punto de encuentro entre esos dos mundos que me tocaron vivir: por un lado el istmeño, el mundo zapoteco, y el otro es la capital. Me interesa abordar esos puentes culturales, y lo hago porque al final soy alguien que vive eso, soy una especie de mestizo contemporáneo que bien puede vivir en un lugar como Juchitán y entender sus mecánicas culturales, pero también puedo entender la vida totalmente cosmopolita de la urbe, y eso te hace ser como una bisagra entre dos realidades.

¿Cómo interpretas las fotos?

Son dos campos que se juntan: la temática, que es Sotero Constantino, y el acercamiento a la pintura como una práctica contemporánea, desde donde un artista puede aproximarse a la pintura para reflexionar como lenguaje y buscar cuál es el valor de eso dentro de una escena cultural contemporánea. Intento problematizar cada uno de mis proyectos y crear campos de experimentación que me posibiliten ubicarme ante ese espejo del arte porque al final lo que uno busca es encontrarse a sí mismo, y justamente Estucos tiene esta relación de tratar de entender mi identidad en cuanto a ser zapoteco.

La mayoría de las pinturas son de mujeres...

Aunque Sotero Constantino no fotografió solamente mujeres, mi interés nació de una fotografía de mi abuela; cuando hurgué en las fotos de Constantino había algo que estaba siempre en todas: la presencia femenina. Juchitán es un lugar muy femenino, muy matriarcal, y pues quise con esta exposición hacerle un homenaje a Juchitán, a sus mujeres, a mi madre y a mi abuela.

¿Por qué Juchitán es femenino?

Tal vez porque el rol de la mujer es muy específico, muy igualitario. Es parte de nuestra vida social, familiar, política, cultural y es pieza clave de todo nuestro desarrollo. La mujer es muy fuerte, ha habido muchos estudios sobre el matriarcado en Juchitán, de los que difiero un poco porque simplemente pienso que ahí existe una verdadera igualdad entre hombre y mujer.

'Estucos' podrá ser visitada hasta el 9 de marzo en Casa Lamm.