Algunos archivos están en situación de riesgo: historiador

La realidad de los espacios documentales era mejor hace 30 años, dice César Morado.

Monterrey

Tenemos archivos históricos de suma importancia en el estado, pero algunos de ellos están en una situación de riesgo permanente.

A esa conclusión llega el historiador y coordinador del Archivo Histórico de Nuevo León César Morado Macías, indicando que la realidad de los acervos documentales era mejor hace 30 años que ahora.

La sección histórica del Archivo General de Nuevo León se mudó en el 2010 a las antiguas oficinas de la Fundidora. Desde ahí se ofrece capacitación y asesorías a los municipios que lo soliciten, aunque siempre con problemas por falta de recursos.

Morado Macías recuerda que en la década de los 80, en particular en 1982 cuando se crea la dirección del AGNL, se inició un proceso de revisión y vista a los archivos municipales.

Por aquellos años se trabajó en Mina, en Lampazos o Salinas Victoria en una tarea que si bien no es atribución del AGNL se hacía más “por una vocación moral”.

“Nuevo León tiene muy buenos archivos: ahí están el de Monterrey, el de Lampazos o el de Cadereyta por sólo mencionar algunos”, expone Macías.

Con cada cambio de administración municipal se hace una especie de “revisión” para saber cómo se mantienen los archivos. En estas tareas se encuentra de todo: desde los alcaldes que respetan el trabajo previo hasta quienes mandan los documentos a una celda de la cárcel municipal.

A los municipios se les apoya con capacitación de personal, que va desde los procesos de catalogación hasta explicarles las normas nacionales e internacionales.

Tras 30 años de aquel inicio, Morado Macías menciona algo que hoy puede ser tomado como un sinsentido: en aquel tiempo los archivos estaban mejor cuidados que hoy en día.

“Paradójicamente  así pasa, por ejemplo el de San Pedro tenía mejor infraestructura, el de Guadalupe tuvo un director, también lo tuvo San Nicolás, Santiago y hoy no los tienen”, critica.

Otro de los problemas que se observan en este tema es la escasa, o nula, oferta de plazas laborales para los estudiosos de los archivos o la historia.

Es decir, que los jóvenes estudiantes de estas carreras se encuentran en un panorama donde la mayor oportunidad de empleo es un contrato temporal.

Desde hace años, señala Morado, no hay plazas para los historiadores en los gobiernos.

“Quisiéramos un cambio generacional, ¡qué más quisiéramos! La realidad es que no hay una renovación porque no hay plazas. El sueño es que tuviéramos un historiador en cada archivo municipal, y no los hay”, manifestó Macías.

Todo ello genera que algunos archivos estatales estén en riesgo. A ello hay que agregar que Nuevo León es uno de los cuatro estados del país que aún no cuenta con la nueva Ley de Archivos.

“Tenemos archivos en riesgo, es la realidad”.