La experimentación, básica en mi música: Antonio Sánchez

El jazzista mexicano quiere que su propuesta musical “vaya siempre a un lugar de libertad total, donde no haya preconcepciones estilísticas ni sonoras”.
Antonio Sánchez desarrolla su carrera en EU.
Antonio Sánchez (Especial)

México

Antonio Sánchez recuerda como una experiencia imborrable de su niñez haber presenciado un concierto de la Orquesta Sinfónica Nacional en el Palacio de Bellas Artes interpretando el Huapango de Moncayo. “Me quedaba viendo a la sección de percusiones obsesivamente y eso me impactó mucho”, dice en entrevista.

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A menudo su madre lo llevaba conciertos, a la ópera o a funciones de teatro, aunque curiosamente nunca vio un grupo de jazz. El próximo sábado a las siete de la noche el baterista mexicano regresará a Bellas Artes, pero como líder de su grupo Migration para cerrar el ciclo NY Jazz All Stars (concierto que se transmitirá en vivo en la pantalla gigante del corredor Ángela Peralta). El quinteto se presentará hoy en el Teatro Vivian Blumenthal de Guadalajara y el domingo 27 en el Teatro Ocampo de Morelos.

Considerado uno de los bateristas más destacados de su generación, Sánchez ha tocado en los grupos de Pat Metheny, Chic Corea, Gary Burton y Michael Brecker, además de llevar una intensa carrera solista. En los últimos años logró la atención mediática por ser el autor del soundtrack, a batería sola, de la película Birdman

"Tocar en Bellas Artes es la culminación de los lugares en los que se puede presentar un artista en México": Antonio Sánchez

, de Alejandro González Iñárritu. 

Para Antonio tocar en Bellas Artes “es la culminación de los lugares en los que se puede presentar un artista aquí en México. Y obviamente, tocar mi propia música, con mi propio grupo, enfrente de mi gente, de mi familia, es algo muy emocionante”.

—¿Hacia dónde va tu música?

Siempre quiero que vaya a un lugar de libertad total, donde no haya preconcepciones ni estilísticas ni sonoras ni de nada. Considero que el jazz es libertad. Todo lo que hago tiene que ver con la sombrilla del jazz, pero las influencias que tengo ahora son demasiadas para ponerlas solamente como jazz.

—¿Proyectos discográficos?

Estoy haciendo un disco solista, donde toco todos los instrumentos. Obviamente toco la batería acústica, mezclada con música electrónica. Todo lo hice en el sótano de mi casa y la sonoridad es completamente diferente a cualquier cosa que haya hecho antes. Para mí, como artista, la experimentación es básica en mi música: tratar de combinar lo que uno hace con las nuevas corrientes.

—¿Colaboras todavía con otros grupos?

Con Pat Metheny, con quien llevo muchos años tocando, pero realmente no estoy tocando con nadie más. Cuando no toco con Pat estoy tratando de hacer mis proyectos, que cada vez me toman más tiempo porque tengo que escribir mucha música. Estoy empezando a hacer una serie de televisión, donde también quieren mucha batería, que se basa en la película Get Shorty. También estoy haciendo un montón de presentaciones de Birdman, donde toco la batería en vivo.

 —¿"Birdman" aún da dividendos?

Ahora estoy tocando en lugares donde es muy difícil entrar, que son los que llaman Performing Art Centers, en donde solo he tocado con Pat Metheny. Poder entrar yo solo con mi batería y la película es maravilloso, porque lo que espero en un momento dado es llevar otros de mis proyectos. Después de México me voy a Alemania a hacer un disco de big band, con una de las más famosas de Europa, que es la WDR de Colonia.

—¿Qué grabarán?

Mi música, con arreglos de Vince Mendoza, uno de mis arreglistas favoritos. Hacer un disco con mis obras arregladas por él, tocada por esa big band es otro sueño hecho realidad. El año que entra quiero sacar el disco solista de batería con electrónica y el disco de la big band, así como grabar otro con el grupo. Además haré cuatro o cinco meses de gira con Pat Metheny. ¡Ojalá me dé tiempo de hacer todo!

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Horror ante políticas migratorias de Trump

Antonio Sánchez nunca hubiera pensado que el nombre de su grupo, Migration, tendría alguna vez valor simbólico como ahora con las políticas antiinmigrantes del presidente Trump.

“Todos estamos en shock, aunque los músicos tendemos a ser analíticos, tenemos un sentido crítico y nos ponemos a investigar más. Pero yo tengo que estar mucho en Facebook para hacer publicidad a mi trabajo y veo la cantidad de artículos falsos que hay circulando que, después de un rato, la gente piensa que son verdaderos”.

El baterista dice que se viven una sensación de horror. “Todos tenemos mucho miedo. No sabemos cómo se pueden poner las cosas, pero ya ha habido muchos actos de violencia étnica y racial que medio pasan desapercibidos, por desgracia, pero va a haber un momento que no se va a poder ignorar esto. Estamos muy preocupados y conteniendo la respiración”.


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