Entre amigos fue el adiós de Emmanuel Carballo

El crítico severo e implacable, y solidario con el talento ajeno, será cremado hoy.
Beatriz Espejo y el titular de Conaculta durante las exequias.
Beatriz Espejo y el titular de Conaculta durante las exequias. (Cortesía Conaculta)

Ciudad de México

Cuenta Jaime Labastida que Emmanuel Carballo bromeaba: “Cuando me mueran van a necesitar dos ataúdes: uno para mi cuerpo y uno para mi lengua”.

Así recordó el poeta al crítico literario, quien falleció el pasado domingo a los 84 años de edad, tras dejar una bibliografía de más de 150 obras y cuyo velorio se realizó ayer en la sala Provence del Panteón Francés de San Joaquín, en la Ciudad de México.

“No se mordía la lengua para hacer la crítica, eso me parece importante. Podía equivocarse pero lo decía con sinceridad y con pasión”, añadió Labastida.

Aunque hubo poca afluencia de la comunidad cultural en esta despedida, estuvieron muchos de quienes se consideran sus amigos. Pasado el mediodía, hicieron una guardia Ignacio Solares, Eduardo Lizalde, Jaime Labastida, Felipe Garrido y Miguel Sabido; después los relevaron su viuda, Beatriz Espejo, y sus hijos Emmanuel y Pablo Carballo Villaseñor.

Al lugar también llegó el presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), Rafael Tovar y de Teresa, quien se presentó a dar el pésame a los deudos; el funcionario dijo que Carballo es un personaje fundamental en las letras mexicanas, “fue un crítico de arte excepcional que estudió la literatura mexicana”.

Adelantó que la presentación de Párrafos de un libro que nunca publicaré, editado por Conaculta y presentado en la pasada Feria Internacional del Libro de Guadalajara), formará parte del homenaje que recibirá Carballo, aunque comentó que el lugar y la fecha los definirá con Beatriz Espejo.

A pesar de su dolor, Espejo señaló que el hombre con el que vivió 40 años era un ser excepcional, “un hombre muy dotado que adoraba la literatura y sabía descubrir el talento ajeno; mientras tuvo poder literario ayudaba a todo aquél que podía”. Añadió que el literato “estaba trabajando en sus memorias y un libro que dejó inconcluso sobre el periodismo del siglo XIX”, dijo.

Por su parte, Ignacio Solares, director de la Revista de Universidad de México, dijo: “Lo que sí puedo asegurar es que con la muerte de Carballo se nos va el mejor hombre verdaderamente de letras ‘químicamente puro’, como decía él. La última entrevista televisiva me la dio para mi programa de TV UNAM, el que se retransmitirá el próximo fin de semana. Hablamos de su último libro, Vida y obra de Jaime Torres Bodet, recién editado por la UNAM.

“El último artículo que escribió fue para la Revista de la Universidad y fue sobre García Márquez. Ahí cuenta que el primer autor, escritor y crítico mexicano que comentó Cien años de soledad fue él. Para que se vea que, como decía Borges, todo encuentro casual era una cita”.

Silvia Molina comentó: “Se va el amor a la verdad, una crítica seria, profunda, realmente pensada, meditada, estudiada; Carballo nunca decía nada al azar, siempre fundamentaba bien sus opiniones. Dijo ver en Christopher Domínguez un relevo generacional, en la crítica literaria mexicana”.

También estuvieron presentes Felipe Garrido; Hernán Lara Zavala, Daniel Leyva y el presidente de la Fundación para las Letras Mexicanas, Eduardo Langagne, así como Jorge Mendoza Romero, coordinador de la Enciclopedia de la Literatura en México.

Los restos de Emmanuel Carballo serán cremados hoy a las 10:45 de la mañana, y sus cenizas serán depositadas junto a la tumba de sus padres en Guadalajara, Jalisco.