Hallan en ambar cola de dinosaurio emplumado

La criatura a la que pertenece la extremidad tuvo el tamaño de un gorrión, pero no era un ave, sino un animal de dos patas llamado manirraptor.

Washington

Hace aproximadamente 99 millones años, un joven dinosaurio vio cómo su cola emplumada se quedaba atrapada en resina, una trampa mortal para la pequeña criatura. Esa tragedia ha abierto ahora una ventana a los científicos para conocer mejor a estas criaturas, que prosperaron durante el periodo Cretácico.

Un grupo internacional de científicos anunció esta semana que descubrió una porción de cola de un dinosaurio emplumado preservada en un trozo de ámbar —resina fosilizada— de hace 99 millones de años.

El hallazgo hace recordar la aclamada película de ciencia ficción Jurassic Park en la que los científicos lograban clonar dinosaurios del ADN encontrado en piezas de ámbar.

SIN EXCAVACIÓN

La peculiar historia del hallazgo prehistórico difiere de la mayoría de los relatos en los que los fósiles y rastros de dinosaurios son encontrados tras meses o años de excavaciones e investigaciones; sin embargo, la pieza de esta historia fue encontrada entre calles, en un comercio.

Según informan las agencias internacionales, uno de los principales autores del estudio, Lida Xing, de la Universidad de Geociencias de China, se topó con el fósil del dinosaurio emplumado en un mercado de ámbar en Birmania el año pasado.

Esto da una oportunidad de echar una mirada fresca en las criaturas emplumadas extintas, así como en la evolución de las plumas en sí.

Según el portal de noticias de la BBC, los científicos están fascinados por haber encontrado éstas plumas con restos de la especie tan antiguos y en tan perfecto estado gracias a la preservación que le dio la resina fosilizada.

NO ES UN AVE

Los especialistas detallaron que el trozo de ámbar contiene 36 milímetros de cola del animal, con todos sus huesos, carne, piel y plumas. Con ello han determinado que la criatura no medía más de 15 centímetros y que su tamaño era el de un gorrión. Pese a esta última característica aclararon que no se trata de un ave, creen que la cola pertenece al tipo de dinosaurio de dos patas llamado manirraptor, uno de los muchos grupos que tenían plumas.

Explicaron que los trozos de cola revelan que ésta era larga y flexible, además carece de pigóstilo, vértebras fusionadas que soportan las plumas de la cola en las aves. Los pájaros, que aparecieron por vez primera hace unos 150 millones de años, en el Jurásico, evolucionaron de pequeños dinosaurios emplumados.

“Es el primero de su tipo (…) Ésta es una nueva fuente de información que vale la pena investigar con intensidad protegiéndola como un recurso fósil”, dijo Ryan McKellar, uno de los científicos que trabajaron en el estudio, publicado en la revista estadunidense Current Biology.

“El nuevo material preserva una cola que consta de ocho vértebras de un (animal) joven; éstas están rodeadas por plumas  preservadas en tres dimensiones y detalles microscópicos”, dijo McKellar, coautor y científico del Royal Saskatchewan Museum, en Canadá.

Aunque toda la cola estaba emplumada, el dinosaurio probablemente no podía volar, indicó el paleontólogo; se cree que el plumaje ayudó al animal en rituales de apareamiento o para regular la temperatura, dijo McKellar.

Plumas que datan de la época de los dinosaurios ya han sido descubiertas en ámbar, pero ésta es la primera vez que los científicos han podido vincular definitivamente a un espécimen de dinosaurio, destacaron los investigadores.

Los científicos analizaron el ámbar usando escáner y observaciones microscópicas.

La resina fosilizada de árboles a menudo es usada en joyería, pero McKellar dijo que este hallazgo resalta la importancia del ámbar en la investigación paleontológica.

El descubrimiento también arroja luz sobre la evolución de las plumas, ya que estas eran más primitivas que las de las aves.