Recrean amorío de Amado Nervo con su hijastra

Guadalupe Loaeza y Pável Granados reconstruyen, a partir de diez cartas, la relación que el escritor sostuvo con Margarita Dailliez
Guadalupe Loaeza participó ayer en la inauguraciòn.
La escritora y periodista Guadalupe Loaeza (Claudia Guadarrama)

Ciudad de México

Sobre la vida de Amado Nervo se han contado historias que durante muchas décadas se dieron por ciertas, en especial por el olvido en el que permaneció ante el silencio de la crítica, si bien en los últimos años poco a poco se empieza a mirar al escritor desde otras perspectivas.

TE RECOMENDAMOS: Escribir es un acto de conocimiento: Alberto Ruy Sánchez

En la más reciente colaboración de Guadalupe Loaeza y Pável Granados, La última luna. El amor secreto de Amado Nervo (Ayuntamiento de Tepic, 2016), no hay nada real, aunque en la obra poética hubiera algunos guiños acerca de sus relaciones amorosas o por lo menos de los enamoramientos que tuvo —poeta al fin y al cabo.

“Hablando de Amado Nervo pensamos en la posibilidad de hacer un libro acerca de sus amores. Junto con Pável Granados nos pusimos a investigar desde la juventud, pero lo que se nos hizo más significativo fue ese amor que sostuvo con la hija de su pareja Ana Cecilia”, cuenta Guadalupe Loaeza.

Es una historia que se cuenta a través de diez cartas de ficción entre Amado Nervo y su hijastra Margarita Dailliez, de quien el poeta se haría cargo una vez muerta la madre de quien fuera un gran amor para el poeta nayarita, Ana Cecilia Dailliez, con quien comenzó una relación en 1901, después de conocerla en París.

“Ella era madre de una pequeña llamada Margarita, de quien el poeta se hizo cargo después de que Ana falleciera diez años después de iniciar su relación. Mientras vivieron en Madrid, en 1915, la niña Margarita se convirtió en una bella joven, de cuyos encantos Amado Nervo comenzó a enamorarse. En una carta, ella le dice: ‘Pero, ¿cómo decir te quiero sin agregar papá?’”.

Un novela documentada

Nervo fue un poeta que sabía hablarle a las mujeres de una manera increíble

Él la conoció en 1901, cuando Margarita tenía un año de edad, pero su madre murió en 1912. Nervo se hizo cargo de ella: no era su hija, ni siquiera llevaba su apellido, pero se convirtió en una de sus musas, lo que se convirtió en una historia sobre la que se ha hablado mucho, pero sin tener datos reales al respecto, explica Loaeza en torno a La última luna. El amor secreto de Amado Nervo. 

“No tenían ninguna relación familiar; nada más era su tutor, ni siquiera llevaba su apellido, y ella le correspondió, porque fue un poeta que sabía hablarle a las mujeres de una manera increíble y se dio una pasión muy platónica, pero sí se enamoraron los dos.

“Alfonso Reyes sí da a entender que hay algo con esa mujer, porque decía hablando de Margot: Amado Nervo nada más quería deshojar su margarita. Muchos conocedores de la obra del poeta también lo dieron a entender; lo que hice fue contestar esas cartas preciosas que le escribía el poeta en francés, tomar la voz de Margot y contestarlas, aunque son ficticias”.

TE RECOMENDAMOS: González Torres vincula redes sociales y el quehacer literario

A partir de las cartas que Nervo le escribió, que aparecen en francés, muy románticas y apasionadas, Pável Granados y Guadalupe Loaeza reconstruyeron una historia de amor que era posible en una obra de ficción, donde lo que hizo Pavel fue retomar aspectos de Amado Nervo, parafrasear los textos de un periodista que se fue a París en 1901 a cubrir la Feria Internacional, “un hombre tan talentoso que escribía de maravilla”.

“Es ficción, es una novela documentada a través del género epistolar. No lo damos por sentado, porque no nos consta que haya pasado algo, aunque seguimos muchas pistas y todo nos lleva a esa conclusión.

“Lo más importante era contar una historia de amor, más allá de los personajes, en lo que también es también una serie epistolar de viajes, pues las cartas de Nervo se firman en distintas ciudades cosmopolitas del siglo XX”, en palabras de Guadalupe Loaeza.


ASS