El alma de México en la moda: Lydia Lavín

Este grupo trabaja con las comunidades indígenas para explorar las raíces mexicanas y el resultado de aplicar su tradición textil en la moda actual
Lidia Lavin
Lidia Lavin

Los diseños de Lydia Lavín han traspasado fronteras desde hace años y cada uno de ellos se convierte en un embajador cultural de nuestro país en cualquier rincón del mundo. Su estilo reúne los rasgos contemporáneos y cosmopolitas con la tradición de los colores y las formas de los artesanos indígenas.

Se definen como una marca, un colectivo formado por la propia Lydia Lavín, la directora general y creadora del concepto, y Montserrat Messeguer Lavín, la directora de las colecciones de diseño casual y de styling (también participan el esposo de Lydia y su otro hijo). En este portafolio podemos ver varias de sus más recientes propuestas, además de que tuvimos la oportunidad de platicar con la propia Lydia, quien cada vez se afianza más como una de las principales diseñadoras mexicanas del escenario actual.

¿Qué fue lo que te empujó a crear una marca de moda con la recuperación de la riqueza de los textiles tradicionales?

Hace 30 años colaboré con el Instituto Indigenista en proyectos de recuperación de técnicas textiles tradicionales mexicanas, técnicas que se estaban perdiendo. Esa colaboración duró ocho años, además de que impartí la materia de Textil tradicional mexicano durante 16 años en varias universidades. Siempre tuve la idea de generar una marca de diseño mexicano que se encargara de trabajar con comunidades indígenas y mestizas y que ayudara a promover, comercializar y producir moda mexicana contemporánea. Después de muchos años de colaborar como asesora de diseño para marcas nacionales e internacionales en México, decidí hacer mi idea realidad y fundé mi propia casa de diseño, hace más de una década.

¿Qué lugar ocupa la moda de Lydia Lavín en el contexto nacional e internacional, al hacer este trabajo de recuperación de lo mexicano?

Me gusta pensar que la marca ocupa un lugar importante y reconocido tanto en el ámbito nacional como internacional, ya que sus propuestas han sido exhibidas y comercializadas en diversas plataformas de diseño de moda, ferias internacionales y nacionales de moda, tales como Mercedes Benz Fashion Week y eventos de promoción turística y comercial de México, tanto en el país como en varios continentes. Siempre es importante para mí participar en proyectos que reflejen un compromiso con los artesanos, las comunidades indígenas y sus textiles. Es importante, pues, tener acceso a estos espacios para seguir aprendiendo de su gran sabiduría.

¿Cómo se logra la armonización de la mexicanidad con la universalidad?

Lo que hacemos es recoger las manifestaciones históricas, culturales y contemporáneas, a través de nuestras colecciones. En algunas ocasiones, como sucedió con colecciones como Flor de Iguana, contamos historias. Pero a veces queremos hacernos preguntas, ponernos a reflexionar, tal como sucedió con nuestra más reciente colección, Águila Bicéfala, en la que nos preguntamos sobre el sentido que tiene ser mexicanos en el siglo XXI, y de qué manera esto se refleja en nuestro vestir.

¿Cómo defines tu propuesta para la temporada Primavera-Verano?

Águila Bicéfala es una colección que busca presentar una nueva visión integradora acerca de México. Un poco lo que quisimos fue preguntarnos sobre la mexicanidad, al igual que el Ateneo de la Juventud lo hizo a principios del siglo XX. En ese sentido, quisimos releer a pensadores como Antonio Caso, Alfonso Reyes y José Vasconcelos, quienes en sus obras voltean a ver las raíces mexicanas y su repercusión en la vida social. De esta forma intentamos plantear un trabajo similar con nuestra colaboración con comunidades indígenas, una colaboración que pudiera ser plasmada en nuestra ropa. En cuanto al diseño, la colección presenta una integración entre lo que corresponde a las raíces mexicanas, sus técnicas, su sentido simbólico y estético, y la influencia internacional que sin duda nutre a México. Una fusión entre lo artesanal y lo industrial, entre la estética y las simbologías indígena y universal.

¿Qué otros elementos privilegia Lydia Lavín en su colección?

En Águila Bicéfala hay elementos vintage que hacen un homenaje a la estética de los años veinte y treinta del siglo XX, integrando manos indígenas de comunidades otomíes y nahuas de los estados de Hidalgo, Querétaro y Puebla. Lo anterior se combina con telas europeas y técnicas de bordados tradicionales mexicanos, que son producto de un diseño colaborativo que apoya la preservación del arte popular a través de sus textiles, pero que también puede generar nuevas formas de utilizarlos, de mantenerlos vigentes.

¿Qué nuevas fronteras y desafíos esperas encontrar en el futuro?

Continuar con la labor de difusión de los textiles mexicanos a través de una visión contemporánea, en la que sea posible trabajar de manera sostenible con comunidades indígenas y artesanos del país, para poder caminar hacia una identidad de la moda mexicana que aspire a ser universal.