Ten una alimentación sana y olvida los mitos

Nutrirse correctamente puede ser más fácil de lo que parece sin olvidar el factor social y el componente de placer que da la comida.
Platillo saludable
(Shutterstock)

México

La desinformación y los mitos suelen ser un peligroso enemigo en materia de nutrición. A las dietas extremas que abundan en internet se suman las recomendaciones personales que muchas veces nos llevan a caer en errores alimenticios.

Si bien para seguir un plan adecuado de alimentación lo ideal es acudir con un nutriólogo que establezca un programa personalizado, hay recomendaciones generales que pueden atenderse.

La Secretaría de Salud recuerda que debe incluirse un alimento de cada grupo (cereales y tubérculos, verduras y frutas, y leguminosas y alimentos de origen animal) en las tres principales comidas de día y beber dos litros de agua simple potable.

En cuanto a la preparación, recomienda evitar las grasas y preferir alimentos asados, horneados, tostados o cocidos al vapor. En caso de utilizar aceite, preferir siempre los de origen vegetal.

El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) explica que una alimentación adecuada debe contener cinco elementos.

Completa: incluir productos de los 3 grupos de alimentos, que al combinarlos aportarán los nutrientes necesarios.

Equilibrada: tomar cantidades apropiadas de alimentos, pero sin excesos.

Suficiente: cubrir las necesidades del organismo para asegurar sus funciones vitales y permitir mantener un peso corporal adecuado.

Variada: la combinación de diferentes alimentos proporcionará los aportes de vitaminas y minerales que el organismo necesita.

Adecuada para cada individuo: adapta tu dieta a tus necesidades (edad, sexo, actividad, historia clínica, constitución corporal, hábitos alimenticios, época del año y gusto).

Ana María González, nutrióloga certificada, explica que es erróneo pensar en alimentos buenos y malos, y cantidades buenas y malas.

"Nunca pensamos en la parte sicológica y social de la alimentación y si esas dos partes no están presentes nuestra alimentación tampoco será correcta. Cuando quitamos la parte del placer, la alimentación ya no es correcta, le está faltando algo", dijo.

Para la nutrióloga, muchas veces, en busca de comer "supuestamente saludable", perdemos ese placer, lo que nos lleva eventualmente a autosabotearnos.

"Todos nuestros eventos sociales, los acontecimientos importantes de la vida en cualquier cultura del mundo están asociados a la comida. Qué triste ir a un evento social y que no puedas formar parte por mitos y malas creencias que tenemos", señaló.

A considerar

Destacó que es pésima idea copiar la dieta del vecino, del amigo, o de una revista, porque no están adaptadas a las necesidades de cada persona.

Ana María González destacó que cada alimento nos aporta diferentes cosas, y recomendó que para atender la variedad se puede poner atención a los colores que hay en un plato, pues entre más colores, más alimentos.

Asimismo, afirmó que se deben cuidar las porciones, para no caer en excesos ni deficiencias, pues comer de menos puede ser tan malo como comer de más.

Finalmente, la especialista destacó la necesidad de mantener la higiene en los alimentos, cuidar la limpieza desde el transporte, al almacenarla, al prepararla y, por supuesto, al comerla, es decir, lavarse las manos antes de cada alimento.

Tips

En la mesa

- Respeta los horarios de comida

- Sirve en platos chicos

- Mastica despacio

Actívate

- Haz ejercicio diariamente

- Lleva siempre contigo una botella de agua


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ENTREVISTA
Ana María González
Nutrióloga certificada


MÁS ALLÁ DE UNA BUENA INTENCIÓN

Ana María González, nutrióloga certificada, asegura que para seguir una buena alimentación es necesario fijarse metas, ser realistas y constantes, sin dejar de poner atención a la salud.

¿Cómo hacemos para cambiar nuestros malos hábitos alimenticios?

Primero hay que preguntarnos para qué queremos cambiar. La gente dice que por salud, pero salud para qué: para mi esposa, para mis hijos… Es mejor unir el cambio a una meta tangible. Y segundo, estar más conscientes de lo que nuestro cuerpo nos dice, de las señales de hambre y saciedad. Hay quien dice que cuando despierta no tiene hambre, pero más bien, no se da cuenta de que tiene hambre, que se manifiesta de muchas formas, como dolor en el estómago, de cabeza, mal humor… Hay que atender esas señales.

¿Fijarse metas es bueno?

Hay a quien le funciona muy bien. Lo comparo con los alpinistas: si ves el pico de la montaña, lo ves lejísimos, pero si paras en una estación, y luego en otra, vas a llegar. Hay gente que le funcionan dos o tres, pero yo no recomiendo más, porque si te propones voy a hacer ejercicio, y voy a comer 5 veces, y voy a cuidad las porciones y me voy a parar temprano… acabas sin hacer nada. Entonces, hay que fijarse metas realistas y hacer una planeación, porque las buenas intenciones no son suficientes.

¿Qué pasa con las dietas que empiezan por quitarte los carbohidratos?

Se les llama dietas cetogénicas y está comprobado que lo que hacen es que te deshidratan, entonces la gente baja de peso porque pierde agua, pero también músculo, no grasa. Entonces parece que funcionan, pero no analizan qué pasa dentro de tu organismo. Lo que hacen los carbohidratos es darte energía, entonces no debe eliminarse ningún grupo de alimentos.

¿Qué pasa con el gluten, pues se han popularizado los productos sin esta proteína?

Desafortunadamente las modas también alcanzan el tema de la alimentación. Esto ya lleva un tiempo y es totalmente malentendido. El gluten se ha consumido desde hace siglos, las civilizaciones, principalmente las europeas, florecieron comiendo pan. Solo tendrían que dejarlo de comer las personas que tienen la enfermedad celíaca que es solo el 1 por ciento a nivel mundial.

¿Qué elementos debemos tomar en cuenta a demás de los alimentos por sí mismos?

En cuanto a horarios, por la manera en que funciona el organismo, idealmente no debemos dejar pasar más de 4 horas sin comer, que nos lleva al famoso comer 5 veces al día: Desayunar, un refrigerio a media mañana, comer, otra colación en la tarde y la cena. Sin embargo, cambia de persona a persona. Hay quien se levanta a hacer ejercicio, entonces le conviene un pequeño refrigerio antes y luego hacer el desayuno. Lo importante es que rompamos el ayuno antes de una hora de habernos despertado. También afecta la actividad física, hay que tenerla en cuenta. Hay que hacer al menos 30 minutos de ejercicio al día. Además, hay que tomar en cuenta las necesidades de cada persona.