Baricco combina erotismo y reflexión en su nueva novela

“Es un libro muy animal, que despliega movimientos muy físicos e instintivos”, dice el escritor italiano en la presentación en Barcelona.
El autor de "Seda" y "Novecento".
El autor de "Seda" y "Novecento". (Leonel Rocha)

Madrid

Una lección de iniciación a la vida, una reflexión sobre el arte de vivir y también de morir, y una disquisición sobre cómo se imbrican realidad y ficción, autobiografía y fantasía, es lo que ofrece la nueva novela del escritor italiano Alessandro Baricco, La Esposa joven, una “fábula” que, según su autor, podría leerse “como cuatro piezas teatrales” en relación a los cuatro personajes que la protagonizan: un Padre, una Madre, una Hija y un Tío, que el propio escritor equipara con personajes mitológicos a los que no ha querido bautizar con nombres, sino que los identifica con su estatus familiar, en cuyo seno aparece la joven Esposa como una suerte de parábola donde el deseo y las maldiciones se entrecruzan.

Se trata también, ha dicho Baricco (1958) durante la rueda de prensa celebrada este miércoles en Barcelona para presentar la edición en nuestra lengua de esta novela, publicada por Anagrama, de una obra sobre el “vacío de la espera” de una muchacha que regresa de Argentina a una villa italiana para casarse con el hijo de una adinerada familia, de quien se desconoce cuándo volverá de un viaje de negocios.

“Es un libro muy animal, que despliega movimientos muy físicos e instintivos, muy naturales”, observa Baricco, quien recuerda que ha sido una obra escrita “con mucha felicidad, aunque tiene partes dramáticas y tristes”.

En efecto, esta es una novela construida como un misterioso teatro en el que se suceden las escenas de amor y deseo como un juego de descubrimientos, de exploraciones y diálogos de la joven Esposa con cada uno de los personajes, conformando una figura geométrica sobre la que descansa la estructura de la historia. “Y todo ello ocurre de forma muy física y corpórea, porque todo lo que la chica aprende lo aprende con el cuerpo. Para los hombres, las mujeres son un continente sin explorar”, dice el escritor.

Respecto a los personajes, el autor de obras como Seda, Mr Gwyn o Ensayo sobre la mutación, explica que “el padre aparece empeñado en mantener en orden un mundo con tendencia al caos y a la hipérbole, pese a la fragilidad de su corazón, mientras que la madre está en el origen de locuras y bancarrotas; la hija mantiene en secreto su propia espera, pese a una discapacidad que aumenta su voluntad de gozar de la existencia, y el tío se encuentra sumido en un sueño del que sólo despierta para actividades cotidianas y para dar consejos”.

En ese sentido, Baricco reconoce que “al comenzar la lectura de La Esposa joven parecería que uno patina sobre hielo, lo que puede llevar al lector a una rigidez y a encontrar la lectura complicada, pero si se deja llevar, acaba siendo divertida y es un libro fácil de recorrer”.

Como escribe el propio Baricco en su novela a propósito de la escritura, “se trata de una cuestión exquisitamente técnica o, como mucho, estética, muy clara para quien ejerce, de manera consciente, mi oficio. Se trata de dominar un movimiento afín al de las mareas: conociéndolas bien se puede dejar que el barco vare felizmente, e ir descalzo por las playas para recoger moluscos o animalitos de otro modo invisibles. Basta con no dejarse sorprender por el regreso de la marea, volver a bordo y dejar sencillamente que el mar se haga de nuevo con la quilla, dulcemente, llevándola de nuevo a zarpar”.