Alcalde el fundador de la Universidad de Guadalajara

La obra del fraile impactó en toda la Nueva Galicia
Hace algunos meses develaron una estatua del benefactor y se interpretó obra musical insipirada en él
Hace algunos meses develaron una estatua del benefactor y se interpretó obra musical insipirada en él (Cortesía )

Guadalajara

José Manuel Jurado Parres dijo que fue muy gratificante que la semana pasada se realizarán diversas actividades en la Ciudad para honrar a Fray Antonio Alcalde y Barriga, desde un recital poético hasta la develación de una placa colocada en una lápida provista de un alto relieve y texto en español en el Santuario de Guadalupe.

“Haciendo un análisis justo de la historia, Fray Antonio Alcalde es el padre moral de la Universidad de Guadalajara. Jurídicamente la cédula la mandó el rey, pero ¿quién fue el gestor?, ¿quién fue el que sufrió las dilaciones? El fraile, que en ese momento era el obispo de la región”, dijo José Manuel Jurado Parres, maestro de la Universidad de Guadalajara, quien agregó que “como universitario puedo decir que es un hombre que tuvo la visión, porque ya había sido profesión y tenía la vocación de educador, y él generó un impulso a instituciones educativas para niñas, impulsó la educación elemental en la región”.

Jurado Parres destacó que en el campo de la medicina, por ejemplo se puede pensar en el Hospital Civil, no había hospitales de ese perfil en aquel tiempo, para una ciudad que tenía 20 mil habitantes, y el inició una obra gigantesca, que contaba con mil camas. Si te pones a pensar en las torres, que hay ahora, no tienen más de 200 camas. Esta obra generosa la hizo pensando en el desarrollo, que a partir de la educación, en la carrera de medicina, porque tenía que haber un espacio clínico para el desarrollo de las diferentes habilidades que adquirían los estudiantes”.

El experto comentó que “con eso dejó las bases para que naciera el Hospital Civil, porque este nace dos años después de la fundación de la Universidad, aunque Alcalde no las pudo ver cristalizadas porque el muere en un 7 de agosto de 1792 y la Universidad se funda el 3 de noviembre y el Hospital, dos meses después” y agregó: “Después de tantos sacrificios, porque tuvo oposición para todo, para abrir la universidad, la Pontificia y Real Universidad de México, tenía una postura de que no era necesario abrir una segunda universidad en la Nueva España, le preguntaban que de qué presupuesto iba a vivir la institución. Él era un hombre que pensaba y trabajaba en proyectos sustentables”.

Para Juan Toscano, estudioso de la obra de Fray Antonio Alcalde, el Fraile de la Calavera es una de las figuras más importantes del periodo virreinal en Guadalajara, “y más allá, se podría decir que en todo lo que era en aquellos tiempos la Nueva Galicia. En segundo lugar, es un hombre que hizo por Guadalajara, en su época, más de lo que había hecho nadie y lo más importante es que sus obras más importantes, valga la redundancia, siguen existiendo”.

El experto parte del siguiente cuestionamiento: ¿por qué el homenaje del Ayuntamiento, la presentación de la revista especial y lo del libro especial que se hizo va a ser en el Hospital Civil? “Porque el Hospital Civil es una creación de él, es una fundación de él y todavía a los 225 años sigue existiendo, sigue funcionando, eso le da un carácter especial a este personaje, si a eso le agregamos todas las obras que dejó para Guadalajara, pues lo convierte en un icono de la ciudad. Por eso se están haciendo esos homenajes en los que se está reconociendo la labor de este hombre que, siendo obispo de Guadalajara, también se preocupó por las necesidades de la ciudad, no nada más la parte espiritual, sino también la parte material. Gracias a él se arreglaron las calles, se arreglaron los edificios que entonces existían, nos dejó El Santuario de Guadalupe, formó el primer fraccionamiento de interés social pegado al Hospital Civil para la gente de escasos recursos, estuvo al pendiente, durante todo su obispado de más de 22 años, de las necesidades de todo su obispado y especialmente de las que vemos aquí en Guadalajara. Entonces sí lo convierten en un personaje digno de todos los homenajes que se le hagan”.

Para el párroco Guadalupe Dueñas, el aniversario es importante “porque se trata de una gran figura a quien se le ha dado el título de Siervo de Dios porque eso se dice de esas personas cuando se demuestra que ellos pusieron en práctica de manera heroica las virtudes teologales: fe, esperanza y caridad. Siempre la celebración de los aniversarios para nosotros, en general, tiene una relevancia cuando se trata de un cuarto de siglo, medio siglo, un centenario y cosas así. El lunes pasado se cumplieron 225 años de la muerte de Fray Antonio”.

De los festejos que se realizaron, Dueñas destacó que la lápida develada tiene un busto en bronce de Fray Antonio Alcalde y la traducción del epitafio que está en latín, que hará que mayor número de personas comprendan lo que dice en donde están depositados. Los restos están aquí en el Santuario de Guadalupe y la lápida está colocada en la tumba donde yacen los restos de Fray Antonio Alcalde”.

MC