Acuden miles al Gran Remate de Libros en el Auditorio Nacional

En el vestíbulo, lo mismo podían verse a mujeres con carriolas, bebés en brazos de sus padres, adultos mayores en silla de ruedas o jóvenes que buscaban enriquecer el acervo personal.
El remate de libros en el Auditorio Nacional.
El remate de libros en el Auditorio Nacional. (Tania Victoria)

Ciudad de México

Consolidado como una de las mejores opciones culturales de Semana Santa, en su cuarto día de actividades el 10° Gran Remate de Libros recibió a 25 mil 918 personas, quienes además de comprar libros con descuentos de hasta el 80 por ciento sobre el precio de lista disfrutaron de la Venta Nocturna, que se realizó de las 19:00 a las 23:00 horas, y del programa musical preparado para esta ocasión.

Por libros para la escuela, para terminar la tarea, para pasar el rato, pero sobre todo para fomentar el hábito de la lectura, este viernes las familias llenaron el Gran Remate de Libros del Auditorio Nacional. En los pasillos podían verse a abuelos recorriendo junto con sus nietos cada stand, quienes compartían sus gustos y a la vez se volvían cómplices.

Otros pequeños llevaban casi a rastras a sus papás hasta los ejemplares habitados por dinosaurios o seres mitológicos, o bien, hasta una pila con obras selectas de Julio Verne. Algunos se detenían en el Centro de Lectura para que los más pequeños –a micrófono abierto– dieran voz a los relatos.

“A mí no me gusta leer, pero a ellos sí y por eso los traigo”, contó don Alberto cargando en una mano una bolsa de libros y con la otra sujetando a uno de sus pequeños hijos.

Frente a un stand de cómics, otra familia se reunió para mirar y preguntar por algunos números. “Ellas –sus hijas de 7 y 10 años– son unas devora libros”, expresaron José Luis y Martha, quienes llegaron en busca de libros especializados en su profesión; son médicos.

“Yo soy una feminista empedernida”, comentó Sandra, madre de dos niñas, mientras mostraba los ejemplares junto con los libros de actividades que compró para sus hijas. “Aquí hay de todo y para todos”.

En los talleres de actividades, las madres –y alguno que otro padre– ayudaban a sus hijos a dar vida con sus manos a un cúmulo de hojas multicolor, que por medio de uno, dos, tres dobleces, toman forma hasta transformarse en mariposas o aves de colores.

En el vestíbulo del Auditorio Nacional, lo mismo podían verse a mujeres con carriolas, bebés en brazos de sus padres, adultos mayores en silla de ruedas o jóvenes que buscaban cosas para enriquecer el acervo personal, desde libros de administración, arquitectura o hasta tauromaquia, pasando por los clásicos de la literatura. Los ávidos lectores iban en busca de letras, de historia, de compartir instantes mediante las letras; esas que hoy se esconden en la página de un libro que está ahí a la espera.

A partir de las 11:00 horas de este viernes 25 de marzo, los lectores empezaron a llegar al Auditorio Nacional para recorrer cada rincón y comenzar la búsqueda en los 238 stands con 500 sellos editoriales, para encontrarse con libros desde 40 pesos de clásicos de la literatura universal, como El retrato de Dorian Gray, de Óscar Wilde, o La vuelta al mundo en 80 días, de Julio Verne.

Durante su estancia en el recinto ubicado en Paseo de la Reforma, los visitantes además de adquirir algún ejemplar participaron en las numerosas actividades gratuitas que se ofrecieron en el Foro “Elena Garro”, el Centro de Lectura y la Zona “Inventores Culturales”, como talleres infantiles, narraciones orales, conferencias y hasta conciertos.

Organizado por la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México (SCCDMX), la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (CANIEM) y el Auditorio Nacional, el remate librero rinde este año homenaje a Miguel de Cervantes y William Shakespeare por su cuarto centenario luctuoso, y a Elena Garro y Gonzalo Rojas en el centenario de su natalicio, así como al poeta Rubén Darío, quien murió hace un siglo.