A dos de tres caídas en el Museo del Juguete Antiguo

El programa incluyó a gladiadores como Solar, Negro Navarro, Misterioso Jr, Rey Bucanero, Fishman Jr, Canek Jr y Paloma Rouse.
Los combates se realizaron en el estacionamiento del lugar.
Los combates se realizaron en el estacionamiento del lugar. (Especial)

México

Solo faltaron las narraciones de Enrique Llanes, Alfonso Morales y Arturo Rivera para que la tarde de lucha libre de ayer fuera completa en el Museo del Juguete Antiguo México.

El recinto cultural organizó un programa de lucha libre, en el que reunió a algunos de los luchadores más destacados del cartel independiente del país: Solar, Negro Navarro, Rey Bucanero, Paloma Rouse y Lluvia, así como varios juniors: Misterioso, Guerrero Maya, Fishman, Canek y Herodes, entre otros.

El estacionamiento del lugar fue el lugar idóneo para que gente de distintas zonas de la ciudad —lo mismo de la colonia Doctores que de Nezahualcóyotl o el sur del Distrito Federal— se acercara a ver su deporte favorito para mentar madres, desahogarse y distraerse de los problemas del trabajo diario.

Emiliano, de cuatro años, fue uno de los aficionados que acudió. No despegó la vista del ring durante las tres horas de espectáculo. Aunque su luchador favorito, Shocker, no participó, se divirtió tanto que entre lucha y lucha le preguntaba a su papá, Enrique, por qué se había detenido la función: “Ya quiero que comience la otra, ¿cuándo empieza la otra lucha?”, preguntaba con ansias.

Enrique explicó que llegaron al lugar desde el sur de la ciudad: “Buscábamos algo para hacer este día con Emiliano, y vimos que iba a haber esta lucha en el museo, por lo que decidimos venir, ya que al niño le encantan las luchas”.

La pelea más emotiva fue la de Solar contra Negro Navarro. Aunque han peleado en muchas ocasiones, esta vez fue especial, pues se disputaron la Copa de Maestros del museo. A lo largo del encuentro el grito de “¡esooo es lucha, esooo es lucha!” se hizo presente en varias ocasiones. No fue para menos: el combate fue a ras de lona, como dictan los cánones. Al final de la pelea, ganada por Solar, la gente les dio billetes de 20 o 50 pesos como muestra de admiración y respeto.

Bruno fue otro de los asistentes. Con sus hijos Jesús y Kenia vinieron a ver al Negro Navarro, pues es su luchador favorito: “El Negro y Solar son dos leyendas de la lucha libre, dos grandes, que desde hace muchos años nos han regalado grandes encuentros. Los recordamos desde las tripletas Los Cadetes del Espacio y Los Misioneros de la Muerte; dieron una superlucha”.

Gabriel es un visitante asiduo a las peleas que organiza el recinto. Vive en el oriente de la ciudad. Su luchador favorito fue El Santo, aunque también le gustaba mucho Huracán Ramírez. Le gustó sobremanera la lucha entre Negro Navarro y Solar: “Ambos son extraordinarios, siguen en activo y quienes hemos tenido oportunidad de verlos en otros escenarios sabemos que siempre brindan la misma calidad”.