“No tengo nada que ocultar”

Yeye Romo, directora de Cultura de Gómez Palacio es una mujer de caracter fuerte y dice las cosas como son. Sabe que hay pocos recursos y muchas críticas, pero lo priordial es apoyar al talento local.
Yeye Romo, directora de Cultura en Torreón.
Yeye Romo, directora de Cultura en Gómez Palacio. (Aldo Cháirez)

Gómez Palacio, Durango

En medio de un clima en donde el entorno cultural no logra estabilizarse, la directora del Instituto Municipal de Cultura (IMC), de Gómez Palacio, nacida en Torreón, de padres agricultores y ganaderos, "Yeye" Romo Zozaya, sabe que las críticas están a la orden del día.

Con licenciatura de Administración de Empresas, sabe también que los presupuestos están reducidos y la habilidad casi genética que ostenta de cultivar las relaciones públicas y el trabajo en equipo, le ha permitido contar con el apoyo, no sólo del resto de las dependencias de gobierno, así como con miembros de la Iniciativa Privada de Durango y Coahuila, sino que cuenta con el respaldo del "intelectual" y "egocéntrico", gremio cultural de la región.

¿Cuál es su nombre?
Mi nombre es "Yeye" Romo Zozaya. Bueno, no me llamo así oficialmente, mi nombre es Helena María de los Ángeles. Mis padrinos de bautizo fueron alemanes y me llamaban "Helen", que pronunciaba como "Yeye", de allí el origen. Ni mis hijos saben cómo me llamo, la costumbre se hizo ley.

¿Se considera una mujer religiosa?
Fíjate que no. Me considero una persona creyente, más no religiosa de golpe de pecho o que pertenece a alguna congregación. Soy practicante, me encanta ir a Templo Expiatorio (Gómez Palacio), me gusta ir cuando no hay nadie.

¿Es una persona individualista?

"Efectivamente, soy como el gitano señorón, ni canto ni bailo, ni fumo tabaco, simple y sencillamente soy una promotora y administradora cultural”.


Más que individualista, yo lo llamaría dual. Soy muy sociable desde niña, siempre he sido así, fui una niña muy deseada, hija primogénita.

¿De qué manera ha influido en su trabajo ser hija de agricultores?
Creo que soy afortunada por haber nacido en ese conjunto de ideales y de manera de pensar y de ser de mis padres. Mi padre era muy humanista, mi gusto por la historia se lo debo a él.

Nos llevaba por distintos lugares que nos contaba su historia. Nos llevó a Saltillo donde se realizó la Batalla de la Angostura y otras tantas historias. Lo que mi papá nos platicaba, mi mamá realizaba apuntes y al regreso se ponía a pintar acuarela, crayón, esa fue una buena amalgama.

Es una mujer de carácter. ¿Cómo se considera?
Es muy difícil que tú mismo te juzgues, soy muy disciplinada. Me encanta estar sola. Tu mejor amante es un libro, si lo dejas solo nunca te reclama, me gusta la música, soy una bailarina frustrada, estudié flamenco y folclor mexicano, fui matachín.

Bailábamos en eventos de recaudación. Soy gente de campo, mi madre, hija de ganaderos de Chihuahua.

Con toda esta vida que ha llevado, ¿qué es la cultura para “Yeye” Romo?
Es una palabra que no es fácil de definir, es como preguntarme qué es la felicidad, qué es algo efímero y la cultura, de alguna manera, es una amalgama de actividades y de actitudes que conforman un gran número de expresiones del ser humano y que se ha ido transformando al paso del tiempo.

Lo que antes era arte, ahora puede decirse que es aburrido, o se puede calificar como vanguardista. Se han ido dando cambios en pintura, escultura, música, escritura.

Lleva tres periodos distintos al frente de la dependencia de Cultura ¿Considera que ha habido una evolución?
Con Carlos Herrera, fue una gran responsabilidad y una gran autoridad, estamos hablando de un Gómez Palacio de hace 16 años. Luego continué con Leticia Herrera.

Ahora que regreso, me encuentro con un Gómez Palacio impresionantemente grande, su población ha crecido, la gente ha inmigrado del campo a la ciudad. Y ahora se tiene gran interés porque no se dejen de lado esas zonas muy desprotegidas.

¿Cómo encuentra hoy la cultura en Gómez Palacio?
Siempre ha habido gente que ha tenido la inquietud, la semilla y que ha fructificado, llámese teatro, danza, música, pero qué ha sucedido, no siempre se les ha escuchado, no siempre se les ha dado la oportunidad.

Como servidor público nunca se debe olvidar, somos “servidores públicos”, y no es presunción, trabajamos con la puerta abierta, aquí no se recibe al que no viene. Estamos en las audiencias públicas.

Quizá no siempre atendemos todas las demandas que hay, porque no siempre tenemos la capacidad, debido a que todo gira en torno al dinero, sin embargo, hemos ido poco a poco cumpliendo, sobre todo recuperando espacios.

"Muchas cosas las he podido hacer por las relaciones que hemos hecho a lo largo del tiempo, con voluntad se pueden hacer muchas cosas, sobre todo con disposición”.

Hay plazas simbólicas, como en Santa Rosa, un Trincheras, Chapala, donde hay sala de lectura, queremos tener una presentación con el objetivo de generar artistas, llevar a los maestros de música, de baile, pintura, cuentacuentos, lectura en atril, escritura.

Estamos yendo al área rural, donde tenemos dos bibliotecas, una en Gregorio García y otra en el 6 de Octubre, donde habrá talleres de verano, música, baile, pintura y teatro.

¿Es complicado trabajar en el área de Cultura?
Como en cualquier área de la vida lo es, pero hay que encontrarle el lado amable, debe haber lugares más complicados. El ser humano por naturaleza es conflictivo y se dice que en esta área se da más, porque los artistas, los creadores son muy ególatras, egocéntricos y ser el centro de atención.

Pero uno por lo general, si se trata a una persona amablemente y se le escucha, no puedes recibir de la otra persona más que lo mismo.

Y si lo que te pide es imposible dárselo se lo explicas y te garantizo que lo entiende, pero si ni siquiera se toma la atención de recibirlos, saber cuáles son sus inquietudes, qué pena, entonces si dirán que eres, no digo de lo peor, sino algo más allá.

Como servidor público tu obligación es escuchar y ver cómo se les puede apoyar, darles difusión y proyección, porque esta es una función muy importante en
el ámbito de cultura oficial. Yo lo hice en la iniciativa privada, en la promotoría cultural, conseguir los recursos y los medios.

Una vez me preguntaron que qué hacia “Yeye” Romo en Cultura, si no soy creadora ni artista. Fue en el tiempo de don Carlos, donde sí hubo quien me cuestionó
mucho, que estaban molestos por mi designación.

¿Así como hubo críticas entonces, las hay ahora?
Fíjate que no lo dudo. Desde el momento en que se está en un puesto público, la palabra lo está diciendo: Tu actividad, tu actitud, tu comportamiento es público, y soy una convencida que no soy monedita de oro, pero habrá gente que diga las cosas positivas.

Presento mis proyectos, el alcalde los palomea, o me cuestiona las conveniencias de realizar o no alguna actividad. Así pasó con el evento del Centenario
de la Batalla de Gómez Palacio y el primer Festival Artístico y Cultural “Vive tu Ciudad”.

Pero la crítica es buena, porque te ayuda a crecer y te señala que muchas veces, no se están haciendo bien las cosas, lo cual te permite corregir.

¿Qué fortalezas tiene “Yeye” Romo al frente de Cultura en Gómez Palacio?
El apoyo que he tenido por parte del alcalde, he podido acercar a la ciudad lo que considero puede ser atractivo, he tenido la oportunidad de escuchar a muchos creadores.

Tengo conmigo a Gustavo Montes, al maestro Alonso Licerio y muchos otros más.

¿Y sus debilidades?
Una de mis debilidades es que no soy prudente, como buena escorpión digo lo que pienso. Pero no me ha causado problemas, la gente sabe como soy.

Tengo la capacidad de que lo que digo lo sostengo y si lo dije es porque tengo los pelos de la burra pinta en la mano. Preocupante cuando digas una mentira, pero
cuando digas la verdad y tengas el sustento, defiéndete. Pero si al paso del tiempo te das cuenta que te equivocaste, ofrece disculpas.

¿Qué tan importante considera debe ser el apoyo a los artistas locales en el rescate de la identidad lagunera?
El apoyo es fundamental. Se pueden traer a grandes cantantes de fuera, para dar un bálsamo para el alma (sic), pero nosotros tratamos de impulsar lo nuestro, como son los Cardencheros. Como parte de impulsar la identidad local, se tiene oportunidad de apoyarlos.

Tenemos la obligación elemental como funcionarios de apoyar primero a nuestra gente, se pierde el espíritu lagunero. Hay que apostarle a nuestros productos.

Hemos organizado eventos, incluso con administraciones panistas de Torreón, buscando un motivo, un enlace, un simbolismo, en todo se puede enlazar, yo no tengo dinero, no soy adinerada, pero soy rica en relaciones que me gusta hilvanar.