Regresa Laura Esquivel con 'A Lupita le gustaba planchar'

La escritora regresa luego de 8 años con la historia de una mujer policía de la Ciudad de México que pierde a su hijo, es abandonada por su esposo y se vuelve alcohólica.
Laura Esquivel  visitó la FeNaL.
Laura Esquivel visitó la FeNaL. (Germán Moreno )

Ciudad de México

Los personajes femeninos suelen ser fundamentales en la literatura de Laura Esquivel, pero quizás en el pasado no había construido una protagonista que fuera en contra de los cánones de las heroínas en nuestro tiempo, como sucede con su más reciente novela, A Lupita le gustaba planchar (Suma de Letras, 2014), con la cual regresa al mundo de la publicación luego de ocho años sin una novela.

"Es una antiheroína de acuerdo con los parámetros establecidos por Televisa: no es güera, no es flaca, no se ha operado, todo es natural en ella, pero no es una gente que goce de reconocimiento público. ¿Quién es Lupita? Como ella existimos millones que si nos diéramos cuenta de lo que en verdad somos y estableciéramos una nueva forma de vida, lo que cambiaría la historia de Lupita y de todos", dijo.

En la novela, Laura Esquivel cuenta la historia de una mujer policía de la Ciudad de México, quien ha enfrentado diversos problemas, desde la pérdida de su hijo y el abandono de su marido, hasta el alcoholismo, aun cuando un hecho de sangre le permite tratar de darle una vuelta de tuerca a su existencia.

"Lupita representa a una población muy alta de habitantes de la Ciudad de México: es una mujer que ha sido muy violentada, discriminada, excluida y es una mujer alcohólica; me interesaba mucho abordar el tema del alcoholismo y de las consecuencias que ha tenido que seamos producto de generaciones y generaciones de hijos de alcohólicos."

Durante la presentación de A Lupita le gustaba planchar, la autora de Como agua para chocolate aseguró que se trata de la historia de una mujer que se esfuerza por salir adelante, aun cuando vive un tiempo en el que los caminos para hacerlo resultan bastante complejos.

"Todo mundo habla de sanar el tejido social, pero cómo se teje, desde dónde y por qué, y qué pasa cuando la voluntad de millones y millones está fracturada y sabemos que no vamos por buen camino, pero no podemos cambiar: a través de Lupita, de seguirla en todo un viaje fuerte, doloroso y traumático, como el que muchos de nosotros debemos atravesar, como nos damos cuenta de que se puede tocar fondo, aunque se puede salir adelante."

De acuerdo con Laura Esquivel, en la actualidad se habla mucho de controlar problemas como el narcotráfico, mas pocos se ocupan de los seres humanos que están prisioneros en la adicción, del profundo dolor en aquellos que abren los ojos y tienen que anestesiarse, "porque no pueden soportar vivir en un mundo como el que vivimos sin el alcohol o con drogas mucho más poderosas".