Voces de Esperanza, el coro que "venció" el párkinson

Algunos no podían caminar o hablar cuando comenzó esta aventura; hoy son una prueba real de que la voluntad puede contrarrestar las enfermedades.
Los hombres y mujeres que le dan voz a la Asociación Mexicana de Párkinson.
Los hombres y mujeres que le dan voz a la Asociación Mexicana de Párkinson. (Blanca Valadez)

México

Sus voces estaban condenadas a desaparecer debido a que padecen párkinson, enfermedad crónica y degenerativa que, además de afectar la movilidad, lesiona cuerdas vocales y deteriora la memoria; sin embargo, la creación del coro Voces de Esperanza ha permitido a hombres y mujeres de la Asociación Mexicana de Párkinson (AMP) alcanzar tesituras musicales dignas de una agrupación profesional y ya ha dado conciertos en el Centro Nacional de las Artes e incluso cuenta con un disco que rinde homenaje a clásicos de la canción internacional, popular y contemporánea de México. 

No fue sencillo, ya que cuando el profesor y director del coro de la AMP, Mario López, tomó el proyecto —limitado a solo involucrar a los pacientes en actividades recreativas— se encontró con que algunos de los integrantes “con dificultad hablaban, menos cantaban”, pero además la enfermedad impedía que se mantuvieran atentos, retuvieran y siguieran las líneas melódicas.

López aplicó un método basado en realizar diversos ejercicios de vocalización y de repetición constante de frases, además de marcar los tiempos con su mano. El resultado obtenido tras tres años de ensayos permitió que aquellas voces inaudibles, bajitas y hasta inentendibles, se potencializaran de manera conjunta.

“Los ejercicios de repetición hacen las veces de una gimnasia cerebral y los resultados saltan a la vista, ya que han logrado memorizar, contra todo pronóstico, las entradas y canciones completas. Claro, deben estar muy al pendiente de sus entradas”, señaló.

 Lo que inició como un proyecto recreativo de mero entretenimiento se transformó en un coro que es capaz de recorrer la época de oro de la música mexicana: canciones de Álvaro Carrillo, Agustín Lara y Luis Alcaraz; incluyen polkas, temas populares como “La Llorona” y “La Adelita”, y entonan con sentimiento “La Rondalla”, tema que se cantaba al pie del balcón a las enamoradas.

Cada semana representa un reto para acudir a los ensayos: algunos se trasladan en sillas de ruedas, andaderas o a paso lento; otros tienen severas dificultades para sostener la lista de melodías, pero todos están ahí para cantar “Resistiré”, el tema que han convertido en su himno y con el cual muchos han sobrellevado adversidades como el aislamiento y la severa depresión.

Uno de los integrantes del coro es Pascual Rafael Zamora, dentista de profesión, quien presentó los síntomas de párkinson a los 38 años. Su andar como de “borrachito”, dijo, le valió insultos injustificados; la falta de braceo y caer en depresión severa le hizo comprender que a su temprana edad sufría la enfermedad.

Su esposa e hijos lo hicieron investigar sobre su padecimiento, el cual afecta a por lo menos medio millón de personas.

Las personas con párkinson tardar años en recibir un diagnóstico certero debido a la diversidad de síntomas que van de movimientos involuntarios a la paralización de extremidades, rigidez del rostro, depresión y pérdida de la dimensión del espacio.

“Tengo 10 años con párkinson. Durante dos años estuve yendo a diversos hospitales, sometiéndome a múltiples investigaciones. Nadie daba con lo que tenía. Caminaba por la casa, me dirigía a la mesa del comedor a dejar algo y no me podía detener, me seguía de frente”, recordó María de la Luz Mora, otra integrante del coro.

En el caso del señor Raúl Moreno, el inicio de la enfermedad se presentó con un temblor en la pierna derecha, en tanto, René Ahumada de la noche a la mañana amaneció con movimientos involuntarios en ambas piernas.

Sobre la enfermedad hay muchos mitos, lo único cierto es que la discapacidad puede convertir a los pacientes en víctimas de maltrato, rechazo y abandono.

Salvador Lares, presidente de la AMP, detalló: “Se cree que solo afecta a las personas de la tercera edad, lo cual es falso. Cada vez hay más gente joven. También se piensa que es hereditario y que todos tenemos temblores y hay gente que se queda paralizada”.

 El párkinson provoca dependencia y son los familiares los cuidadores: “Es frecuente que se cansen, se harten y nos dejen”; sin embargo, señaló que “la mejor medicina es el apoyo, pero si nos dejan, caemos en depresión y eso acelera la muerte”, destacó.

Los integrantes de Voces de Esperanza han encontrado una motivación para seguir adelante y seguir siendo creativos. En esta ocasión cerraron el ensayo con el “Himno de la alegría”, dedicada a recuperar sus sueños de la mano de la AMP, una de las cuatro instituciones formadas en el país, aunque carece de apoyos del gobierno federal y local.