De la doctrina al arte muralista

Vitrales Montaña intervino en el Castillo de Chapultepec, elaboró un vitral para un museo modernista de arte barroco y recientemente colocaron uno monumental para un negocio en Japón.
De la doctrina al arte muralista.
De la doctrina al arte muralista. (Manuel Guadarrama)

Torreón, Coahuila

Ramón continuó explorando rutas y en el tiempo de la Revolución Mexicana recorrió de norte a sur el país. No obstante al casarse viajó de luna de miel a Europa y no pierde tiempo.

Al poco tiempo hace contactos con los dueños de talleres y casas de proveedores, entre ellos a Casa Rigal, que entonces contaba con cien años de tradición haciendo vitrales.

Su nieto explica que algunos maestros de Pellandini provenían de Casa Rigal. Entonces su abuelo contrata al sobrino del dueño, Eugenio Robreño Rigal y lo moviliza a Torreón para perfeccionar la técnica y enseñar a otros maestros artesanos.

El vitral que realiza la familia Montaña se puede garantizar de por vida y hoy se mantienen en pie y en ediicios públicos, vitrales con más de 70 u 80 años.

"La línea del aprendizaje de nuestra casa viene de las mejores casas de Europa al heredar las técnicas. Hay un punto en la historia muy importante, que se trabaja en conjunto con Fermín Revueltas, quien fue iniciador del movimiento muralista, pintor y inalmente vitralista mexicano", apuntó Fernando Montaña.

Con diseños que se trabajan en conjunto con Fermín Revueltas, Casa Montaña aparece en las páginas de la Enciclopedia Mexicana como un parteaguas, pues rompe la forma tradicional de hacer los vitrales y se convierte en punto de referencia artística.

El vitral como eje geométrico colocado en las iglesias en forma de rosetón para adoctrinar sobre la vida y crucifixión de Cristo, fue superado y en el tiempo del muralismo mexicano se utilizó como una expresión artística, más allá del fractal.

Así, de las catedrales antiguas europeas a una nueva forma de diseñar y hacer el trabajo, Vitrales Montaña logró la innovación.

"Con Fermín Revueltas se comienzan a hacer murales completos que contaban toda una historia, también se trabajó con Pedro Coronel y con Ismael Guardado que es contemporáneo y sigue activo.

Hay mucho trabajo en colaboración donde el artista hace el diseño, siempre se tiene qué hacer una adecuación y una interpretación del diseño a las características del vitral por los cortes del vidrio y los colores al tratar de igualar a lo que el artista propone".

Gabriel Montaña le explicó a su hijo que más allá de los viajes y las relaciones que tejió su abuelo como el líder de una dinastía, han permanecido por hacer un buen trabajo a precio accesible. Y el trabajo en sí mismo va haciendo publicidad.

“Mi abuelo desde México y a caballo llegó hasta Torreón o Chihuahua y siempre fue sembrando semilla y es lo que nosotros procuramos seguir haciendo, seguimos tirando anzuelos, sembrando semillas, incluso desde el desierto, los vitrales son trabajo que perdura”, asevero Fernando.

Si no sorprende que Vitrales Montaña realizara una intervención en el Castillo de Chapultepec o que elaborara un vitral para un museo modernista dedicado al arte barroco, recientemente colocaron un vitral monumental para un negocio en Japón que incluso cambió su orientación.

Fernando refirió que gracias a que unos comerciantes de carne se hospedaron en el hotel Sheraton Ambassador de Monterrey y comieron en su restaurante que ostenta un plafón de viral de 10 por 15 metros, se realizó un trabajo para un restaurante naturista que terminó siendo de comida mexicana.

El vitral consideró los cuatro deportes nacionales pero en el centro se colocaron los volcanes Popocatepetl y el Iztaccihuatl.

No sorprende que Vitrales Montaña realizara una intervención en el Castillo de Chapultepec o que recientemente colocaron un vitral monumental para un negocio en Japón.

Con intervenciones en Cancún, Playa del Carmen y Puerto Vallarta, Vitrales Montaña también tiene obra los Estados Unidos.

Fernando Montaña explicó en cuanto a la técnica, que sí hay mejoría en la gama o variedad de los colores, teniendo más tipos de vidrios o más combinaciones de tonos. Sin embargo la raíz sigue siendo la misma sobre la técnica.

LA COMPETENCIA, EL DESCONOCIMIENTO

Dos asociaciones mentales en contra del vitral siempre han persistido. La gente lo considera caro o para espacios eclesiales.

Fernando Montaña plantea que si la arquitectura evolucionó a grado de ser minimalista o si la pintura ha cambiado su ismo, debería pasar igual en el vitral.

Pero generalmente no se asocia al arte y en términos simplistas se piensa en él colocado en una ventana.

Sin embargo el vitral que realiza la familia Montaña se puede garantizar de por vida y hoy se mantienen en pie y en ediicios públicos, vitrales con más de 70 u 80 años.