Viriathus, empresa que rescata del olvido objetos de diversas épocas

Las curiosidades son exhibidas en gabinetes, antecedentes inmediatos de los museos.
Los hermanos Ernesto y Viriato Cuenca rescatan objetos olvidados.
Los hermanos Ernesto y Viriato Cuenca rescatan objetos olvidados. (Xavier Quirarte)

México

Al entrar en la casona marcada con el número 10 de la calle Mérida se penetra a un mundo que despierta la imaginación, revive el pasado y entremezcla épocas. Estamos en Viriathus, Objetos con Historia, empresa dedicada a “rescatar objetos olvidados para reintegrarlos a la decoración contemporánea”, explican sus dueños.

Dirigida por los hermanos Ernesto y Viriato Cuenca, Viriathus participará en la 13 edición del Corredor Cultural Roma Condesa. Del 28 al 30 de noviembre presentará dos versiones del gabinete de curiosidades que surgió en Europa en el siglo XVI. Recorrer ambas habitaciones da una agradable sensación de vértigo, pues se tienen al alcance de la mano testimonios de siglos y culturas, que van de libros a instrumentos musicales, grabados y ropa, sombreros y fotografías estereoscópicas, lámparas y linotipos, espejuelos y cerámica, juguetes y teléfonos, revistas y muchas otras cosas que no hubiéramos imaginado.

Uno de los méritos de la empresa Viriathus, que nació de la pasión y el interés de sus fundadores por buscar, coleccionar y recuperar objetos únicos, inmóviles sobrevivientes de otras épocas, dice Ernesto Cuenca, es “recuperar objetos que, de no ser por nuestra intervención, se hubieran perdido. El hacerlo como un negocio nos permite continuar con nuestro trabajo, porque si no, no habría dinero que alcanzara para recuperar tantos objetos”.

En entrevista con MILENIO, Ernesto dice que los gabinetes de curiosidades surgieron en Europa entre los siglos XVI y XVII, “entre los eruditos y los nobles, que empezaron a coleccionar objetos extraños, raros y extraordinarios de una manera no muy formal, ni organizada. Destacan los de la familia real de Praga o de los Habsburgo, pero también algunos en Inglaterra. Este afán por el coleccionismo se desata por dos hechos importantes en la época: el descubrimiento de América y las conquistas y excavaciones en Asia, África y Medio Oriente, que despiertan el interés por estos objetos”.

Los gabinetes son antecedentes de los museos, agrega el especialista en historia del arte. “A fines del siglo XVII uno de los coleccionistas en Inglaterra dona su colección a la Universidad de Oxford, que la abre al público y se convierte en el primer museo público, el Museo Ashmolean de Arte y Arqueología. Para el Corredor Cultural Roma Condesa preparamos un par de habitaciones inspiradas en estos gabinetes. La primera es un homenaje a los gabinetes barrocos, con objetos de los siglos XVI al XIX, y la otra con materiales del siglo XX que entraron en desuso y se han vuelto objetos curiosos”.

Algunas de las piezas son de las colecciones particulares de los hermanos Cuenca, pero la mayoría estará a la venta en Viriathus. Su clientela habitual no es solo de gente de edad que pudiera tener mayor aprecio por estos objetos, por tradición, indica Ernesto. “Existen los coleccionistas de toda la vida, que pueden tener cualquier edad, pero actualmente hay una tendencia en decoración que es recuperar objetos antiguos o vintage, y situarlos en sus espacios. Así, tenemos mucha clientela joven que, esperamos, se vuelva coleccionista y no solo responda a una moda pasajera”.

Viriato Cuenca señala que, además de ebanistas, carpinteros, joyeros y restauradores de obras de arte, en su tarea de recuperación de materiales cuentan con la colaboración de especialistas en teléfonos, máquinas de escribir, relojes, cámaras fotográficas, libros y otros. La gente se interesa en antigüedades, agrega, pero también “en objetos que evocan la nostalgia, como los teléfonos de baquelita, telescopios, microscopios o instrumentos de medición, topografía o imprenta, que han quedado en desuso”.

Los gabinetes podrán visitarse los días viernes 28, sábado 29 y domingo 30 de noviembre de 10:00 a 19:00 horas en Mérida 10, colonia Roma. Informes: www.ccromacondesa.mx