Vidaurri, entre la polémica y su revaloración

Historiadores evocan la gestión del ex gobernador de Nuevo León y destacan la transformación que hizo de Monterrey así como la constitución de un fuerte ejército gracias a los recursos de las aduanas.
O Estatua en el museo de Lampazos, municipio natal del ex mandatario estatal.
Estatua en el museo de Lampazos, municipio natal del ex mandatario estatal. (Gustavo Mendoza Lemus)

Monterrey

Tras su negativa de apoyar al movimiento republicano de Benito Juárez y posteriormente adherirse al imperio de Maximiliano de Habsburgo, el ex gobernador de Nuevo León Santiago Vidaurri Valdez fue considerado traidor a la patria.

Y así fue fusilado por Porfirio Díaz en la Ciudad de México en 1867: hincado en la plaza de Santo Domingo, con los ojos vendados y de espalda.

Por muchos la historia así lo recordó, pero de unos 20 años para acá investigadores locales y nacionales han buscado reivindicar la figura del cacique del norte.

El 24 de julio se cumplirán 205 años del nacimiento de Vidaurri en Lampazos, un personaje que hoy en día sigue causando polémica.

EMPIEZAN A HACERLE JUSTICIA

En el libro Juárez y Vidaurri (cuya primera edición ya se agotó), el historiador Arturo Berrueto González expone en una serie de puntos el trajinar del ex presidente de México por el norte de México así como su desencuentro con el entonces gobernador de NL y Coahuila.

Vidaurri había apoyado la causa liberal de Juárez, le tocó participar en la Revolución de Ayutla donde después tomaría el poder de Nuevo León en 1855. Un año más tarde, crearía un solo estado uniendo a Nuevo León y Coahuila.

“Estamos conmemorando los 150 años de la visita de Juárez a Nuevo León y Coahuila, y resaltó que Vidaurri no fue a recibir al presidente una situación extraña y nada usual en esa época”, señala Berrueto, también autor de Diccionario Biográfico de Coahuila.

Una de las puestas del cacique norteño era unificar a Tamaulipas, NL y Coahuila para superar algunos problemas: la lejanía con el centro y el combate a los indios.

En opinión de Berrueto, uno de los puntos de discordia con Juárez fue el dinero. Vidaurri había transformado Monterrey y había constituido un buen ejército gracias a las aduanas, y a los cargamentos de algodón que venían desde EU durante la Guerra de Sucesión.

Por su parte, el ejército republicano más bien parecía una guerrilla donde no había el parque suficiente. Juárez pidió parte de los recursos al entonces gobernador, quien simplemente se negó.

“Creo que tiene un lugar, si no privilegiado, sí muy importante en la vida política de Nuevo León. Su aportación a la Guerra de Reforma es destacada para el gobierno de Juárez, creo que debe reconocérsele como tal aunque hay quienes todavía lo consideran un traidor”, apuntó el también ex alcalde de Saltillo.

“CIEN HOJAS BUENAS”

Francisco Chapa Góngora, empresario e historiador, es rotundo en su afirmación: si Santiago Vidaurri hubiera muerto un año antes de 1864, sería un héroe para NL.

En su libro Los héroes deben saber morir a tiempo,  Chapa expone esta premisa. Su acercamiento al personaje es simple: durante su infancia y juventud no se hablaba del lampacense, y cuando conoció su historia siempre era bajo la etiqueta de “traidor”.

“Creo que es un error histórico definirlo sólo así. Hizo muchas cosas buenas, más que el último error que lo marcó”, apunta.

La pacificación de la zona, la regeneración de la ciudad y la consolidación de uno de los ejércitos más fuertes del país son sólo algunos de los logros de Santiago durante sus casi 10 años de gestión.

También evoca la instalación de las primeras fábricas de textiles en la ciudad, la creación de la Alameda y del Teatro Progreso.

“Hizo todo esto muy bien, ¿cuál fue su error?, pelearse con Juárez y aceptar el ofrecimiento de los franceses. Podríamos escribir cientos de hojas sobre sus cosas buenas y una sola con ése error, y ahí sigue marcado”, apunta.

La polémica ha rodeado al personaje, sobre todo en quienes estudian la historia de Nuevo León, la más reciente cuando se colocó una escultura de 3 metros de alto en el museo de historia de Lampazos, el 23 de agosto del 2009.

Existen libros fundamentales sobre el personaje, como el que dejó Artemio Benavides con Santiago Vidaurri. Caudillo del noreste mexicano donde se busca traer del olvido a este personaje.