La gente de cine recuerda a Vicente Leñero

Emblema del talento y la rectitud moral.
Vicente Leñero
Vicente Leñero (Rogelio Cuéllar)

Ciudad de México

La Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas ha reunido el sentir de varios de sus miembros sobre la irreparable pérdida del periodista, novelista, dramaturgo y guionista Vicente Leñero, quien fue nominado nueve veces al premio Ariel y lo obtuvo en seis ocasiones por las películas: El crimen del Padre Amaro (Mejor Guión Adaptado, 2003), La Ley de Herodes (Mejor Guión Original, 2000), El callejón de los milagros (Mejor Guión Cinematográfico, 1995), Mariana, Mariana (Mejor Guión Cinematográfico, 1988) y Misterio (Mejor Argumento Original y Mejor Guión Cinematográfico, 1981).

Entre quienes han expresado su pesar por la muerte de Leñero (1933–2014), se encuentran los siguientes personajes:


Diana Bracho, actriz

Admiré a Vicente de muchas maneras. Como escritor, tocó a profundidad todos los géneros literarios. Como hombre, fue lúcido, brillante, divertido, coherente, profundamente espiritual y generoso. ¡Gran pérdida!


Carlos Carrera, director

Sin exagerar, Vicente fue de las personas más lúcidas, curiosas, íntegras, generosas y buenas que he conocido. Malicioso, pero fundamentalmente, bueno.

Periodista, narrador, analista de la historia, cronista, dramaturgo, guionista... Como cineasta siempre fue enemigo de las fórmulas, con estructuras originales y libres tejió enjambres humanos en donde aterriza la complejidad humana y social universal a partir de las peculiaridades de nuestro país. Vicente hace que, como en ningún otro caso, suene falso el dicho de: "El que mucho abarca, poco aprieta".



Felipe Cazals, director

Falleció Vicente Leñero, emblema del talento y de la rectitud moral. Su sitio pertenece a los que todo lo dan y nada piden a cambio. Descanse en paz nuestro entrañable amigo.


María del Carmen De Lara, directora

La sonrisa de Vicente abría la puerta cuando te acercabas a pedirle consejo. Fue un hombre generoso en su saber para quienes fuimos sus alumnos. Su mirada crítica marca nuestro quehacer.


Emilio Echevarría, actor

Vicente Leñero abordó todos los géneros: Pueblo rechazado, Los albañiles, Los periodistas, La gota de agua, El martirio de Morelos, Los pasos de Jorge, Talacha periodística, Los perdedores, Vivir del teatro

Personaje entrañable, que gozando de su propio talento literario lo ejerció siempre con el misma juicio con que entendía al mundo.


Daniel Giménez Cacho, actor

Fuiste un buen padre para mí, casi siempre seguí tus consejos. Ahora que te encuentres al mío allá del otro lado no dejen de armar‎ la discusión.


Blanca Guerra, actriz

Una persona absolutamente congruente y comprometidísima con todo lo que hacía y acontencía en el país. Un hombre que cuestionaba fuertemente y actuaba en consecuencia, a través de sus herramientas (el periodismo, la literatura, el teatro, el cine). Vicene Leñero es alguien a quien debemos honrar cada día.

 

Mónica Lozano, productora

Querido Vicente

¡Te voy a extrañar!

Porque de ti aprendí:

Que siempre debes defender tus principios.

Que sólo hay un camino, el de la honestidad.

Que invariablemente debes luchar por tus convicciones y anhelos.

Que en la vida se trata de ser el mejor padre, abuelo, compañero y amigo.

Por tu generosidad y por ser mi maestro,

¡me duele hondo tu partida!


Bertha Navarro, productora

Un gran guionista y escritor. Nos hará mucha falta.


Emilio Portes, director

Leñero no siempre el más diplomático en sus comentarios del taller de perfeccionamiento de guión. Siempre ácido e implacable, cosa que lo hacía muy gracioso, pero al final atinado. Fue realmente un privilegio poder conocerlo y compartir esas tardes de café y asesorías.

La última vez que lo vi fue mientras filmaba mi tercer película, en Salvatierra, Guanajuato. Donde, según los locales, Leñero se había desempeñado como ingeniero en su juventud. Horas más tarde, como por arte de hechicería aparecía el Maestro, quien no había regresado al pueblo desde entonces. La magia radicaba sencillamente en que Leñero acompañaba a su yerno (Jesús Ochoa), quien era parte del elenco de la película. Y que al corte me dio la oportunidad de volver a verlo y recordar el taller, por un par de horas, mientras anochecía.

En fin, nos tendremos que conformar con su obra de periodista, dramaturgo, guionista de grandes clásicos y, en lo personal, como docente.

Gracias por todo, Maestro Leñero.