Vestigios de El Refugio, listos para su exposición

La Dirección de Cultura de Tlaquepaque trabaja en la gestión para adecuar el área de arcos hundidos con un guión museográfico y vitrinas para exhibir las piezas.
Las obras de restauración se realizan en la capilla del Museo Nacional de la Cerámica Pantaleón Panduro.
Las obras de restauración se realizan en la capilla del Museo Nacional de la Cerámica Pantaleón Panduro. (Enrique Vázquez)

Guadalajara

El 23 de mayo de 2014, MILENIO JALISCO dio a conocer en exclusiva que en el Centro Cultural El Refugio en Tlaquepaque se habían encontrado, tras dos meses de excavaciones, un conjunto de arcos hundidos, que esclarecían la forma de cómo fue construida la capilla sede del Museo Nacional de la Cerámica Pantaleón Panduro, y al siguiente día se publicó también que en las tres bóvedas de cañón corrido distribuidas en un área de seis por ocho metros, se encontraron vajillas y otros objetos decimonónicos de uso cotidiano.

Después de cinco meses en que fueron limpiados y clasificados por Mariana Toledo, arqueóloga del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), encargada de supervisar este proyecto de rescate desde hace dos meses, Noemí Macedo, directora de Cultura municipal, comenta que los vestigios efectivamente son “objetos de la vida cotidiana, utensilios tanto de barro como de porcelana de los siglos XIX y XX. Los hay de diversas técnicas: mayólica, barro bruñido, alisados y otros”.

De acuerdo con la funcionaria son utensilios especiales para enfermos. “Probablemente son objetos que los familiares llevaban a sus enfermos para que no les sirvieran alimentos en los que utilizaba el hospital de manera uniforme”, subraya Macedo y añade que ahora que las piezas ya están embaladas, y la superficie encontrada totalmente limplia, “estamos haciendo el proyecto ejecutivo para la tercera y última etapa para que puedan abrirse las puertas al turismo y se pueda disfrutar”.  El propósito de la dirección que encabeza es obtener un recurso en el 2015 con el cual puedan construir vitrinas y adecuar el área de los arcos hundidos para que los visitantes puedan observar las piezas, así como proveer de un guión museográfico y definir usos para esa área, todo bajo la supervisión del INAH.

Hasta el momento, en las bóvedas que datan de entre 1860 y 1885 se han invertido 370 mil pesos ya que el lugar se encuentra limpio y ventilado, para que una vez que se tenga el recurso en 2015 la etapa de la adecuación no demore mucho tiempo.

La funcionaria recordó que se encuentran en los últimos detalles de la restauración del área de la capilla que alberga al Museo Nacional de la Cerámica Pantaleón Panduro. “Estamos detallando con el INAH, cuál tipo de piso es el que colocaremos y de qué color deberá de ser. Ya terminamos el aplanado de los muros y pronto estará renovada toda esa área de los pasillos y la capilla”, subraya la funcionaria. 

Restauración del acervo y de hallazgos

Cerca de 85 piezas de un total de 600 del acervo del Museo Nacional de la Cerámica Pantaleón Panduro ya fueron restauradas por un grupo de entre siete y doce profesionales encabezados por Fernanda Martínez durante tres meses y medio de trabajo. “Actualmente estamos discutiendo con los expertos qué otras piezas comenzarán a restaurarse como parte de una segunda etapa. Las más antiguas son de hace 38 años, pero más que su antigüedad, hay algunas que por el material y la técnica con las que han sido elaboradas requieren de ser restauradas”, explica Noemí Macedo, directora de Cultura municipal.