Ver pornografía disminuye tamaño y actividad del cerebro

Los hombres que observan varias horas a la semana ese tipo de contenidos audiovisuales presentan una reducción de materia gris en el lóbulo derecho.
Jürgen Gallinat y Simone Kühn realizaron tomografías a 64 hombres saludables de entre 21 y 45 años.
Jürgen Gallinat y Simone Kühn realizaron tomografías a 64 hombres saludables de entre 21 y 45 años. (Especial)

Washington y Nueva York

Los hombres que pasan mucho tiempo mirando pornografía en internet parecen tener menos materia gris en ciertas partes del cerebro y registran una reducción de su actividad cerebral, de acuerdo con una investigación alemana publicada dada a conocer ayer en Estados Unidos.

“Hemos encontrado un importante vínculo negativo entre el acto de ver pornografía por varias horas a la semana y el volumen de materia gris en el lóbulo derecho del cerebro”, escribieron dos investigadores del Instituto Max Planck para el Desarrollo Humano de Alemania en el estudio publicado en la versión de internet de la revista Psychiatry, que edita la Asociación Médica Americana,.

“Estos efectos podrían incluir cambios en la plasticidad neuronal resultante de intensa estimulación del centro del placer”, así como la actividad de la corteza prefrontal, añadieron los autores alemanes Simone Kühn y Jürgen Gallinat

Según estos especialistas, la investigación proporciona un primer indicio de que hay una relación directa entre el acto de ver pornografía y la reducción del tamaño y la actividad del cerebro como reacción a la estimulación sexual.

Para realizar el estudio, los autores reclutaron a 64 hombres saludables de entre 21 y 45 años, a quienes pidieron responder un cuestionario sobre el tiempo que dedicaban a observar videos pornográficos, el cual promedió cuatro horas semanales.

También les hicieron tomografías computarizadas del cerebro (resonancias electromagnéticas) para medir el volumen de ese órgano y observar cómo reaccionaba a las imágenes pornográficas.

En la mayoría de los casos, mientras más pornografía miraban los sujetos, más disminuía el cuerpo estriado del cerebro, una pequeña estructura nerviosa justo debajo de la corteza cerebral.

Los científicos también observaron que, cuanto mayor era el consumo de contenidos pornográficos de los sujetos de estudio, más se deterioraban las conexiones entre el cuerpo estriado y la corteza prefrontal, que es la capa externa del cerebro a cargo del comportamiento y la toma de decisiones.

Los autores acotaron que, a pesar de los datos obtenidos, no pudieron comprobar que estos daños cerebrales sean causados directamente por el consumo de pornografía, por lo tanto, afirman que es necesario continuar las investigaciones.

Sentencian a poblano

Un inmigrante poblano que era el chofer de un grupo de prostitución de mujeres jóvenes en la ciudad de Nueva York fue sentenciado el jueves a cuatro años de prisión por los delitos de confabulación y pornografía infantil.

Carlos García de la Rosa se había declarado culpable en enero en un tribunal federal de Manhattan. El cargo de pornografía surgió de una acusación separada de violación de una niña de 14 años a quien fotografió.

El acusado fue uno de más de una docena de personas acusadas el año pasado en una queja penal que los denunció por traer ilegalmente a Estados Unidos numerosas jóvenes mexicanas pobres para obligarlas a prostituirse.

García, de 32 años, nació en medio de la pobreza en Puebla, México, y llegó a Estados Unidos a los 18 años, donde trabajó en empleos menores antes de unirse a la organización de prostitución para ganarse la vida.

“Cometí un grave error... Solo Dios sabe lo arrepentido que estoy”, escribió en una carta al tribunal.

La jueza federal de distrito Katherine B. Forrest le dijo a García el jueves que aunque tuvo una participación menor en las actividades ilegales del grupo, era vital para sus operaciones.

Los fiscales alegaron que García y otros llevaban a las mujeres a zonas rurales de Nueva Jersey o burdeles de mala muerte en Nueva York para tener relaciones sexuales con docenas de peones que pagaban 30 dólares por 15 minutos de servicios sexuales. Las mujeres recibían poca o ninguna paga.

La mayoría de las víctimas eran de Tlaxcala, región que se conoce por tener padrotes que usan una combinación de amenazas, abusos y promesas no cumplidas de matrimonio o empleo para prostituir a las mujeres.

En entrevistas con investigadores, una mujer contó que una vez sus padrotes la golpearon cuando trató de quedarse con parte del dinero que le pagaron por sus servicios.

El mes pasado la jueza del caso condenó a cadena perpetua al líder de la organización.

Fuerzan a niños a tener sexo y comer heces

Al menos seis niños fueron obligados por sus cuidadores a practicar sexo entre ellos mientras veían pornografía e ingerir heces en un albergue en India, informaron ayer fuentes policiales y de la ONG que lo denunció. Los menores, provenientes de familias pobres, estaban en un centro de la localidad de Karjat, dijo R.R. Patil, inspector de la Policía local, quien aseguró que están investigando lo sucedido.

Patil afirmó que tanto el fundador del albergue, Ajit Dabholkar, como su ayudante, Lalita Tonde, fueron arrestados el lunes durante una redada policial después de que la ONG Childline los denunciara tras ser avisados por la madre de uno de los niños.

La ONG confirmó la versión recogida por el canal local NDTV, en la que denunciaban que los niños, de entre cinco y quince años, eran obligados a comer heces cuando tenían hambre y a practicar sexo entre ellos mientras veían pornografía.

Los arrestados, que supuestamente filmaron los abusos a los menores, fueron llevados ante un juzgado especial y acusados bajo la ley de Protección de la Infancia de Abusos Sexuales.

El albergue atendía a una treintena de niños, pero en el momento de la redada la mayoría de ellos se encontraban en sus hogares de vacaciones.

(EFE/Nueva Delhi)