“Veo una necesidad de hacer un teatro social”

La dramaturga, Estela Leñero, dijo en entrevista que aunque existe una proliferación de publicaciones teatrales, disminuye cada vez más el apoyo a estas expresiones artísticas.
Estela Leñero presentó la obra Remedios para Leonora además de impartir un taller de dramaturgia.
Estela Leñero presentó la obra Remedios para Leonora además de impartir un taller de dramaturgia. (Gustavo Mendoza)

Monterrey

Estela Leñero (México, 1960) tiene la posibilidad de hablar sobre una parte del teatro nacional porque lo ha visto.

Colaboradora en diversas publicaciones con críticas de teatro y autora de más de 15 obras, Leñero explica cómo la dramaturgia en este país goza de un buen momento aunque muchos de los proyectos no concretan su proceso de verse montados en un escenario, explicó en entrevista.

En la Escuela de Verano de la UANL ofreció un taller de dramaturgia y presentó la obra Remedios para Leonora, un montaje escrito por ella que cuenta con la dirección de Gema Aparicio, además de las actuaciones de Gabriela Betancourt y Diana Sedano.

La obra se presentará por última ocasión este domingo en el Aula Magna del Colegio Civil Centro cultural Universitario, a las 20:00.

La dramaturgia se ha publicado cada vez gozando de un buen nivel, pero ¿están llegando a los escenarios esas historias?

Si, la dramaturgia mexicana ya lleva un rato en donde se constata la gran cantidad de textos de calidad que se muestran, ya sea en una puesta en escena o en una publicación, y lo que sabemos es también de muchos talleres en donde se desarrollan textos pero que tenemos una gran dificultad para llevarlos a la escena.

¿Hay mucha producción pero hay una especie de "cuello de botella" que dificulta este proceso?

Totalmente, un "cuello de botella" en donde los dramaturgos proliferan y cada vez más el apoyo a la producción teatral disminuye y por lo tanto las dificultades para hacer teatro independiente, que requiere del apoyo institucional, es decir, de una producción que paguemos con nuestros impuestos y que requiere de una política teatral concreta para poderla hacer.

Con la posibilidad que tienes de participar en talleres y ver teatro, ¿qué encuentras en la escena teatral?

Dentro del teatro hay todo un sector comercial, refiriéndome al que tiene un factor fundamental que es la recuperación y la ganancia económica, no tiene que ver éxito o que sea taquillero, y con ese interés se busca el teatro, se busca el reparto y se busca a la obra. Ese es todo un conjunto de obras de teatro, la mayoría producidas por Ocesa, que en gran porcentaje son producciones de maquila.

Por otro lado está el teatro independiente, o bien, apoyado por las instituciones culturales ya sea en coproducción o subsidiado. Se están desarrollando lugares independientes, en pequeño formato, en donde se puede experimentar y con un objetivo artístico.

Cada vez más veo una necesidad de hacer un teatro social, de mostrar lo que está aconteciendo en el país, proponiendo una reflexión crítica.

¿Cómo se está abordando el tema de la inseguridad?

El tema de la inseguridad va acompañado de la impunidad, así como temas como la migración, los desaparecidos y la trata de mujeres.

Es un tema que de diferentes maneras y diferentes estructuras gramáticas que cada vez encontramos más en nuestros escenarios.

Háblanos un poco de la obra Remedios para Leonora, que se presenta en la Escuela de Verano.

La intención de este proyecto era retomar a estas dos mujeres, para mí muy admirables por su creatividad y propuesta estética, unas mujeres que se adelantaron a su tiempo y que se hicieron valer de recursos no tan reconocidos como son todas artes más ocultas, como la cábala, la alquimia o hasta la brujería.

Esta posición hacia la vida y esta práctica por la que apostaron de un mundo surreal me llamó la atención, y por eso quise abordar su vida donde sí están contenidos aspectos de la biografía de ellas pero con una estructura onírica y lúdica.