ENTREVISTA | POR GUSTAVO MENDOZA LEMUS

Elsa Rodríguez García Delegada del INAH en Nuevo León

La funcionaria federal indicó que el reto es establecer alianzas entre autoridades para la rehabilitación del sector.

“Veo mucho fachadismo” en esta zona histórica

Manifestó desagrado con algunas restauraciones a inmuebles.
Manifestó desagrado con algunas restauraciones a inmuebles. (Gustavo Mendoza Lemus)

Monterrey

En opinión de la nueva delegada del Instituto Nacional de Antropología e Historia en Nuevo León (INAH), Elsa Rodríguez García, hay una oportunidad inmejorable para rescatar al Barrio Antiguo.

Desde su oficina en el Museo Regional El Obispado, la nueva delegada del INAH refiere conocer el Barrio Antiguo de donde detecta “algunas joyas” dignas para su preservación.

En entrevista con MILENIO Monterrey indica que por parte del Instituto se contará con el apoyo de especialistas provenientes de la Ciudad de México, quienes ya han estado presentes para conocer el anteproyecto del rescate.

Si bien el INAH ha dispuesto de un arqueólogo que supervise las obras de la Línea 3 del Metro, la delegada recomendó contratar a un especialista para que elabore un registro completo del proceso.

“Serviría de mucho para las generaciones futuras”, aseguró.

¿Cuál es la opinión del INAH con respecto a la regeneración del Barrio Antiguo?

Una de las políticas del instituto es que en los proyectos muy importantes no vayamos solos los arquitectos regionales, aquí vendrá gente de la Ciudad de México a apoyarnos. Se ha contactado a la arquitecta Ana María Lara, que tiene mucha experiencia, estuvo conmigo en una reunión donde nos presentaron el anteproyecto.

 Cuando se habla de restauraciones hay muchas opiniones, ¿qué propone el INAH sobre la restauración de las casonas en el Barrio Antiguo?

En general hay dos escuelas: la rígida, ortodoxa, que indica que los espacios deben quedarse tal cual los heredamos; y la contraria, quienes consideran a la restauración cambiante y dinámica. Si tú dejas un templo en el centro de Monterrey sin aire acondicionado, porque en el siglo XVII no existían, pues ese templo se te va caer.

El reto de todos aquí es equilibrar el desarrollo social con la conservación del patrimonio, y ése reto lo vamos a vivir en el Barrio Antiguo. Es claro que el contexto del siglo XXI es muy distinto al del siglo XVIII, pero mucho nos tendrán que decir los expertos de aquí de Monterrey.

¿Qué relación tiene el INAH con los trabajos de la Línea 3 del Metro?

Hay un arqueólogo trabajando en la zona, que es Enrique Tovar, pero yo le recomendaría a la Secretaría de Desarrollo Sustentable que contratara a un arqueólogo para que le diera seguimiento puntual.

Aparentemente no encontraremos gran cosa porque ésa parte del terreno formó parte del río, lo que vamos a encontrar es agua, creo que así será. Pero para hacer un registro formal, que le va servir a todo mundo, yo recomendaría que hubiera un arqueólogo de base.

Enrique (Tovar) está yendo periódicamente pero se necesita un registro completo para las generaciones futuras, la investigación arqueológica fortalece a futuro.

 Ya ha tenido oportunidad de recorrer el Barrio Antiguo, ¿qué joyas encontró, cómo lo ve?

Veo mucho fachadismo, he ido unas cinco veces, incluso ya fui a las excavaciones del Metro. Yo desde luego coincido en que hay que hacer un proyecto de rehabilitación, ya serán los expertos quienes lo valoren. Recomiendo que estos trabajos se hagan con investigación, como lo ha dicho la directora general del INAH, que tenemos que hacer énfasis en la investigación.

 ¿Ven ustedes la necesidad de reforzar o endurecer el Reglamento del Barrio Antiguo?

Entiendo que el Barrio tiene una ley pero en el Instituto, por ejemplo, su legislación es de 1939 que limita la acción del INAH a los monumentos de carácter histórico que sean anteriores a 1900 y que sean relevantes. Ahí, desde luego, el Instituto tiene que actuar, también con las zonas declaradas no porque seamos una institución definitoria sino porque debemos dar nuestra opinión.

Aquí el reto es aliarnos, negociar, platicar y dialogar, pero desde luego esperamos que el proyecto del Barrio Antiguo sea para conservar, porque es lo único que queda.

 ¿Le gustó el Barrio Antiguo?

Sí, por supuesto, aunque hay unas cosas que no me gustaron como quedaron restauradas. La traza me encantó, incluso su vista.