Ven riesgo en templo histórico de Galeana

La parroquia, ubicada en la comunidad El Potosí, ha sido afectada por sismos.
Los daños son visibles en el inmueble.
Los daños son visibles en el inmueble. (Especial)

Monterrey

El templo de San Francisco de Asís, ubicado en la comunidad de El Potosí, en Galeana, y levantado en el siglo XVIII, enfrenta un panorama de riesgo debido a grietas que lo atraviesan por completo aunado a la fragilidad de su campanario.

Además del desgaste causado por la falta de mantenimiento habrá que sumarle los recientes movimientos telúricos que se han presentado en la zona, acrecentándose las grietas en su estructura.

Pero existe una falla en particular que particularmente resalta para los especialistas del centro INAH en Nuevo León. La fisura recorre por completo el templo de norte a sur, es decir, desde la puerta principal hasta el altar del mismo.

En opinión de Benjamín Valdez Fernández, coordinador de proyectos especiales del INAH, la grieta que recorre la estructura es una “evidencia” del movimiento del cuerpo principal del templo.

A su vez, la torre del campanario presenta una serie de fallas, un escenario parecido a lo que presentaba la catedral de Linares previo al colapso de su torre.

“Sabemos que el terreno es inestable debido a que hace algunos años la zona donde se ubica era algo pantanosa, tenía bastante humedad. Además ha estado temblando recientemente, y a eso hay que sumarle que a 300 metros está el incendio del subsuelo que ya se ha registrado”, acusa Valdez Fernández.

El templo está construido de sillar, mientras que sus contrafuertes fueron hechos con piedra de la zona. Además de su relevancia histórica –pues hay documentación que registra al templo desde 1700- cuenta con un mural al temple ubicado en el bautisterio, utilizando colores propios de la época y presentando motivos evangélicos.

Además se encuentra protegido por el Catálogo de Monumentos del INAH.

“Esa pintura mural es algo de lo más valioso del templo, no es usual encontrar estos ejemplos en la región”, opinó.

Por el momento se entregará una propuesta de conservación tanto para la estructura de la nave como para el campanario. Con la llegada de la temporada de lluvias se vigilará de cerca al templo, por el daño que pudiera sufrir.

“El riesgo inminente es la torre campanario, ahí tiene fisuras en todos sus arcos también tiene evidencia que se está abriendo”, expuso el especialista.