Variaciones de color

Para el ensayista, otorgar a los colores funciones simbólicas es una característica extendida en el mundo y en la historia.
"Adivina, o te devoro. El enigma de los símbolos". Pablo Soler Frost. Fondo de  Cultura Económica. México, 2013.
"Adivina, o te devoro. El enigma de los símbolos". Pablo Soler Frost. Fondo de Cultura Económica. México, 2013. (Especial)

México

Pablo Soler Frost (Ciudad de México, 1965) muestra esta recopilación de ensayos, cuyo hilo conductor es profundizar en los símbolos y en el poder. Se trata de conjeturas lúcidas que van aderezadas con datos curiosos, cuyo objetivo es dotar de amenidad a la lectura.

Hay varios ejemplos del encanto que vierte Soler Frost en las páginas de este libro. Como cuando desentraña la madeja de historia en torno al tatuaje, “un instrumento simbólico del cuerpo físico, un símbolo perseguido a fuerza de sufrimiento, una marca de pertenencia, un mapa de símbolos”. En dicho texto, es posible saber que el primero en usar la palabra en inglés y dar una descripción sobre los tatuajes que se hacían los pobladores de Tahití, fue el capitán Cook. Luego de pasar por los viajes del explorador, de referirse a El hombre ilustrado de Ray Bradbury y a Lichtenberg, Soler Frost se detiene en el tatuaje de la ciudad, el grafiti, “convertido en símbolo totémico”.

Después toca el turno a distintas reflexiones sobre el color. Para el ensayista, otorgar a los colores funciones simbólicas es una característica extendida en el mundo y en la historia. Explora en la variedad de los significados atribuidos simbólicamente a un solo color, desde Oriente hasta Occidente. Recurre a la rueda cromática de Goethe para detenerse a mirar el “efecto sensible-moral del color”: “el amarillo simboliza bondad y el entendimiento; el rojo simboliza nobleza y belleza; el morado es el color de la fantasía; el azul, el color de lo misterioso, y el verde representa lo que nos nutre”. A cada color dedica distintos paseos literarios. Está el caso del amarillo que se convirtió en un color odiado por los cristianos porque era la ropa que debían usar los herejes, judaizantes; se acostumbraba pintar cruces de color amarillo en las puertas de los enfermos de peste y también era asociado con los cobardes y traidores. Eisenstein es una figura importante en estas cavilaciones así como Rimbaund también es citado en el acto de atribuirle a un color significados personales. El ensayista, continuando con las características del amarillo, añade: “En las banderas nacionales modernas, simboliza los minerales, la riqueza, la tierra, lo mismo que la luz del sol y el ecuador.”

También se habla de las banderas (las representaciones que hay en algunas de ellas), los emblemas, y del símbolo y su función política (la svástica y sus implicaciones).

De pocos libros que circulan en el mercado editorial, es posible lamentarse que se llegue al final de la lectura. Éste es uno de ellos.