Vargas Llosa defiende el libro y los periódicos

El escritor conversó con Antonio Caño, director de El País, en el marco del Foro Internacional del Español.

Madrid

Mario Vargas Llosa ha alertado del peligro “para la cultura de la libertad” que implicaría la desaparición de los libros y de los periódicos impresos, aunque ha confiado en que esto no llegue a ocurrir.

El escritor conversó con Antonio Caño, director de El País, en el marco del Foro Internacional del Español bajo el título “El periodismo y el lenguaje”.

“No creo que los libros desaparezcan, pero sí que se reduzca tanto el público lector que los libros sean algo absolutamente marginal. Si ese proceso no se detiene el resultado será trágico”, afirmó, y se mostró temeroso de que “la cultura de las pantallas” sea cada vez más la cultura del entretenimiento, “lo que impediría el desarrollo del espíritu crítico”.

Para el escritor, si la sociedad del futuro va a reemplazar las grandes novelas por series de televisión “el resultado puede ser un mundo en el que desaparezca la libertad. Puede venir un retroceso hacia la barbarie, un mundo sin libertad manipulado por los poderes”.

Por ello, es importante defender los libros y la cultura de la palabra escrita, “que produce mejores ciudadanos, con más sensibilidad, más imaginación y, sobre todo, mayor espíritu crítico”.

También habló del periodismo, el que ha llegado a convertirse en fuente de entretenimiento para dar origen al periodismo amarillo, “que incurre en una distorsión de la realidad con el objetivo de ser más escandaloso”. Para él, uno de los peligros más grandes del periodismo es que es capaz de sacrificar la verdad para ser más llamativo.

Vargas Llosa no ha dudado en considerar que el lenguaje que se utiliza en el periodismo se ha vulgarizado, “y ya no hay palabras que no se puedan utilizar. Se ha cargado de verdad y de vulgaridad”.

Las redes sociales han contribuido a ello y aunque no está en contra “de ese periodismo de tabletas”, cree que la abundancia de información ha hecho que se pierda la jerarquización que establece lo que es importante.