“Nuestros antiguos son contemporáneos”, afirma Valerio Massimo Manfredi

El arqueólogo y novelista italiano dice que en los poemas clásicos “importa si hay fuerza, emoción, fantasía, creatividad, aventuras”.
También es autor de 'Alexándros'.
También es autor de 'Alexándros'. (Especial)

México

De profesión, Valerio Massimo Manfredi (Módena, Italia, 1943) es arqueólogo, pero un buen día le pidieron la escritura de un libro y se dio cuenta de las infinitas posibilidades que tenía allí para contar historias que en su labor solo aparecían como hipótesis. Además, sus novelas han logrado un gran éxito. De allí la decisión de vivir entre la academia y la literatura, entre la ficción y la realidad.

"Es verdad que el éxito que he tenido en la parte literaria se ha desarrollado de una manera que no había pensado. En parte ha sido una sorpresa, pero nunca he interrumpido mi actividad de investigador", cuenta el autor de 17 novelas, cuyas ventas totales superan los 12 millones de ejemplares en todo el mundo.

Su trilogía Aléxandros fue traducida a 38 idiomas y publicada en 62 países. Ahora culmina una aventura épica que comenzó con Odiseo, el juramento, a través de su más reciente título: Odiseo, el retorno (Grijalbo, 2015) en la que se narra la vuelta a casa del mítico héroe del poema de Homero, después de una década de guerra contra los troyanos.

"La narración tiene un objetivo muy diferente de la investigación científica: es mucho más antigua. Empezó con la capacidad del ser humano de hablar, mientras que la investigación es más reciente, porque al final lo que hoy conocemos como literatura es una necesidad del género humano de vivir aventuras, sentimientos y emociones que su destino personal le habrían negado", asegura el escritor vía telefónica desde Italia.

Al reflexionar acerca de su relación con la verdad a partir de la literatura, Manfredi recuerda que si bien en la actualidad tenemos impresos los poemas homéricos, en realidad nacieron como poemas orales e, incluso, existieron cientos de Ilíadas y de Odiseas, un ciclo que comprendía entre 10 y 12 poemas, con un total de 120 mil versos.

"Un corpus enorme que está perdido, porque era compartida por trovadores que inventaban o improvisaban cada vez 'cantaban' esa épica. No es que alguien se haya aprendido de memoria un texto ya escrito, así que tenemos una cantidad enorme de variedades y lo que importa no es que sea o no real para reconstruir una posible verdad de La Odisea".

Patrimonio cultural

En Odiseo, el retorno, el arqueólogo y académico especializado en la antigua Grecia y el Imperio romano habla de monstruos y seres mágicos que utilizan sus poderes para atrapar a sus hombres y barcas para que no regresen nunca, de dioses que conspiran para destruir al personaje.

"Sabemos bien que los cíclopes nunca existieron, ni las sirenas, pero sin los poemas homéricos la humanidad sería mucho más pobre. No es una cuestión de verdad: la narración puede ser fantástica, totalmente inventada o inspirarse en algo que sucedió de verdad, lo importante es que conmueva y, creando emociones, quizá pueda transmitir mensajes importantes para el lector".

Se trata de un patrimonio cultural del que no podemos es escapar, según Valerio Massimo Manfredi, quien recuerda que los historiadores suelen hablar de unas 20 civilizaciones principales en el género humano, entre las que están las historias de la cultura clásica. De ahí la importancia de estudiarlas, bajo un convencimiento: "Son nuestro pasado y nosotros somos futuro".

"No importa si hay verdad en los poemas antiguos: importa si hay fuerza, emoción, fantasía, creatividad, aventuras... todo lo que nuestra vida personal no pudo darnos. Estos pueblos son la base de nuestra civilización: la evolución humana se completó a lo largo de casi dos millones de años, y las primeras civilizaciones son de cinco mil años atrás, con lo que nuestros antiguos son nuestros contemporáneos si los comparamos con los millones de años que tomó la evolución del género humano", destacó el escritor italiano.